La prevención es la mejor defensa contra el dengue
La adopción de medidas de prevención contra el mosquito Aedes aegypti se vuelve especialmente necesaria en épocas de lluvias intensas y temperaturas elevadas, condiciones que favorecen de manera directa su reproducción y expansión. Este insecto es el principal vector de enfermedades como el dengue, el zika y la chikungunya, patologías que pueden generar complicaciones y poner en tensión a los sistemas de salud. Aunque en determinados momentos la situación epidemiológica pueda considerarse de bajo riesgo, la experiencia acumulada en los últimos años demuestra que la prevención es la herramienta más eficaz para evitar brotes.
El Aedes aegypti encuentra en el agua estancada el ambiente ideal para completar su ciclo de vida. Por eso, una de las acciones más importantes es la eliminación de recipientes que puedan acumular agua, tanto dentro como fuera de las viviendas. Es importante revisar patios, terrazas y balcones, vaciar o desechar objetos en desuso —como baldes, latas, neumáticos o macetas— y mantener tapados aquellos recipientes que necesariamente deban conservarse. Esta tarea requiere constancia, ya que las lluvias pueden generar nuevos criaderos en pocas horas, y su impacto es directo en la reducción de la población del mosquito.
Hay que tener en cuenta que Brasil, desde 2023, enfrenta un aumento de casos positivos impulsado por factores como el cambio climático, la urbanización desordenada y la proliferación del Aedes aegypti. En 2024, el vecino país registró 6,5 millones de casos probables y más de 6.300 muertes, cifras históricas según su Ministerio de Salud. Frente a este escenario, el Gobierno brasileño puso en marcha el sábado pasado un plan piloto de vacunación contra el dengue, utilizando la vacuna Butantan-DV, la primera monodosis del mundo, desarrollada por el Instituto Butantan. Esta vacuna ofrece protección contra los cuatro serotipos del virus y mostró una eficacia global cercana al 75%, con una reducción superior al 90% en los casos graves, reforzando así las estrategias de prevención tradicionales.
Hay que recordar que, además de las vacunas, el mantenimiento del entorno continúa siendo una pieza clave en la lucha contra el mosquito. Cortar el pasto con frecuencia, limpiar desagües y canaletas, y evitar la acumulación de residuos contribuye a disminuir los espacios donde el Aedes aegypti puede refugiarse y reproducirse. Si bien muchas de estas acciones dependen de decisiones individuales, su efectividad se potencia cuando se realizan de manera coordinada entre vecinos, instituciones y municipios. El trabajo comunitario permite generar entornos más saludables y menos favorables para el vector, reduciendo el riesgo de transmisión de enfermedades.
La protección personal constituye otro eje fundamental de la prevención, especialmente durante los períodos de mayor circulación del mosquito. El uso de repelente es una medida ampliamente recomendada, en particular durante el día, cuando el Aedes aegypti presenta mayor actividad. Aplicarlo siguiendo las indicaciones del producto y renovarlo según sea necesario ayuda a disminuir la probabilidad de picaduras. Asimismo, se aconseja utilizar ropa de mangas largas y pantalones, confeccionados con telas livianas y de colores claros, que cubran la mayor parte del cuerpo sin generar incomodidad en jornadas de calor intenso.
Conocer cómo se transmite el dengue, identificar los posibles criaderos y comprender la importancia de las acciones preventivas permite que la población adopte conductas responsables. Las campañas de concientización, tanto desde los organismos de salud como desde las instituciones educativas y los medios de comunicación, contribuyen a fortalecer este conocimiento y a promover una participación activa de la comunidad.
En épocas de lluvias abundantes y temperaturas elevadas como la que atraviesa nuestra región, la prevención contra el Aedes aegypti es fundamental. Es importante tener presente que las hembras Aedes aegypti depositan sus huevos en recipientes vacíos que puedan acumular agua. Uno de los lugares preferidos para hacerlo son las cubiertas abandonadas de automóviles, porque el caucho permite mantener la temperatura necesaria para el desarrollo de las crías. Pero también los bebederos de mascotas, los floreros y hasta las tapitas de botellas pueden servir como espacios adecuados para criaderos. Y ante cada lluvia copiosa, aumenta la posibilidad del nacimiento de las larvas.
Debido a que la transmisión de la enfermedad se produce cuando el mosquito se alimenta con sangre de una persona enferma y luego pica a otras personas, la clave está en evitar las picaduras, por eso lo más importante será reducir el número de mosquitos, y esto se logra evitando la formación de criaderos.










