El exCafé de la Ciudad dejó de ser patrimonio cultural del Chaco
La medida se formalizó luego de determinarse que el edificio no tiene valor arquitectónico ni autoría comprobada de Bruno Del Mónico.

El gobierno del Chaco resolvió desafectar de la declaratoria de patrimonio cultural de la provincia al inmueble ubicado en calle Pellegrini al 115, conocido históricamente como exCafé de la Ciudad, mediante un decreto del Poder Ejecutivo. La medida se adoptó tras un pedido formal de los propietarios, una evaluación técnica de la Comisión para la Protección del Patrimonio Cultural y Natural y la intervención de los organismos competentes.
Según los fundamentos del decreto, el edificio había sido incluido en el listado patrimonial en 2002, pero en la actualidad ya no conserva los elementos que justificaron aquella decisión. El análisis concluyó que el contenido cultural que motivó su protección dejó de existir y que el inmueble no reviste valor arquitectónico relevante.
Deterioro progresivo del inmueble
El inmueble es de propiedad privada y pertenece a una familia que durante años lo alquiló para distintos usos gastronómicos. Posteriormente, el edificio comenzó a atravesar un proceso de deterioro progresivo, sin mantenimiento ni intervención estatal, hasta quedar reducido a una fachada muy dañada.
Desde el Instituto de Cultura se remarcó que la declaración patrimonial original se realizó sin acuerdo previo con los propietarios, lo que generó restricciones sobre una propiedad privada sin que existieran mecanismos de acompañamiento para su preservación.
Inexactitudes históricas y planes a futuro
Uno de los puntos centrales que motivó la desafectación fue la comprobación de una inexactitud histórica: la obra no fue realizada por el arquitecto Bruno Del Mónico, como se sostuvo al momento de la declaración original. Las investigaciones técnicas realizadas en 2024 confirmaron que el profesional solo efectuó una modificación parcial, que nunca fue finalizada, y que las terminaciones se concretaron tiempo después con la intervención de otros arquitectos.
Si bien el edificio deja de integrar el patrimonio cultural, desde el ámbito cultural provincial se reconoció su valor simbólico y social dentro de la memoria urbana de Resistencia. En ese sentido, se acordó con la familia propietaria la posibilidad de colocar un recordatorio que preserve ese vínculo histórico, aunque el uso futuro del inmueble no está definido y quedará a criterio de sus dueños.











