La pobreza en Argentina: una medición en debate
Un informe del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica cuestiona la forma en que el Instituto Nacional de Estadística y Censos mide la pobreza, al considerar que los datos oficiales no reflejan con precisión la situación socioeconómica actual del país.

El principal argumento es metodológico. Según el estudio, la medición vigente se basa en patrones de consumo de los hogares que datan de 2004/2005. Desde entonces, la estructura del gasto familiar cambió de manera significativa. Hoy, rubros como servicios básicos (luz, gas, agua, telecomunicaciones) y medicamentos representan una proporción mucho mayor del presupuesto doméstico. Al no actualizar estos patrones, la línea de pobreza se calcula sobre supuestos desactualizados, lo que distorsiona el resultado final.

Otro punto crítico es la escasa consideración del alquiler. El INDEC estima que alrededor del 20% de los hogares pobres alquilan, aunque otras investigaciones elevan esa proporción hasta el 40% o 50%. Este factor resulta clave, ya que el costo de los alquileres se multiplicó fuertemente en la última década. Sin embargo, ese gasto no se incorpora plenamente en el cálculo de la línea de pobreza, lo que, según el informe, subestima la magnitud real del problema.
Al corregir ambos sesgos —actualización de patrones de consumo e inclusión del costo del alquiler— el panorama cambia de forma sustancial. El informe sostiene que la pobreza real alcanzaría el 39% de los hogares, en lugar del 20% informado oficialmente. En términos absolutos, esto implicaría cerca de 4 millones de hogares en situación de pobreza, frente a los 2,1 millones estimados por las estadísticas oficiales. Medido en personas, la cifra ascendería al 48%, es decir, casi la mitad de la población.

Además, el estudio advierte sobre un amplio sector vulnerable: los llamados "casi pobres". Se trata de hogares con ingresos apenas por encima de la línea de pobreza, pero insuficientes para garantizar estabilidad económica. Representan el 35,3% del total. Sumados a los hogares pobres, conforman más del 74% de los hogares del país, lo que equivale a alrededor del 81% de la población.
En este contexto, el informe describe una creciente polarización social. La llamada clase media aparece como un segmento reducido: solo el 19,2% de las personas se ubica en rangos de ingresos cercanos al promedio. La mayoría se concentra por debajo de ese nivel, mientras que una minoría muy pequeña alcanza ingresos altos.
En síntesis, el documento plantea que la pobreza en Argentina no solo es elevada, sino también subestimada, y que su correcta medición resulta clave para diseñar políticas públicas más efectivas.
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