Cómo sobrevivir a una mudanza en un departamento chico

En un departamento pequeño hay menos espacio para cometer errores, como por ejemplo dejar una caja en el lugar equivocado y bloquear la entrada, colocar muebles que son demasiado grandes o postergar por demás la limpieza de ciertos sectores. La buena noticia es que mudarse a un departamento pequeño puede ser más rápido y práctico que mudarse a una casa; solo es cuestión de tomar ciertos recaudos.
La primera decisión es aceptar las limitaciones físicas del nuevo espacio. Si el departamento es pequeño, es necesario reducir el volumen total o, como mínimo, reorganizarlo. Es buena idea medir las puertas, los pasillos, los ascensores y los giros de las escaleras antes de decidirse a llevar objetos grandes. Muchos problemas se derivan de detalles como que un sillón no cabe, una cama no gira o un mueble tiene que desmontarse en el peor momento posible. Si en tu edificio los muebles que querés llevar no caben por escalera ni ascensor, lo mejor es optar por un servicio de mudanzas en altura, en el cual un equipo especializado sube mediante sogas aquellos objetos voluminosos.
El segundo paso es separar los objetos según su uso real. En los departamentos pequeños ocurre lo contrario: lo que no se utiliza se hace mucho más visible. Por lo tanto, la solución es sencilla: si no se ha utilizado en el último año y no es indispensable, entonces no merece ocupar espacio en la nueva casa. Regalar, vender o desechar antes de mudarse ahorra dinero, pero, sobre todo, espacio.
Una solución que puede ser muy útil es ir creando distintos kits por áreas funcionales:
● Cocina: lo mínimo necesario para comer y preparar algo
● Baño: toallas, higiene, botiquín de primeros auxilios
● Trabajo: cargadores, laptop, papeles importantes
● Descanso: sábanas, almohadas, medicamentos, etc.
También es bueno tener en cuenta el orden de carga y descarga. En una mudanza normal, se descarga todo y luego se ordena. En un departamento pequeño, esto no funciona. Es mucho más útil descargar por prioridad: cama y ropa de cama, baño, cocina y, por último, el área de trabajo. No es muy elegante, pero es mucho más útil y se pasa menos tiempo viviendo entre cajas.
En este tipo de inmuebles, contratar un servicio de mudanzas en CABA puede marcar la diferencia, sobre todo por sus años de experiencia en edificios. Ascensores pequeños, pasillos estrechos, vecinos que pasan, horarios de entrada limitados, son variables muy frecuentes. Por lo tanto, para evitar improvisaciones, siempre es útil contar con un servicio profesional que incluya desmontaje de muebles y electrodomésticos, protección de muebles y contemple los tiempos adecuados de todo el proceso de carga y descarga. En un departamento pequeño, un rasguño o un golpe no es «un detalle menor», siempre se ve.
También hay un punto que se aprende tarde: el almacenamiento vertical ahorra el primer mes. Las cajas apiladas cuidadosamente (las pesadas abajo, las ligeras arriba, con las etiquetas visibles) y un área despejada para el tránsito mantendrán el departamento habitable mientras se organiza. Si el primer día todos los rincones están llenos de cajas, la mudanza se convertirá en un laberinto.
Por último, es buena idea asumir que el orden perfecto no se logrará el primer día. El objetivo es dormir bien, trabajar si es necesario y moverse sin tener obstáculos alrededor. Mudarse a un departamento pequeño no es demasiado difícil si uno se centra en lo esencial, contrata profesionales y toma decisiones firmes sobre lo que deja y lo que nos acompaña en el nuevo hogar.










