Ramón Dus: "La disminución de fieles es un desafío que nos invita a salir y escuchar más"
La reconfiguración del mapa religioso argentino no pasa inadvertida para la Iglesia Católica
El reciente informe elaborado por la UBA muestra una caída sostenida en la identificación con el catolicismo, que pasó de representar cerca del 90% de la población hace dos décadas a un 57,7% en la actualidad. Sin embargo, para el arzobispo de Resistencia, monseñor Ramón Dus, los números no deben leerse únicamente como una pérdida, sino también como una oportunidad para la reflexión y el cambio.

"Nos estimula a salir", resume el prelado al analizar los resultados del estudio. Lejos de mostrarse alarmado, considera que los datos interpelan a la Iglesia y la obligan a preguntarse cómo acercarse mejor a las nuevas generaciones y a quienes hoy buscan respuestas espirituales fuera de las estructuras tradicionales.
Dus retoma una de las ideas que marcó el pontificado del papa Francisco: la necesidad de una "Iglesia en salida". Según explica, las instituciones religiosas corren el riesgo de encerrarse en sus propias dinámicas y perder contacto con las inquietudes reales de las personas.
"Es una invitación a una reforma interior y también a una modalidad de acercamiento distinta", sostiene.
Uno de los fenómenos que más llama la atención del informe es el crecimiento de quienes creen en Dios, pero no se identifican con ninguna religión. Actualmente representan el 22,4% de los argentinos, convirtiéndose en el segundo grupo más numeroso del país.
Para el arzobispo, detrás de ese dato no necesariamente existe un rechazo a la espiritualidad. "No creo que estemos viviendo una sociedad atea. Veo más bien una búsqueda y, muchas veces, una desorientación", afirma.

En ese sentido, reconoce que la Iglesia también debe revisar algunas prácticas y asumir responsabilidades. Incluso destaca que muchas personas encuentran en otras comunidades religiosas espacios de escucha y contención que a veces no hallan dentro del catolicismo.
"Tenemos que hacer una autocrítica. Nuestras comunidades a veces son demasiado formales o poco fraternas. Hay personas que llegan con una inquietud o un problema y no encuentran el espacio para ser escuchadas", admite.
El crecimiento de las iglesias evangélicas es otro de los datos destacados por el estudio. Lejos de plantearlo como una competencia, Dus valora que existan personas que continúen buscando una experiencia de fe.
"Lo importante es que la gente siga buscando. Después nosotros debemos preguntarnos qué estamos ofreciendo y cómo acompañamos esas búsquedas", reflexiona.
Los jóvenes constituyen uno de los grupos donde más se observa el alejamiento de las religiones tradicionales. Sin embargo, el arzobispo cree que el fenómeno debe analizarse con matices. Considera que existe una ruptura en la transmisión de la fe dentro de las familias, pero también observa que muchos jóvenes siguen mostrando interés por experiencias espirituales auténticas.
"Hay deseo de salir, de comprometerse, de vivir una experiencia verdadera. El desafío es estar atentos a esas búsquedas", señala.

Frente a un escenario de cambios profundos, Dus insiste en que la respuesta no pasa por lamentar estadísticas ni por aferrarse al pasado. "Lo que debemos preguntarnos es cómo acompañamos a las personas en este tiempo. La fe tiene sentido cuando transforma la vida y cuando ayuda a construir fraternidad", concluye.
Para la Iglesia Católica, el nuevo mapa religioso argentino no representa solamente una reducción en los porcentajes. También constituye una invitación a revisar prácticas, fortalecer la escucha y reencontrarse con una sociedad que continúa buscando respuestas, aunque muchas veces lo haga por caminos diferentes a los de generaciones anteriores.












