Hace 87 años se creaba la diócesis de Resistencia
La Diócesis de Resistencia de la Iglesia Católica en la República Argentina fue creada el 3 de junio de 1939, con la bula Ecclesiarum omnium cura, del papa Pío XII y elevada a arquidiócesis el 1 de abril de 1984, con la bula Ad perpetuam rei memoriam, del papa San Juan Pablo II.
En la provincia del Chaco abarca los departamentos: Bermejo, General Dónovan, Libertad, Libertador General San Martín, Presidencia de la Plaza, Primero de Mayo, San Fernando, Sargento Cabral y Tapenagá.

Su primer obispo fue monseñor Nicolás De Carlo (1 de agosto de 1940 al 19 de octubre de 1951). El segundo obispo, nombrado tras una vacancia de cuatro años, fue monseñor Enrique Rau (1955-1957); tercer obispo fue monseñor José Agustín Marozzi (1957-1984); cuarto obispo y primer arzobispo fue monseñor Juan José Iriarte (1984-1993); el segundo arzobispo y quinto diocesano fue monseñor Carmelo Juan Giaquinta (1993-2006); el tercer arzobispo y sexto diocesano fue monseñor Fabriciano Sigampa (2005-2013). Monseñor Dus es el cuarto arzobispo (séptimo diocesano) de Resistencia.
Monseñor Nicolás De Carlo había nacido en Italia en el año 1882 y llegó a la Argentina a los pocos meses de edad. Sus padres se radicaron en Entre Ríos. En el colegio de La Inmaculada de los Padres Jesuitas de Santa Fe cursó el bachillerato y la carrera eclesiástica y recibió la formación ignaciana. Se ordenó de sacerdote en 1905.
El 1 de diciembre de 1936, el Papa Pío XI lo designó obispo auxiliar de Santa Fe y administrador apostólico de la nueva Vicaría con sede en Resistencia, para atender las jurisdicciones del Chaco y Formosa. Al llegar al Chaco, monseñor De Carlo —que había sido consagrado obispo de Paraná en marzo de 1919— tenía 17 años de obispo auxiliar.
En su primera alocución al tomar posesión de la Diócesis, expresa: "La Iglesia tiene ideales bien definidos, marcados por su divino fundador... La misión del obispo en su diócesis es irradiar esa verdad en las almas, sembrar esa vida en los pueblos, para que sobre la materialidad de la vida reine un poco más de paz en los corazones y brille más firme la esperanza en una vida mejor".
Fue su ideal de sembrar la verdad del Evangelio enraizado en la cruz, simbolizado en su escudo episcopal en cuyo centro, sola y descarnada, una cruz de quebracho con la inscripción Oh Crux ave spes única.
Desde el primer momento, para conocer su grey, se trasladó por ambos territorios en todas direcciones, donde creó nueve parroquias de inmediato en el Chaco. Creó, además, la Obra Social Católica, consistente en capillas-talleres para atender barrios pobres y poder elevar la cultura, las buenas costumbres, el trabajo y el civismo de los habitantes indigentes. La primera-capilla taller se inauguró el 13 de junio de 1937, en Villa Centenario, con la advocación de San Antonio de Padua. Realizó las gestiones correspondientes para que las parroquias de Resistencia fueran atendidas por padres jesuitas. Después de dos siglos de ausencia, los padres de la Compañía de Jesús llegaron a Resistencia el 13 de febrero de 1938.
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