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Junta de Estudios Históricos del Chaco

La Revolución de Mayo y las juntas de gobierno en América

Hacia 1808 la ocupación militar de España por parte de Napoleón, genera temor en la Corte española de Carlos IV, el cual, impulsado por su favorito Manuel Godoy, intenta trasladarse a América con toda su familia. Pero un motín popular en Aranjuez el 17 de marzo de 1808 obliga al Rey a abdicar y entregar su trono a su hijo Fernando VII, quien gozaba de gran popularidad en toda España.

La Farsa de Bayona, El Rey Carlos IV no tarda en arrepentirse y acude a Napoleón afirmando que su abdicación había sido forzada. El Emperador, convertido en árbitro, convoca a ambos reyes a la localidad de Bayona en los Pirineos franceses. Allí obliga a Fernando a devolver el trono a su padre, quien lo cede a Napoleón en un acto de sumisión, y éste a su vez convirtió a su hermano en Rey de España con el nombre de José I Bonaparte. Este escandaloso episodio conocido como la "Farsa de Bayona", provocó una insurrección general en toda España contra la ocupación francesa, la que repercutió en todos los dominios americanos.

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El Cabildo de Buenos Aires, fue el ámbito frente al cual se planteó el reclamo de que "El pueblo quiere saber de qué se trata".!!

Las Juntas de Gobierno en España y América. A partir de ese momento, en todos los municipios de España se formaron Juntas locales, las que a su vez constituyeron "Juntas Provinciales de Armamento y Defensa" en todos los reinos. Cada una de las Juntas Provinciales se consideró depositaria de la soberanía del monarca cautivo de Napoleón, Fernando VII, apoyándose en las Leyes de Las Partidas de Alfonso El Sabio, antiguo código medieval que establecía que ante la ausencia del Rey cada reino asumía sus derechos de la soberanía. Ante la acefalía de la Monarquía no se reconocía al usurpador José I Bonaparte. A propuesta de la Junta de Galicia se formó una Junta Central Gubernativa del Reino, con asiento en Sevilla. De esta Junta partió la invitación a las provincias americanas para designar delegados, reconociéndoles igualdad de derechos, pero con una escasa representación Por la presión francesa esta Junta se trasladó a Cádiz y se disolvió en medio del descrédito general. El poder pasó a manos de un Consejo de Regencia, que pretendió gobernar desde la Isla de León, frente a Cádiz, protegida por los ingleses.

   En América cundió el pánico ante la posible dominación de Napoleón sobre estos dominios. También creció la desconfianza sobre los funcionarios españoles, a quienes se acusó reconocer a José I Bonaparte. Simultáneamente se planteó el no reconocimiento a la Junta Central de Sevilla, basándose en que estos reinos dependían directamente del Monarca, y debían formar Juntas de Gobierno en Nombre de Fernando VII, donde los criollos pudieran hacer oír su voz. La burocracia gobernante en América y la mayoría de los españoles peninsulares residentes optaron por la Obediencia a la Junta Central y al Consejo de Regencia. En cambio, los criollos, intelectuales, comerciantes, militares y sacerdotes del bajo clero, estuvieron por la formación de Juntas de Gobierno en nombre de Fernando VII, posición que predominó en toda America.

Las Juntas en el Río de la Plata.  En el Virreinato del Río de la Plata también se produjeron diversos pronunciamientos de apoyo al Monarca cautivo y de rechazo a la dominación napoleónica, siguiendo al resto de América. En enero de 1809 se produjo un movimiento en Buenos Aires dirigido por el español Martín de Álzaga contra el Virrey Santiago de Liniers, pero fracasó por la oposición del Regimiento de Patricios dirigido por Cornelio Saavedra. En el mes de mayo de ese mismo año se produjo un movimiento insurreccional en Chuquisaca, liderado por el criollo Bernardo de Monteagudo y Antonio Álvarez de Arenales, quienes formaron una Junta de Gobierno en nombre de Fernando VII y depusieron al Gobernador mediante un Cabildo Abierto. Rápidamente, el movimiento se extendió a La Paz donde se formó también una Junta Defensora de los Derechos de Fernando VII.. Este movimiento fue reprimido en forma sangrienta por tropas llegadas del Perú, y su líder Domingo Murillo más 86 sublevados fueron pasados por las armas

   Estos primeros movimientos de América contra el absolutismo, pero a favor de Fernando VII, fracasaron porque aún la burocracia gobernante era fuerte y muchos americanos no veían la situación de España como desesperante. Pero esto cambió cuando en enero de 1810 la Junta Central se disolvió en medio de acusaciones de traición, y entregó el poder a un Consejo de Regencia de 5 miembros, que se refugió en la Isla de León, frente a Cádiz, bajo la protección de la flota inglesa. Los dirigentes americanos le negaron a este Consejo, los títulos para ejercer el gobierno en América.

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El Cabildo Abierto del 22 de Mayo de 1810, donde se decidió la suerte del Virreinato y la formación de un Primer Gobierno Patrio.

La Revolución en Buenos Aires.  En Buenos Aires el movimiento fue encabezado por el Partido de la Independencia integrado por pequeño-burgueses letrados, profesionales y comerciantes, liderados por Manuel Belgrano, Castelli, Martín Rodríguez, y Paso entre otros. Fue decisivo el apoyo del Partido Militar, encabezado por Cornelio Saavedra. Las milicias del Regimiento de Patricios reclutadas en las "orillas" fueron las que le dieron el carácter popular al movimiento. Conocida la situación de España, rápidamente los patriotas se movilizaron para lograr la convocatoria de un Cabildo Abierto que dispusiese la renuncia del Virrey Cisneros. El Cabildo Abierto del 22 de Mayo, que reunió a los vecinos principales de Buenos Aires, votó mayoritariamente la destitución del Virrey Cisneros y encargó al Cabildo Ordinario la formación de una Junta de Gobierno. El día 24 el Cabildo nombró una Junta de Gobierno presidida por el propio Virrey, en un intento por mantener al grupo absolutista que lo respaldaba en el poder. La reacción de los patriotas fue rápida y fulminante, encabezada por Manuel Belgrano quien amenazó el empleo de la fuerza de las armas si Cisneros no renunciaba a su cargo.

   Formación de la Primera Junta.  A partir de ese momento se vivieron horas febriles y decisivas. Esa misma noche se hicieron circular los nombres de quienes debían integrar una Primera Junta de Gobierno y se recogieron numerosas firmas, especialmente en los cuarteles. El día 25 un numeroso público se reunió frente al Cabildo para exigir a este organismo una resolución. Después de algunas vacilaciones de los miembros del Cabildo y ante la firme resolución de los jefes militares, quienes llegaron a amenazar con la salida de las tropas, el Cabildo resolvió el nombramiento de la Primera Junta de Gobierno de las Provincias del Río de la Plata, presidida por Cornelio Saavedra, comandante del Regimiento de Patricios.

    Así definen los historiadores Floria y García Belsunce el origen de la Junta del 25 de Mayo:

"Los grupos revolucionarios se movieron rápidamente e hicieron saber al Cabildo que el pueblo había resuelto reasumir los poderes que había delegado el día 22 y exigía la constitución de una Junta integrada por Saavedra como presidente Es evidente la coalición del grupo de la Independencia con el Republicano (el de Álzaga). Al primero pertenecen Saavedra, Belgrano, Paso, Castelli y Azcuénaga; al segundo Moreno, Larrea y Matheu. Alberti representaba la opinión del clero criollo, afín al primer grupo".

    De este modo el Movimiento Juntista americano jugó un papel decisivo en el proceso emancipador en sus comienzos. Si bien se constituyó a imitación de las Juntas creadas en España, tuvo su propia filosofía política que lo diferenciaba radicalmente de su similar europeo. En la mayoría de los casos significó un régimen de transición hasta la formación de los congresos constituyentes en una etapa posterior.

 (El autor es Miembro de Número de la Junta de estudios Históricos del Chaco)

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