Las tortas fritas y parrillas, protagonistas del viernes otoñal en Resistencia
El viernes 24 de abril amaneció gris, fresco y con lluvias en gran parte de la ciudad, un escenario típico del otoño chaqueño que, lejos de desalentar la rutina, despertó una de las costumbres más queridas del norte argentino: salir a buscar algo rico para acompañar el mate.

En una recorrida realizada por NORTE, se pudo observar cómo distintos vendedores aprovecharon la jornada para preparar y ofrecer tortas fritas y tortas parrillas, dos clásicos infaltables cuando el tiempo invita a quedarse bajo techo.

A lo largo de la ciudad, los puestos improvisados y tradicionales comenzaron a llenarse desde temprano. El aroma a masa recién hecha y frita se mezcló con el aire húmedo de la mañana, atrayendo a vecinos que buscaban un desayuno calentito o una opción para la ronda de mates en casa o en el trabajo.

Las tortas fritas y las tortas parrillas forman parte de la identidad gastronómica de la región. Son simples, sabrosas y cumplen un rol casi ritual en los días de lluvia. Ya sea con mate, mate cocido o café, se convierten en la compañía ideal para una jornada fresca.

Además, otro punto que las mantiene vigentes es su precio accesible. En tiempos donde el bolsillo manda, estas opciones permiten disfrutar de algo rico sin gastar de más, lo que las vuelve aún más elegidas por los resistencianos.

En los últimos años, también comenzaron a aparecer variantes que suman nuevos sabores. Entre ellas, se destacan las tortas parrillas rellenas, con opciones como jamón y queso, cebolla y queso, o incluso combinaciones más contundentes que ganan cada vez más adeptos. Estas alternativas aportan una vuelta de tuerca a la receta tradicional y se posicionan como una opción más completa para quienes buscan algo más que un simple acompañamiento.

Así, entre la lluvia persistente y el aire fresco, la tradición volvió a decir presente en Resistencia. Porque cuando el estado del tiempo cambia, hay costumbres que no fallan: mates calientes, algo rico para compartir y el sabor inconfundible de lo nuestro.














