Por qué no tirar aceite vegetal usado por la pileta
Contamina millones de litros de agua cada año y se convierte en una de las principales fuentes invisibles de daño ambiental.
En Argentina, más de 100 millones de litros de aceite vegetal usado se descartan anualmente y el 90% proviene de los hogares. Gran parte de este residuo termina en desagües o cañerías, una práctica habitual que genera consecuencias ambientales significativas.

Según un estudio de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA) junto a la empresa DH-SH, cada persona genera en promedio 2,5 litros de aceite usado por año. Sin embargo, solo un 22% lo separa correctamente para su reutilización.
El problema no es menor: un solo litro de aceite puede contaminar hasta 1.000 litros de agua si se descarta de forma inadecuada. Esto impacta directamente en ríos, suelos y sistemas de saneamiento, agravando la situación en un país que ya enfrenta desafíos en materia de contaminación hídrica.
Un daño silencioso
Cuando el aceite llega a cursos de agua, genera una capa superficial que impide el intercambio de oxígeno con el aire. Este fenómeno altera el equilibrio natural y afecta a peces, plantas y otros organismos acuáticos.
Especialistas advierten que incluso pequeñas cantidades de aceite pueden generar consecuencias significativas, por lo que su correcta gestión resulta clave para proteger los recursos naturales.

Cómo reciclar aceite en casa
El proceso es simple y puede marcar la diferencia:
Dejar enfriar el aceite luego de usarlo.
Guardarlo en un recipiente plástico limpio, seco y con tapa.
Acumular el aceite hasta llenar el envase.
Llevarlo a un punto verde para su reciclaje.
Este hábito permite transformar un residuo contaminante en un recurso útil y contribuir a la protección del agua, uno de los bienes más valiosos y amenazados del planeta.
Fuente: Ámbito.










