¿Por qué la NASA enfrenta recortes pese al éxito de Artemisa II?
La Casa Blanca promueve el retorno humano a la Luna, pero simultáneamente propone recortes severos al presupuesto científico de la NASA.

Esta contradicción refleja una tendencia global: los logros tecnológicos conviven con la precarización de quienes los hacen posibles. Así como en la Argentina los científicos del CONICET trabajan bajo la línea de pobreza mientras sus investigaciones sirven para mapear zonas de sacrificio extractivista, en EEUU se prioriza el espectáculo del alunizaje sobre la investigación fundamental que lo sustenta.
Durante su gestión, Donald Trump recortó investigaciones sobre exoplanetas y cambio climático, mientras inyectaba fondos en el programa Artemisa. Los círculos de poder han dejado entrever que su interés no radica en comprender el universo, sino en controlar recursos estratégicos para proyectar poder militar.
Artemisa II, el primer viaje tripulado a la Luna en décadas, podría ser el mayor triunfo público de la NASA. Sin embargo, no la exime de los recortes propuestos: el plan presidencial asigna u$s 1000 millones adicionales al alunizaje, pero reduce casi un 50% los programas científicos. Proyectos clave para detectar asteroides peligrosos, descubrir exoplanetas o compartir datos climáticos quedarían severamente afectados.

Jack Kiraly, de The Planetary Society, advierte que estos programas no son accesorios: son la base que hace posible la exploración humana. El Houston Chronicle señaló en un editorial que, tras el impulso anímico de Artemis, recortar la ciencia podría hundir a la agencia. La misión correría el riesgo de convertirse en un gesto simbólico, un "eufemismo" en lugar de un indicador real de continuidad en la exploración tripulada.
El Houston Chronicle asevera que "resulta contradictorio que una administración que promete poner a EEUU primero debilite justamente las herramientas que lo mantienen como líder". Con China apuntando a la Luna para 2030, "ceder terreno en ciencia y tecnología equivale a abandonar la carrera espacial. La NASA es lo que hace grande a EEUU", afirma.
Kate Marvel, excientífica de la NASA, escribió en The New York Times que, si bien el país aún puede "apuntar a la luna", está "perdiendo la capacidad de comprender nuestro propio mundo". La investigación climática y astronómica fue blanco de ataques; en lugar de debatir políticas, "la Casa Blanca optó por cuestionar la ciencia misma. La inspiración que evoca Artemisa pierde fuerza cuando se debilita la capacidad de observar y entender nuestro planeta".

¿Qué sigue? Según la publicación Ars Technica, la propuesta de "solo la Luna y poco más" es el primer movimiento en un recorte presupuestario de varios meses. El año pasado, el Congreso —controlado por republicanos— rechazó recortes similares. Podría repetirse.
El senador Jerry Moran, republicano de Kansas y presidente del subcomité que supervisa la NASA, advirtió que sería un "error" recortar drásticamente la financiación científica: la agencia ejecuta proyectos complejos como Artemisa "más rápido que antes", y requiere más recursos, no menos, para tener éxito. La pregunta final es si EEUU priorizará el prestigio inmediato o la excelencia científica que lo sostuvo como potencia espacial.
Temas en esta nota

Tiene 22 años y creó un sistema que detecta incendios forestales antes que la NASA

Artemis II regresó a la Tierra tras una histórica misión alrededor de la Luna
Nueva era en la exploración espacial

La NASA advirtió que "no hay plan B" en caso de que el escudo térmico de Artemis II falle en su vuelta a la Tierra

Artemis II recreó la famosa foto de la Tierra del Apolo 8 desde el lado oculto de la Luna

Misión Artemis II de la NASA: horario y cómo ver en vivo el acercamiento histórico a la Luna

La misión tripulada de la NASA que orbitará la Luna ya está en el espacio
Despegó Artemis II

Atenea, el satélite argentino que viajará en la misión Artemis II
Rumbo a la Luna











