"Tuve que remar contra el poder político de ese momento", recordó el esposo
La exconcejal de Resistencia sufrió un daño neurológico irreversible en una clínica estética con falencias graves. "El estado vegetativo es una condición única y muy dolorosa", definió su marido Sergio Funes.

El 23 de julio de 2008, en la clínica Siemac que funcionaba en Monteagudo 278, en Resistencia, el cirujano Jorge Díaz García le realizaba un procedimiento de lipoaspiración a la entonces concejal María Alejandra Carballeira.
En el quirófano, donde también participaba el anestesista Héctor Fabián Meza, la paciente sufrió un paro cardiorrespiratorio, lo que desató una serie de episodios que terminaron por develar que las condiciones en que se realizaba esa intervención en ese lugar no eran las adecuadas.
En NORTE TV, el esposo de la exconcejal, Sergio Funes recordó lo ocurrido hace 17 años, que derivó en el estado en el que permanece Carballeira. "El estado vegetativo en una condición única y dolorosa", definió, tratando de llevar a palabras algo tan difícil de conceptualizar solamente con un título.

Una habilitación polémica
Durante la charla en el programa matutino de NORTE, Funes lamentó que la clínica estuviera funcionando con una habilitación del gobierno provincial de entonces. "Estaba habilitada por el Ministerio de Salud del gobierno de (Jorge) Capitanich", marcó.
Luego, resaltó que la conformación de la sociedad de la clínica "era extraña", con reconocidas figuras que eran profesionales de la salud "ligados al gobierno provincial" y con funciones públicas. "Contra eso tuve que remarla", enfatizó.
Por otra parte, señaló que tras ser asistida por el neurólogo Ricardo Mayol en el hospital Perrando, varias horas después del paro cardiorrespiratorio, el diagnóstico fue certero de lo que terminaría ocurriendo: un estado vegetativo de Marilín que se extiende hasta estos días.
Aunque tras ser asistida en el hospital de Resistencia fue derivada al Instituto Fleni de rehabilitación neurológica, en Escobar, provincia de Buenos Aires. "La llevamos en octubre de 2008 y regresamos en los primeros días de abril de 2009", mencionó.
Sin juicio
El médico Díaz García falleció en 2012, durante el desarrollo de la causa judicial, y el anestesista Meza se radicó en Buenos Aires.
En la justicia penal se abrió una investigación que mereció todas las sospechas y críticas por parte de la familia de Carballeira, y que quedó diluida en la nada.
"La doctora (Gloria) Zalazar, que era jueza en el Juzgado Correccional Nº1, nunca llamó al juicio que le pedí", lamentó Funes, recordando que la magistrada –que luego fuera ministra de Seguridad y Justicia en el tercer mandato de Capitanich- "resolvió de oficio que las hijas de Marilín y yo no teníamos facultad para ser querellantes, lo que retrasó mucho el proceso porque tuvimos que ir con un recurso de casación al Superior Tribunal de Justicia".
"Esto es un delito culposo, con lesiones culposas, con el autor que estaba libre, caminando", resaltó al fundamentar que había razones para llevarlo a juicio, donde además podría demostrarse que "la clínica no estaba habilitada, que no había aparatología, y que el Ministerio de Salud no controlaba esa situación".
También marcó fallas en la investigación, ya que recordó pericias que se realizaron en el lugar 30 días después de la intervención a Carballeira, dando tiempo para "manipular" las condiciones y la aparatología que había.













