Resaltan que el trigo genera buenos resultados, pero el girasol tiene otro escenario
"Es clave determinar el nivel de humedad de los suelos, para no equivocarse", señaló el ingeniero Martín Gonzalo Cantero.
SÁENZ PEÑA (Agencia). La última campaña de trigo en la provincia concluyó con resultados generales muy buenos. Así lo afirmó el ingeniero agrónomo Gonzalo Martín Cantero, quien destacó que la trilla terminó hace aproximadamente 25 días, con una superficie cercana a las 200.000 hectáreas.

Según el técnico del grupo Agroperfiles, aunque algunos lotes rindieron menos de lo esperado, "en general la campaña, desde el punto de vista del rendimiento, fue muy buena", remarcó. El balance provincial muestra sectores con desempeños sobresalientes y otros de menor respuesta, un comportamiento habitual en la variabilidad productiva chaqueña.
Cantero también se refirió al planteo frecuente sobre el impacto del trigo en la disponibilidad de agua para los cultivos siguientes. Explicó que cualquier cultivo de invierno o primavera consume el primer metro del perfil, y que la clave está en evaluar cuánto se llevó y cuánto puede recargarse.
LO QUE SE ESPERA PARA ENERO
Sobre este punto, aclaró: "Para enero se recarga con lluvias normales; en noviembre estamos un 40 o 50 % abajo", y añadió la necesidad de revisar la humedad antes de la siembra. Señaló que el productor debe "pinchar los lotes hasta los dos metros", ya que medir solo los primeros 50 o 70 centímetros no alcanza para tomar decisiones adecuadas.
Cantero advirtió que, si bien los rastrojos del trigo de alto rendimiento favorecen la infiltración posterior, la falta de evaluación profunda del perfil hídrico es un problema creciente.
Consideró que esta práctica cultural "se mira poco, y muchas veces se confía únicamente en aplicaciones meteorológicas". "Por allí nos hemos confundido pensando que con tener un pronóstico en el celular ya no hace falta mirar la humedad del suelo", observó. Para Cantero, volver a medir en profundidad resulta indispensable para sostener buenos arranques de los cultivos estivales.
ESTADO DEL GIRASOL
El ingeniero también analizó el estado del girasol, cultivo que muestra diferencias notorias dentro de la provincia. Mientras algunos lotes presentan capítulos bien formados y plantas vigorosas, otros -sobre todo en zonas como Napenay, Concepción del Bermejo o tramos entre Charata y Las Breñas- exhiben tortas pequeñas y un crecimiento desparejo. Ante esta situación, Cantero subrayó que la historia del lote y el estado inicial del perfil hídrico explican gran parte del resultado. "El girasol responde mejor cuando se implanta con el perfil cargado", señaló.

Y añadió que "para alcanzar excelentes rendimientos, el cultivo necesita entre 450 y 500 milímetros durante el ciclo. Si el perfil arranca con unos 200 milímetros almacenados, completar los 300 restantes durante la primavera es factible; en cambio, si se parte de apenas 100 milímetros, la probabilidad de lograr 400 milímetros entre agosto y noviembre es mucho menor", precisó.
Sobre ello, aseguró que "no es seguro tener 400 milímetros en ese período; lo que no se tuvo en noviembre, en diciembre ya no ayuda. Por eso, la falta de agua al nacimiento y en el desarrollo temprano deriva en plantas pequeñas y hojas reducidas", explicó Cantero.
El asesor recordó además que, en situaciones de escasez hídrica, el girasol adopta estrategias que afectan directamente a su rendimiento. "Primero limita el tamaño de sus hojas; si además falta nitrógeno, la merma es aún mayor.
En casos de sequía prolongada, pierde hojas inferiores y restringe el llenado del capítulo. Todos los lotes son una historia distinta, y la diferencia se nota en cómo arranca", explicó. El especialista resaltó también que noviembre fue un mes clave cuando no llovió de manera uniforme en la provincia, lo que profundizó las diferencias entre ambientes.
La creciente presión de aves
SÁENZ PEÑA (Agencia). Otro punto crítico de la campaña es el daño provocado por aves, especialmente palomas y cotorras. Cantero confirmó que productores del Norte santafesino y distintas zonas del Chaco reportan pérdidas del 40 % en girasol. Consultado sobre si ese nivel de impacto es posible, respondió: "Sí, puede ser; hay zonas palomeras históricas y este año, a pesar de que hay tanta comida, el ataque no se diluye". Según indicó, la mayor disponibilidad alimentaria incluso favorece a la reproducción, generando un círculo que incrementa la población.
"El problema, antes centrado en la cosecha, ahora también afecta a la implantación. En estos últimos cinco años hay cada vez más lotes con problemas en la siembra de cultivos de primavera", precisó.
El Ingeniero remarcó que el control es indispensable y que el avance de las aves hacia nuevas regiones complica aún más la situación. Calificó a la presión de palomas y cotorras como una de las principales amenazas dentro del sistema productivo del Chaco. "Me parece que llegó la hora de mitigarlo de una vez por todas", advirtió.
EL TIPO DE HÍBRIDO
Ante la consulta sobre la existencia de híbridos con mayor capacidad de inclinación del capítulo, Cantero aclaró que el mejoramiento genético avanzó notablemente. Recordó que hace una década había solo dos o tres materiales que volcaban bien, mientras que hoy "el 70 % de los híbridos del mercado" posee esa característica.
Aun así, sostuvo que, "aunque los pájaros pueden consumir igual, se lo comen mucho menos que el que no vuelca". El tipo de inclinación, especialmente el "cuello de alzo", ofrece mayor protección y reduce el daño, aunque no lo elimina por completo", finalizó Cantero.










