Tía contame otra vez esa historia vieja
Señor director de NORTE:
Anita de 10 años tiene una relación afectuosa muy fuerte con su tía Pocha y mientras toma el té o el tereré le narra historias.
Tía contame otra vez esa historia vieja. Sí Anita, pero no son historias tan viejas porque yo no soy vieja, soy mayor.
Hace algunos años (para vos muchos) por 1960, las jóvenes esperaban con mucha ansiedad el día de su casamiento, había revistas con distintos modelos de vestidos de novia, miraban el largo del vestido, la cola que a veces era larga, el velo, a veces tenía piedritas, perlas o florcitas y soñaban con el ramo de flores que llevarían en las manos, toda esta belleza de vestimenta la hacia una modista (yo también soñé con eso, pero no me casé),
Asombrada Anita entonces pregunta "pero ahora hay muchas novias y ninguna usa esos vestidos" y la tía responde "los tiempos cambiaron y ahora, aunque vivan juntos le siguen diciendo "novias" no son muchas las que 2anhelan lucir esos vestidos y luego bailar el vals con su esposo y también con su papá.
¿Entonces no usan más esos vestidos lindos? Pregunta Anita
Sí, responde Pocha, para las elecciones de egresados, para los brillantes y creativos atuendos para las comparsas del Carnaval, pero ahora hay pocas modistas por eso muchos se van a encargar al Paraguay, del mismo modo son pocas las mujeres que quieren tener una máquina de coser, pensar que en los años 50 algunas mujeres recibieron de regalo la máquina de coser que les enviaba Eva Perón en el tren que llegaba al pueblo, era como tener un tesoro.
Mira dice la tía Pocha, hasta la frase "ganarás el pan con el sudor de tu frente" es vieja como vos decís, quizás ahora existan las costureras o quienes manejen esas máquinas modernas que dicen que lo hacen mejor, más rápido y más lindo.
Aunque los tiempos cambiaron, siempre habrá un día en que las mujeres desearán lucir ese vestido soñado porque será un día especial y querrán estar hermosas.
Mónica Persoglia
Resistencia










