Resistencia22°Min. 18° • Max. 23°
90° aniversario

Grupo Brugnoli: del almacén de ramos generales a una compañía modelo con proyección en el norte argentino

Desde aquellos pioneros que en 1936 llegaron a Pampa del Infierno, hasta hoy en pleno siglo XXI con la tercera generación al frente de las empresas, el crecimiento fue constante e impulsado por el gen emprendedor de una familia que sigue apostando por un Chaco desarrollado y próspero.

"Nacer en un lugar es un accidente. Ser de un lugar es una decisión de amor".La frase es el emblema que los descendientes de Alfredo José Ricardo Brugnolienarbolan con orgullo desde Pampa del Infierno, en el oeste chaqueño, una tierra de enorme potencial que abraza desafíos de progreso con pasos concretos ya dados y mucho otro por caminar todavía.  

1.jpeg
La sede central del Grupo Brugnoli en Pampa del Infierno, a la vera de la ruta nacional 16.

Y si de emblemas del oeste provincial se trata, uno de ellos es el Grupo Brugnoli, conformado por las empresas Alfredo Brugnoli e Hijos y Alfredo Brugnoli Cereales (ABC).Una compañía pionera en el Chaco y modelo, íntegramente de capitales chaqueños y proyectada hacia otras tres provincias del Norte argentino. 

Tres generacionesfueron y son protagonistas desde el comienzo de esta historia, en 1936, hasta este 2026 en el aniversario número noventa. La fecha exacta de la celebración es este martes 20 de enero. 

El Grupo Brugnoli tiene en la actualidad a tres socios en la dirección: Jorge Brugnoli (gerente), Luis Carlos Brugnoli (al frente del área contable) y Marta Inés Brugnoli (abogada, al frente del área judicial y laboral) y la mayor de los hermanos y primos. 

FOTO BRUGNOLI-EDITADA.jpg

El Grupo está dedicado a la producción, comercialización y acopio de granos, con campos agrícola-ganaderos, y plantas de almacenaje en Chaco, Salta y Santiago del Estero, además de un campo para producción ganadera en Estanislao del Campo, Formosa.Otras áreas de negocios son el supermercado y las estaciones de servicios YPF ubicadas sobre un corredor estratégico: la ruta nacional 16. 

Son parte de la empresa en la actualidad 79 empleados.Y aquí, Jorge Brugnoli recuerda que, en aquellos inicios del recorrido de la empresa, el primer empleado incorporado por su abuelo fue Aniceto Ruiz, en 1961, ya que en el precursor almacén de ramos generales trabajaba la familia. 

5.jpeg
En sus tres plantas de acopio, el Grupo Brugnoli tiene capacidad para almacenar 91.000 toneladas. Dos de esas plantas cuentan con desvíos ferroviarios, una inversión reciente y estratégica.

Un recorrido más allá de la actividad empresarial 

Jorge Brugnoli, gerente y cara visible del Grupo, habló con NORTE desde Pampa del Infierno para repasar las partes relevantes de la historia, y también los desafíos empresariales. Nacido el 4 de agosto de 1959, recuerda de aquella época que fue "un año en que Argentina tenía el 37% del PIB de Sudamérica y el presidente se llamaba Arturo Frondizi, el mejor de la época", sostiene.  

Su recorrido no se limita a la actividad empresarial, ya que fue uno de los impulsores de la refundación de la Bolsa de Comercio del Chaco, cuyo directorio integró. Fue, además, vicepresidente de la Compañía Logística del Norte (Colono). Y junto con su empresa, protagonizó un hecho histórico para el mercado granario: Alfredo Brugnoli Cereales fue la única compañía cerealera que cotizó una carga de granos en el MATBA con la posición FOB Barranqueras, en el año 2012.  

12 EQUIPO .jpeg
Parte del equipo administrativo en la sede central del Grupo Brugnoli, en Pampa del Infierno.

El desafío de agregar valor, cerca de concretarse 

Más allá de las áreas de negocios y sus localizaciones en el Chaco y otras tres provincias, el Grupo tiene como visión seguir expandiéndose, pero tras un desafío, que anuncia Jorge a NORTE: "Estamos en la recta final para concretar la inversión en una planta industrial de producción de aceites provenientes de los granos, con el objetivo de generar expeller de soja, girasol y semillas de algodón, porque nos interesan los subproductos. Fue diseñada con una capacidad extrusora de 3.600 kg por hora". 

Una vez que la planta esté operativa, el Grupo cerraría el ciclo de producir granos, industrializarlos y hacer el alimento balanceado para la ganadería (tanto para la venta a granel como en bolsas de 25 kilos), completando así su cadena de valor. 

FOTO 7.jpeg
En unas 5.400 hectáreas ubicadas, Alfredo Brugnoli Cereales produce trigo, cártamo, girasol, sorgo, maíz y soja.

Esta nueva unidad de negocios será parte de Alfredo Brugnoli Cereales, y el destino de los subproductos serán las unidades productivas que forman parte de la otra empresa, Alfredo Brugnoli e Hijos. Pero también para clientes en distintas provincias del país. 

Según adelanta el empresario, se proyecta construir la nueva fábrica de aceite dentro del predio de la planta de acopio y sede central del Grupo Brugnoli, en Pampa del Infierno."Ya está la estructura hecha para empezar a techar y colocar las prensas. La inversión ronda 1.435.000 dólares", revela, en una proyección de iniciar la construcción este año y finalizarla en 2027, pero "siempre que la economía argentina siga marchando como hasta ahora, con cierta estabilidad, con mercados claros, con un solo dólar para comprar y vender", subraya. 

WhatsApp Image 2026-01-15 at 13.04.58.jpeg

Además, Brugnoli resalta que, como productor y empresario del sector agrícola, aguarda "que se saquen todas las retenciones a los granos".

Otro aspecto fundamental para la operatividad de la futura planta es la provisión de energía eléctrica. "Gracias a la planta de MSU Energy, ahora tenemos energía. Vamos a necesitar alrededor de 400-500 kW por hora", revela. 

Visión, adaptación y creatividad 

Para llegar hasta acá, el Grupo y sus empresas atravesaron distintas épocas, y debieron adaptarse a contextos cambiantes. "Cuando en 1989 comenzamos con los cereales, en el Chaco había muy pocos acopios. Estaban los tradicionales en Charata, Las Breñas y en Sáenz Peña.  Hoy, hay por todos lados y están todas las multinacionales. Por eso, porque el juego es igual para todos, de 18 acopios que éramos hace 20 años, hoy quedamos tres",contrasta Jorge. 

"Somos una empresa que presta servicios: el que nos quiere vender granos, nos vende y si no, le ofrecemos los servicios de in-out y la logística por ferrocarril y por transporte automotor, llevando la producción a los puertos", comenta. "Nosotros tenemos que ponerle valor agregado a lo que nos están vendiendo, para empezar para crecer con la industrialización de los productos que producimos",agrega. 

"Ahora venimos de tres años de condiciones climáticas muy malas y debimos reconvertirnos, saber pasar el sofocón. Como dice un amigo en Tucumán, ‘cuando hay sol, los bancos te prestan el paraguas, pero cuando empieza a llover te lo sacan’. He visto a la gran mayoría de los bancos no estar acorde a las circunstancias", lamenta el empresario, resaltando que el Grupo refinanció sus deudas y en este momento no tiene ninguna asistencia crediticia. 

"Cuando llegan estas crisis, se ve bien quién es quién, y quiénes hicieron los deberes.Nosotros como empresa trabajamos muchísimo sobre los costos. Hubo mucha gente que se jubiló y el puesto no se cubrió, pero además hubo problemas con el gremio de camioneros", comenta Brugnoli. 

WhatsApp Image 2026-01-15 at 13.04.57 (4).jpeg

Una reforma laboral profunda 

El tema trae enseguida una reflexión del empresario: "Hay que ir a una reforma laboral profunda, no parches, porque la gente cada vez más trabaja en la informalidad.Si no hay un horizonte claro, vamos a tecnificar la empresa para no tomar gente", sostiene, y se muestra partidario de avanzar en la negociación individual de cada empleado con las empresas de las condiciones laborales, con base en la productividad, sin sindicatos de por medio. 

Además, Brugnoli marca la falta de preparación de los recursos humanosque surgen de quienes egresan en Pampa del Infierno de las escuelas secundarias. "El empleador tiene que capacitarlos, tanto para trabajar en la estación de servicios como para trabajar en un fumigador o en un tractor. Toda la tecnología hoy está en inglés", subraya. 

Estamos en la recta final para concretar la inversión en una planta industrial de producción de aceites, con el objetivo de generar expeller de soja, girasol y semillas de algodón. 

El punto de partida y un crecimiento que nunca se detuvo

El hoy denominado Grupo Brugnoli es una empresa conducida hoy por la tercera generación de la familia. El punto de partida está en 1936, cuando todo comenzó con un almacén de ramos generales ubicado en una tradicional esquina del pueblo. Ya desde esos inicios comercializaba cereales en escala minorista. Hoy, la compañía trascendió las fronteras provinciales y amplió su cartera de negocios, integrando varios eslabones de la cadena productiva y llegando a proyectar la industrialización.

2.jpeg
El almacén de ramos generales fundado por Alfredo Brugnoli en 1936 fue el punto de partida.

Alfredo Brugnoli, el fundador, se radicó en el Chaco en 1921.Nacido en el barrio de Palermo, Buenos Aires, era hijo de italianos de la zona de Parma. En tierras chaqueñas, su primera escala fue Las Breñas, donde se estableció en la hoy conocida Pampa Brugnoli, fundada precisamente por la familia.

Atravesó épocas de variadas contingencias, la empresa creció y sumó rubros, como la venta de combustibles. Hasta el nacimiento, en 1989, de la versión más moderna: Alfredo Brugnoli Cereales (ABC). Por entonces, la visión empresarial de quien hoy la conduce, Jorge Brugnoli, originó el proyecto.

Jorge, en una entrevista del año 2011 para Revista Chaqueña, había contado sus vivencias en Italia, que le sirvieron para proyectar desde Pampa del Infierno un negocio que sigue en permanente expansión con una premisa: agregar valor en origen y no quedarse sólo en la producción y comercialización de productos primarios. "Cuando volví de Italia dije que iba a faltar comida en el mundo. Allá veía que la gente hasta sembraba trigo en las plazas o en los patios de sus casas",contaba el empresario a NORTE hace quince años. 

Los pioneros y su visión del potencial de la zona 

3.jpeg
Cuando Alfredo Brugnoli (en la foto junto a su esposa, Araceli Fernández) se radicó en el Chaco, era el año 1921 y su primera escala fue Las Breñas, donde se estableció en la hoy conocida Pampa Brugnoli.

Pensando en perspectiva en ese pasado tan lejano de los años ’20, cuando sus bisabuelos llegaron al Chaco junto a su abuelo, Jorge reflexiona: "Esto era territorio nacional, no existía nada. En el año ’36, cuando mi abuelo llegó a Pampa del Infierno, debe haber habido 200 o 300 habitantes. Qué tipo visionario. Él era amigo del gobernador Anselmo Zoilo Duca, y empezó a armar la estación de servicios en 1970, cuando el camino era de tierra, ni se hablaba de que era la ruta del Mercosur", rememora. 

"Era un visionario porque, sin tener la tecnología que existe hoy para detectar si un suelo clase dos, tres o cuatro, se dio cuenta de que acá los suelos eran buenos. Un tipo nacido y criado en Palermo, a tres cuadras de Plaza Italia", grafica. 

Enseguida, cuenta: "El visionario para los campos era mi padre, el visionario para la inversión era mi abuelo y mi tío era el administrador". "Tuve dos padres: el biológico, Héctor Aníbal Brugnoli, y mi tío, que un padre comercial-económico, Néstor Luis Brugnoli, quien me enseñó parte de los negocios, era un desarrollista frondizista", agrega Jorge. 

Del recorrido que tuvieron sus antecesores, recuerda en especial que su abuelo fue intendente de Pampa del Infierno, y su tío fue presidente de la Cooperativa Eléctrica.

El eje está en Pampa y presencia en otras tres provincias 

Las dimensiones actuales del Grupo Brugnoli ratifican su liderazgo: acopia en sus tres plantas un total de 91.000 toneladasdistribuidas en Pampa del Infierno (32.400 toneladas); Gaona, Salta (24.600 toneladas) y Pampa de los Guanacos, Santiago del Estero (34.000 toneladas). En estas dos últimas, fueron construidos hace unos cinco años sendos desvíos ferroviarios, de manera que el ferrocarril pueda ingresar a las plantas a cargar los granos. 

La planta radicada en Pampa del Infierno es la más antigua y, a la vez, la sede central de la empresa, ubicada en la intersección de las calles Juan Domingo Perón y Alfredo Brugnoli, justamente el nombre de quien puso la piedra fundamental en esta historia. Esta planta comenzó sus operaciones en 1989. En el otro extremo de la línea de tiempo, la ubicada en la localidad santiagueña de Pampa de los Guanacos es la más nueva, inaugurada en 2009.  

FOTO 9.jpeg
La planta de acopio de Pampa de los Guanacos, en Santiago del Estero, es la más nueva del Grupo, y opera desde 2009.

Son dos las compañías que conforman el Grupo empresario, y ambas llevan el nombre de su fundador: Alfredo Brugnoli e Hijos y Alfredo Brugnoli Cereales, dentro de las cuales se ordenan distintas unidades de negocios.

Así, Alfredo Brugnoli e Hijos agrupa al Supermercado ABH en Pampa del Infierno; dos estaciones de servicio YPF, una en esa localidad y otra en Los Frentones; transporte automotor de cargas generales; y la cría de ganado vacuno en la Cabaña Palpechá, una sigla que significa Palermo, Pehuajó y Chaco, representando que en el barrio porteño nació Alfredo Brugnoli, en Pehuajó su esposa Araceli Fernández y en el Chaco sus descendientes. La cabaña, que produce Braford tres octavos, está ubicada sobre la ruta provincial 5, en el Chaco. Fue fundada hace 27 años por Héctor Aníbal Brugnoli, padre de Jorge. 

10.jpeg
La estación de servicios YPF ubicada sobre ruta nacional 16 en Pampa del Infierno cuenta, además, con un restaurante que es gestionado por Yerta Brugnoli.

"La estación de servicios de Pampa del Infierno es la única del norte argentino que tiene un comedor, bajo la tutela de Yerta Brugnoli, quien les enseñó a las cocineras todos los platos que se ofrecen", cuenta Jorge sobre su madre de 88 años. "Ella todos los días almuerza en ese lugar", agrega.  

4.jpeg
Ramón Acosta, cabañero e inseminador del ganado Braford, junto a Yerta Brugnoli en un campo de girasol.

En tanto, la empresa Alfredo Brugnoli Cereales incluye la producción agrícola en campos propios, con siembra de trigo, cártamo, girasol, sorgo, maíz y soja. Se trata de unas 5.400 hectáreas ubicadas en el departamento Almirante Brown (cuya ciudad cabecera es Pampa del Infierno) y en Santiago del Estero. El dato saliente en este aspecto es que cuentan con equipamiento propio para hacer agricultura. 

Además, se agrupan bajo esta compañía otras áreas de negocios: transporte automotor con flota propia; acondicionador y clasificador de granos en las tres plantas de acopio; y producción ganadera en Estanislao del Campo (Formosa), con la cría de ganado vacuno Braford. Se trata de un campo de unas 3.000 hectáreas adquirido en el año 2006. 

Allí, según comenta Jorge, se realiza la cría del ganado, que luego se trae al Chaco para la recría en el feedlot. El destino final es el consumo en el supermercado ubicado en Pampa del Infierno y, otra parte, se vende a frigoríficos de la provincia de Jujuy. 

WhatsApp Image 2026-01-15 at 13.04.57 (2).jpeg
Para el área de negocios agrícolas, el Grupo cuenta con equipamiento propio y tecnología de punta que utiliza en tareas de siembra y cosecha en campos de su propiedad.

Persisten las dificultades para quienes producen

A la hora de plantear las dificultades que tiene el comercio de granos, Jorge Brugnoli habla claro y marca: "El gobierno provincial habla mucho, pero en el Sircreb me siguen descontando el 3,5% por cada vez que ingresa dinero a las cuentas corrientes de los bancos. A veces no se vende el producto, pero el exportador anticipa el dinero y ahí ya te retienen en un negocio donde vos ganás el 2%. Es inviable". 

6.jpeg
El acondicionamiento y comercialización de granos es uno de los servicios que ofrece Alfredo Brugnoli Cereales, uno de los pilares del Grupo Brugnoli.

Además, cuestiona el pago del 35% del Impuesto a las Ganancias, sin diferenciar entre contribuyentes: "Yo no me puedo comparar con Bunge, Toyota, Mercedes Benz o Ford, cuando Brugnoli acá en Pampa del Infierno no tiene agua potable ni cloacas", enfatiza. "Debería estar todo segmentado como en Brasil", sugiere. 

Por otra parte, habla de los costos para sacar los granos por camión o por ferrocarril. "Es cara la corresponsabilidad gremial.Son casi 13.000 pesos por tonelada de soja o de girasol, estamos hablando de 350.000 a 400.000 pesos por camión, una barbaridad", advierte.

Como contraste, destaca la baja de retenciones a algunos productos agrícolas. "La soja sigue teniendo el 26%, que es mucho menos que el 35% de la época de los Kirchner, que fue una usura",sostiene. 

"Estamos plantados hace dos años y medio"

Brugnoli define a la Argentina como "un país de oportunidades", donde "el tren pasa y tenés que estar atento en el andén. Si te subís, por ahí la embocás, y si no te bajás la próxima estación".

La reflexión sirve para plantear un tema de fondo que preocupa a la región oeste: "En el departamento Almirante Brown tenemos un gran drama, el no permiso para el cambio de uso del suelo. Los ambientalistas (que promueven acciones judiciales) viven en la Capital Federal o en las grandes urbes, donde no saben ni de dónde sale la energía", cuestiona.

Así, considera que el departamento puede ampliar su superficie agrícola en 500.000 hectáreas. "Tenemos que llegar a 1.200.000 hectáreas. Y estamos plantados hace dos años y medio. Esto va a traer como consecuencia la baja de actividad en el pueblo", advierte.

FOTO 8.jpeg
Un campo con cultivo de maiz en la provincia de Salta.

Para graficar el potencial de la región, recuerda cuando él mismo gestionó la radicación de una sucursal del Banco Nación en Pampa del Infierno. "Se inauguró con el número 24 y hoy está entre el puesto siete y cinco por movimiento económico del banco",revela con orgullo. 

Contrastando épocas, reconoce que obra pública de gran magnitud que favoreció el progreso de Pampa del Infierno se concretó en gestiones anteriores, y que hoy prácticamente no hay nuevas obras, además de no tener disponible todavía el agua potable a través del Segundo Acueducto del Interior. "La obra pública debe hacerla el Estado",afirma. 

Como "un sueño" por realizar, pensando en un mayor desarrollo del sector agro-ganadero en la región, y también para la población, habló de hacer llegar a través del Canal Esperanza, agua del río Bermejo a Pampa del Infierno. "Está ese proyecto hermoso. Cambiaría la historia de Pampa para siempre. Es posible y técnicamente es fácil hacerlo, pero no hay decisión política", afirma, recordando que fue secretario de la comisión de manejo de agua y suelos que logró algunos avances en esa obra. 

"El desarrollo en Pampa del Infierno no tiene techo, hay cada vez más empresas que se radican, pero falta más valor agregado en origen",describe como conclusión. 

Más de Grupo Brugnoli+ Ver todas
Te puede interesar