"Ante una situación de violencia se impulsan medidas de protección antes que punitivas"
La referente en la implementación del protocolo de género en la Facultad de Humanidades dialogó con NORTE sobre el alcance de un trabajo institucional de ocho años.
En la Facultad de Humanidades se inauguró esta semana una muestra itinerante y federal que refleja hitos y avances por las mujeres en la última década.
A partir de esa experiencia, NORTE dialogó con una de las anfitrionas de la exposición y abordar el tema de los protocolos para abordar casos de violencia de género en la universidad.

Desde un primer contacto la referente Corina Velárdez valora que los protocolos para tratar el tema son una conquista del movimiento feminista, porque ayudaron a "visibilizar situaciones de violencia en el territorio universitario o en la comunidad educativa para traccionar una respuesta institucional".
Al remarcar los límites indicó que en general lo que propone con ese tipo de herramientas es apelar a medidas preventivas, protectivas y hasta restaurativas para las víctimas antes que punitivas.
La licenciada en trabajo social repasó que en las universidades el primer protocolo se registró en 2014, en la Universidad del Comahue y que la tendencia se consolidó "al calor con el movimiento Ni Una Menos".
En la UNNE, Humanidades fue pionera en buscar dar respuestas a ese tipo de casos en 2018.

"Desde ese momento que se viene andando una experiencia que tuvo ajustes y modificaciones; cada unidad académica lo aborda según sus estrategias", desarrolla.
Consultada acerca del tipo de relación entre denunciantes y denunciados, Velardez responde que las situaciones que suelen reportarse se dan tanto entre pares como entre docente y estudiante.
"A este espacio llegan casos tanto en docentes y estudiantes como entre estudiantes en cantidades similares. Pero también se denuncian situaciones interclaustro y entre nodocentes también.
Las consecuencias
NORTE consultó sobre qué Implica decir que se adoptan medidas no punitivistas y la especialista contestó explicando los tiempos y las formas que se encontraron para acompañar a quien denuncia un maltrato u hostigamiento.

"Cuando alguien llega a manifestar lo que está atravesando, en una primera instancia lo que recibe es un espacio de escucha y sobre todo de asesoramiento, porque si bien esto no es la justicia, denunciar es animarse a decir que algo está sucediendo y solicitar -en este caso- a la Universidad que actúe".
Corina Velárdez aclara que no se arenga a la persona afectada a denunciar, sino que se exponen cuáles son los costos de denunciar y qué tipo de acompañamiento y de medidas pueden resolverse desde la institución.
"Para medidas más punitivas hay otros caminos, como el administrativo o el legal. Una Facultad tiene una normativa propia y la de la Justicia, también".












