Jenny y Tyler, primera madre e hijo mundialistas
Tyler Bindon, defensor del Nottingham Forest, debutó en el Mundial 2026 ante Irán y escribió su nombre en la historia junto a su madre, Jenny, quien defendió el arco de Nueva Zelanda en los mundiales de 2007 y 2011.

El fútbol está lleno de historias de padres e hijos que compartieron la pasión por el deporte en la élite mundial. Giovanni Reyna siguió los pasos de su padre Claudio; Erling Haaland heredó el instinto goleador de su padre Alf-Inge. Pero hasta ahora, ninguna madre y su hijo habían logrado algo semejante en una Copa del Mundo. Hasta que llegaron los Bindon.
El pasado lunes, cuando Tyler Bindon ingresó en el tiempo de descuento del partido entre Nueva Zelanda e Irán en el SoFi Stadium de Los Ángeles, no solo ayudó a su equipo a sostener el empate 2-2. Con ese movimiento, el joven defensor de 21 años selló un récord único: se convirtió junto a su madre, Jenny Bindon, en la primera pareja madre-hijo en la historia en jugar en Mundiales de la FIFA.
Un legado de dos generaciones
Jenny Bindon, nacida en EEUU pero nacionalizada neozelandesa, fue la arquera de los Football Ferns entre 2004 y 2014. Disputó los Mundiales Femeninos de 2007 en China y 2011 en Alemania, además de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y Londres 2012. En total, vistió la camiseta de su selección en 77 ocasiones.
Tyler, por su parte, nació en Auckland el 27 de enero de 2005. Defensor central del Nottingham Forest de la Premier League inglesa, debutó con la selección absoluta en octubre de 2023 y ya acumula 23 partidos y 3 goles. Antes de llegar al Mundial, participó en los Juegos Olímpicos de París 2024 y ganó la Copa de las Naciones de la OFC.
Una familia de atletas de élite
El ADN deportivo corre por las venas de los Bindon. El padre, Grant Bindon, fue capitán del equipo de voleibol de Nueva Zelanda. Cuando Tyler tenía 12 años, la familia se mudó a California porque Jenny fue nombrada entrenadora asistente del equipo femenino de la UCLA. Allí, Tyler se formó en la academia del Los Angeles FC antes de dar el salto a Europa, primero al Reading en 2023 y luego al Nottingham Forest en 2025. La temporada pasada jugó cedido en el Sheffield United de la Championship.
"Verlo jugar es más difícil que jugar yo misma"
Jenny, hoy entrenadora asistente de la selección femenina de Nueva Zelanda, confesó con emoción lo que significa ver a su hijo en el escenario más grande del mundo: "Verlo jugar es aún más desafiante que jugar yo misma. Me pongo más nerviosa, pero es un absoluto placer, un ser humano increíble". Y agregó: "Que me viera en la cancha en Mundiales y Olímpicos durante su infancia hizo que ser futbolista profesional fuera algo tangible para él".
Tras el empate ante Irán, Tyler escribió en Instagram: "Debut en el Mundial. Un día especial por muchas razones. Orgulloso de representar a Nueva Zelanda en el escenario más grande e increíblemente agradecido de compartir este momento con mi madre".
El próximo desafío de los All Whites será el 22 de junio ante Egipto en Vancouver. Y en las gradas, como siempre, estará Jenny. Ya no con los guantes puestos, pero con el orgullo de haber escrito junto a su hijo una página imborrable en la historia del fútbol mundial.
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