Recortarán más frecuencias si no hay "respuestas concretas" el jueves
Las empresas del transporte público automotor denuncian una deuda de más de $128.000 millones y un escenario "insostenible".

El transporte público de pasajeros del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) atraviesa su peor crisis en años. Las cámaras empresarias del sector se declararon formalmente en "estado de emergencia" ante la falta de respuestas del Estado Nacional y la Provincia de Buenos Aires para cubrir los crecientes costos operativos, en particular el incremento del gasoil.
El jueves 30 de abril se reunirán con la Secretaría de Transporte de la Nación. De no mediar definiciones, anticipan una profundización de la reducción de servicios, que ya supera el 30% en algunas líneas.
En un comunicado difundido en las últimas horas, las entidades advirtieron que el sistema está al borde del colapso financiero. A pesar de los esfuerzos realizados por las autoridades para cancelar parcialmente deudas pasadas, el saldo impago asciende a más de $128.000 millones, según denunciaron las empresas.
"El sector continúa sin recibir definiciones concretas por parte del Estado Nacional ni de la Provincia de Buenos Aires respecto de cómo se afrontarán los mayores costos derivados del incremento del precio del gasoil y del resto de los costos operativos", señala el texto firmado por las cinco cámaras del sector: C.T.P.B.A., C.E.A.P., C.E.T.U.B.A., CEUTUPBA y AAETA.
Reunión definitoria
La única esperanza de corto plazo está puesta en una reunión convocada para el jueves 30 de abril en la Secretaría de Transporte de la Nación. Las empresas exigen "respuestas concretas, inmediatas y verificables sobre los mecanismos y plazos de reconocimiento de los mayores costos".
De lo contrario, anticipan una escalada en las medidas de fuerza encubiertas: profundizar la racionalización de los servicios, es decir, reducir aún más las frecuencias, especialmente en horarios de menor demanda. "La actual situación resulta insostenible", remarcaron.
Según un relevamiento del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (UBA/CONICET), la oferta de colectivos en el AMBA ya cayó más del 30% respecto a 2019, con 2.359 unidades menos circulando diariamente.
Combustible, salarios y subsidios
El origen del conflicto es multicausal. Por un lado, el precio del gasoil mayorista se ubica por encima de los $2.100 por litro, mientras que el Estado reconoce una base de costo cercana a los $1.744, generando un desfasaje que las empresas deben absorber. Por otro lado, las paritarias del sector (Unión Tranviarios Automotor) no se financian completamente con los ingresos tarifarios, pese a que el boleto mínimo ya supera los $700 en CABA y los $870 en Provincia.
Las empresas aseguran haber presentado "propuestas concretas orientadas a eficientizar el sistema", pero denuncian que no se han traducido en soluciones efectivas.
"Se han llevado adelante múltiples instancias de diálogo en las que no solo se expuso la gravedad de la situación, sino que también se acercaron propuestas concretas… sin que hasta el momento se hayan traducido en soluciones efectivas", sostiene el comunicado.
El usuario como rehén
Mientras tanto, los usuarios sufren las consecuencias. A las demoras y los mayores tiempos de espera se suma la incertidumbre sobre una posible profundización de los recortes. Desde las empresas reiteran su "compromiso con la continuidad del servicio público", pero no ocultan que, si el jueves no hay definiciones claras, el sistema podría encaminarse hacia una prestación mínima e intermitente.
En paralelo, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) mantiene su propio plan de lucha con asambleas y retención de tareas por salarios impagos, sumando presión al conflicto.
¿Hay margen para una solución?
La secretaría de Transporte, ahora a cargo de Mariano Plencovich, deberá desplegar un acuerdo que contemple el desembolso inmediato de fondos, un esquema de actualización de costos y eventualmente un nuevo ajuste tarifario. Sin embargo, las empresas advierten que ya no hay tiempo para más promesas.
"Las Cámaras empresarias consideran imprescindible que se adopten decisiones urgentes que permitan restablecer condiciones mínimas de previsibilidad y funcionamiento para un sistema esencial para millones de usuarios", concluye el comunicado.
El jueves se sabrá si el diálogo se traduce en hechos o si el AMBA se prepara para un nuevo golpe al transporte público.












