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Energía del cielo

La promesa de paneles solares que funcionan de noche

La startup Overview Energy realizó la primera demostración exitosa de transmisión de energía desde una aeronave en movimiento.

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   En un ventoso día de noviembre, un avión turbohélice Cessna surcaba el cielo de Pensilvania a 5.000 metros de altitud, luchando contra vientos cruzados de hasta 70 nudos, velocidad casi tan rápida como la del propio avión. Sin embargo, las condiciones turbulentas no pudieron frustrar su misión: transmitir energía de forma inalámbrica a receptores en tierra mientras volaba. Este evento marcó un hito sin precedentes.

   La prueba de vuelo fue la primera demostración exitosa de transmisión de energía desde una aeronave en movimiento, un logro alcanzado por la startup Overview Energy. Aunque la cantidad de energía transferida fue modesta, el experimento sirvió como prueba de concepto para una ambición mucho mayor: recolectar la energía inagotable del sol directamente desde el espacio y enviarla a la Tierra, ofreciendo una fuente de electricidad incluso cuando es de noche o el cielo está nublado.

Energía solar desde el espacio

   El concepto, conocido como "energía solar basada en el espacio" (SBSP, por sus siglas en inglés), es la piedra angular de la estrategia de Overview Energy. La idea es tan audaz como elegante: colocar satélites en órbita geosincrónica (GEO), donde el sol nunca se pone, para capturar luz solar sin interrupciones. Esta energía sería luego transmitida a la Tierra, convirtiéndose en una fuente potencial de energía limpia y constante, disponible 24 horas al día, 7 días a la semana.

   Esta no es una idea aislada. El campo de la energía solar espacial ha sido objeto de intensa investigación durante la última década. En 2023, el Proyecto de Energía Solar Espacial de Caltech demostró con éxito la transferencia de energía en el espacio utilizando microondas. En tierra, la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa de EE. UU. (DARPA) estableció un récord al transmitir 800 vatios a lo largo de 8.6 kilómetros utilizando un rayo láser.

   Sin embargo, el logro de Overview destaca en este contexto competitivo. Hasta su prueba de noviembre, nadie había logrado transmitir energía activamente desde una plataforma en movimiento a un receptor terrestre, un paso crucial para demostrar la viabilidad del concepto espacial, ya que los satélites en órbita son, en esencia, las plataformas móviles definitivas. El potencial de su enfoque fue tan convincente que atrajo la atención de uno de los mayores expertos en la materia.

Por qué este plan podría funcionar

   Paul Jaffe es una figura de renombre en el campo de la transmisión de energía inalámbrica. Con una carrera de tres décadas en el Laboratorio de Investigación Naval de EE. UU. y un puesto como director de programas en DARPA, su credibilidad es incuestionable. Por eso, su decisión de dejar una posición tan prestigiosa para unirse a Overview Energy como jefe de ingeniería de sistemas habla de la solidez de la propuesta de la startup.

   El momento de la revelación para Jaffe ocurrió en una conferencia, al escuchar al CEO de Overview, Marc Berte, explicar el plan. "Vaya, esto de verdad suena a que podría funcionar", recuerda haber pensado. El concepto lo convenció a tal punto que, según recuerda, "llegué a casa y le dije a mi esposa que casi sentía que el problema se había resuelto". Esta revelación lo impulsó a tomar una decisión casi inédita: dejar su puesto en DARPA para unirse a la startup.

   A diferencia de otros conceptos que parecían tener obstáculos insuperables ("showstoppers"), el enfoque de Overview presentaba una solución viable a un problema fundamental: el dilema de la densidad de potencia. Este dilema plantea una disyuntiva crítica: un haz de energía de baja densidad es más seguro, pues evita concentrar demasiada energía en un solo punto, pero es ineficiente para entregar una cantidad útil de electricidad. Por el contrario, un haz de alta densidad es mucho más eficaz, pero obliga a los ingenieros a resolver enormes desafíos de seguridad para su implementación.

Microondas vs. infrarrojos

   En el corazón del debate técnico sobre la transmisión de energía inalámbrica se encuentra la elección de la frecuencia de la onda. La mayoría de los investigadores se han centrado en las microondas, pero Jaffe identifica dos desventajas clave en este enfoque. La primera es la saturación del espectro electromagnético. Jaffe describe el rango de 2 a 20 gigahercios como una "propiedad frente a la playa" ("beachfront property"), un espacio increíblemente valioso y ya ocupado por servicios críticos como las redes celulares 5G. Su conclusión es contundente: un sistema de energía solar espacial basado en microondas "no podría encenderse hoy porque el espectro no está asignado para este tipo de transmisión". El segundo punto es la preocupación por la seguridad asociada a la transmisión de haces de microondas de alta intensidad hacia la superficie terrestre.

   Aquí es donde la solución de Overview se vuelve disruptiva. En lugar de microondas, la compañía planea usar ondas infrarrojas de campo amplio y menor densidad. La ventaja más revolucionaria de este enfoque, según el CEO Marc Berte, es que la energía puede ser recibida directamente por los paneles solares comerciales ya existentes en la Tierra. Esto elimina la necesidad de construir gigantescas infraestructuras de recepción desde cero. En palabras de Berte, el impacto es monumental: "tus receptores ya están construidos".

Desafíos y la hoja de ruta

   A pesar de esta prometedora tecnología, es crucial mantener una perspectiva equilibrada. La energía solar espacial sigue siendo un campo "exótico" que enfrenta obstáculos monumentales para su implementación a gran escala. Los principales desafíos son:

• Costo de lanzamiento: es imperativo reducir el "costo por unidad de masa" para que el despliegue de grandes estaciones de energía en órbita sea económicamente viable.

• Supervivencia en el espacio: los satélites deben ser lo suficientemente robustos para soportar el duro entorno espacial, incluido el riesgo constante de colisiones con desechos orbitales.

• Eficiencia del sistema: el gran reto técnico es "aumentar la potencia específica", es decir, la cantidad de energía generada por unidad de masa del satélite. Este es uno de los focos centrales de la tecnología que desarrolla Overview.

   Para abordar el problema del lanzamiento, el plan de ingeniería de Overview consiste en construir los satélites en una configuración plegada que se desplegará de forma autónoma una vez en órbita. Con estas soluciones en mente, la compañía ha trazado una hoja de ruta ambiciosa:

• Próximo paso: lanzar un prototipo de demostración en órbita terrestre baja (LEO).

• Objetivo 2030: transmitir megavatios de potencia desde la órbita geosincrónica (GEO).

• Objetivo post-2030: escalar la capacidad a gigavatios para finales de la década, suficiente para alimentar ciudades enteras.

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