¿Quién se acuerda del golpe contra Frondizi?
Cada 24 de marzo, con actos políticos que se realizan en todo el país, se recuerda el golpe militar que derrocó a Isabel Perón.
Cada 29 de marzo, se cumple un nuevo aniversario del golpe cívico militar que derrocó al presidente Arturo Frondizi. Pero de este golpe nadie se acuerda, menos aún el peronismo, en buena parte responsable de esta otra interrupción castrense de la democracia.
El 29 de marzo de 1962, Frondizi se derrumbó ante el acoso que venía soportando desde el día que asumió.
Había enfrentado ya más de veinte intentos de golpes militares y crisis políticas, ante algunas de las cuales a veces no tuvo más alternativa que ceder para conjurar males mayores.
Ya desde su primer día de mandato el Ejército venía ejerciendo una estricta "vigilancia" sobre su gestión.
Le intimaron a aplicar el Plan Conintes (sistema represivo que, con otro nombre, Perón ya usaba) y lo obligaron a abandonar su alianza con el peronismo, a reformar el Código Penal, a prohibir al partido comunista, y a intervenir provincias.
Sus opositores civiles a su vez lo acusaban de: "hambrear al pueblo", "duplicidad y maquiavelismo", "clerical", "procomunista" (por haber recibido secretamente al Che), "entreguismo y sumisión a los intereses extranjeros", y "corrupción organizada".
Incluso pasó por la cabeza de más de uno la idea de matarlo.
Un brigadier de apellido Cayo Alsina llegó a decir: "Frondizi no tiene ya nada que hacer. Los mandos ya sólo están considerando si lo mandan a la Chacarita, o a la Recoleta".
El disparador del golpe que sacó de la Casa Rosada al correntino y líder de la Unión Radical Intransigente (UCRI) fue el triunfo que en los comicios del 18 de marzo anterior el peronismo había obtenido en Buenos Aires y en otras provincias.
"No me suicidaré"
Eran tan serias las amenazas contra su integridad física, que dos días antes del golpe, el 27 de marzo de 1962, envió una carta a quien en ese momento era presidente de la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI), doctor Alfredo García.
Le pidió que la difundiera públicamente"en caso que se me eliminara físicamente o se me hiciera prisionero".
Como esto último fue lo que sucedió, posteriormente su mensaje fue difundido a todo el país
En ese mensaje, Frondizi expresaba:"Los hombres que el destino señaló para servir a la causa del pueblo sufrieron siempre los peores embates. Tengo presentes el suicidio de Alem, la tentativa de asesinato de Lisandro de la Torre y su posterior suicidio. A Yrigoyen lo dejaron solo.
Tengo la firme decisión de enfrentar todo lo que pueda sobrevenir. No me suicidaré, no me iré del país, no cederé.
Permaneceré en mi puesto. Ratifico mi irrenunciable determinación de no renunciar, sino de permanecer en el gobierno hasta que me derroquen por la fuerza.
Quieren mi renuncia. Con mi renuncia se prepara una parodia institucional sobre las bases de una democracia restringida que excluya a todos los sectores populares y, como consecuencia ineludible, una despiadada represión contra el pueblo.
Esta es, por lo tanto, la razón fundamental de mi obstinada y tenaz negativa a renunciar a mi cargo, o terminar con mi vida.
Quienes se atrevan a sacarme del gobierno por la fuerza o a eliminarme físicamente, deberán asumir ante la historia la responsabilidad de haber desatado en la Argentina la represión popular y su inevitable consecuencia: la guerra social.
Este episodio de hoy es la culminación de un largo proceso a través de cuyo desarrollo mi gobierno libró un incesante combate entre la legalidad y el despotismo, entre la paz social y el caos, entre el desarrollo del país y el colonialismo".

Golpe con apoyo civil
Lo sorprendente fue que conocidos líderes políticos apoyaron el golpe, entre ellos nada menos que Ricardo Balbín, presidente de la Unión Cívica Radical del Pueblo. El 21 de marzo, este declaró que la gestión de su correligionario era "lesiva para los intereses vitales del país".
Otro que fomentaba su alejamiento era el anciano líder socialista Alfredo Palacios. Éste, el 1º de octubre de 1958, a sólo seis meses de asumir, ya había reclamado su renuncia.
Hasta el doctor Arturo Illía (que después sería Presidente y también sería derrocado) aceptó su derrocamiento como legal.
Como si un golpe de estado militar para terminar con un gobierno constitucional fuera legal. Y a la cabeza de todos esos enemigos civiles estaba Perón, quien desde Puerta de Hierro maniobraba en contra suya.
Un día, Perón, hablando sobre un acuerdo que había firmado con él (acuerdo que había incluido un manto de olvido sobre los crímenes cometidos por el gobierno peronista durante los años 1946 a 1955), le dijo a Jorge Antonio, su delegado:
"Si Arturo Frondizi cumple con el pacto, las próximas elecciones habrán de realizarse con nuestra presencia. Si no cumple, durará en el poder muy poco tiempo. Dos o tres años en todo caso. Fatalmente, caerá por su propio comportamiento".
Siguió diciéndole:"Los dos pájaros de esta historia son lo suficientemente tenebrosos como para que nosotros tengamos el mayor cuidado en eliminarlos.
Uno es Ricardo Balbín. Éste, por aquella incondicionalidad suya al régimen de Aramburu, no hubiera vacilado en su momento en masacrar al pueblo en la primera oportunidad y con cualquier excusa.
Al presidente Frondizi, el otro tenebroso, también lo habremos eliminado, pero serán los suyos mismos quienes lo derroquen".
Sobre estos dichos de Perón, Jorge Antonio declaró:"Estábamos en plena guerra con el régimen de Frondizi. Debíamos eliminarlo antes que nos eliminara a nosotros e impidiera una salida honorable para la Nación".
El fin
A las 7 de la mañana del 29 de marzo de 1962, en su dormitorio de la residencia presidencial, Frondizi preparó sus cosas. En medio de gran tensión emocional, iban desfilando por ese lugar amigos, colaboradores y miembros de la juventud de la UCRI, para darle el último adiós como presidente.
La última en despedirse de él fue su esposa, Elena Faggionato. Luego se abrió paso en medio de una multitud que entonaba el Himno Nacional hacia un auto que lo esperaba.
A las 7,30, custodiado por el jefe de la Casa Militar, lo llevaron detenido a la Isla Martín García. ¡Qué diferencia con Perón, quien tras su derrocamiento en 1955 huyó como un delincuente del país! Frondizi estuvo hasta el 3 de marzo de 1963 en aquella isla, para después ser trasladado a Bariloche. En total, estuvo preso, sin juicio, dieciocho meses.
Temas en esta nota

Homenaje y memoria en Margarita Belén

La marcha de estudiantes en septiembre de 1966
Memorias de Resistencia

Un día como hoy de 1930 clausuraban el diario El Territorio
Memorias de Resistencia

Con el acto central en Sáenz Peña, se conmemora el Día Nacional de la Memoria
47° aniversario del golpe militar

Myanmar: hay al menos 114 muertos por la represión











