Importante revista científica se retracta de manifiesto sobre la inocuidad del glifosato
Regulatory Toxicology and Pharmacology (RTP) se retractó de un influyente artículo del año 2000 en el que se afirmaba que el glifosato y su formulación comercial Roundup eran "inocuos para la salud humana".

El trabajo, de 49 páginas y firmado por Gary Williams y coautores, tuvo un impacto académico y político excepcional: acumuló más de 700 citas en la literatura científica —cuando en toxicología superar las 100 ya es inusual— y fue citado al menos 66 veces en normativas y documentos gubernamentales, convirtiéndose en una referencia clave para reguladores y para Monsanto/Bayer.

La editorial Elsevier anunció su retractación el 2 de diciembre, tras intentar sin éxito comunicarse con el único autor sobreviviente para que respondiera a una serie de objeciones. El coeditor explicó que la revisión se basaba casi exclusivamente en estudios inéditos realizados por Monsanto y omitía sin justificación investigaciones contemporáneas que señalaban posibles riesgos carcinogénicos y genotóxicos del glifosato. Adjuntó al menos cinco trabajos relevantes ignorados por los autores.
Litigios en EEUU aportaron nueva evidencia sobre irregularidades graves. Los llamados "Monsanto Papers" —correos internos, borradores y documentos corporativos desclasificados en juicios por casos de linfoma no Hodgkin asociados al uso de Roundup— muestran que empleados de Monsanto participaron directamente en la redacción del artículo, práctica conocida como ghostwriting.
Además, los autores habrían recibido pagos no declarados para preparar la revisión. Un correo interno sugiere incluso que la compañía "mantuvo bajos los costos" redactando el manuscrito para que los científicos externos "solo lo editaran y firmaran". Otro mensaje menciona un "equipo" que trabajó en el paper y propone regalarle camisas con el logo de Roundup a modo de agradecimiento.
Frente a estas revelaciones, el editor de RTP concluyó que ya no podía confiar en los resultados del artículo ni en la independencia de sus conclusiones, indicando que la retractación era necesaria para preservar la integridad científica de la revista. El caso se suma a denuncias previas de interferencia corporativa en evaluaciones regulatorias y recuerda episodios en los que Monsanto impulsó estudios favorables ante organismos como SENASA, según cables diplomáticos filtrados por WikiLeaks en 2009.

La decisión adquiere especial relevancia en la Argentina, uno de los mayores consumidores de glifosato per cápita en el mundo, con cerca de 10 litros por habitante al año. La retractación ocurre además a dos meses de que un grupo transversal de diputados presentara un proyecto para flexibilizar las distancias mínimas de fumigación terrestre y aérea, reavivando el debate sobre los impactos sanitarios del herbicida.
La controversia también expone tensiones persistentes en la literatura científica sobre el glifosato. RTP es una revista especializada en toxicología regulatoria y ha sido señalada por publicar estudios alineados con posiciones favorables a la industria, lo que la coloca en el centro de discusiones sobre conflictos de interés. El artículo ahora retractado fue durante dos décadas un argumento central para quienes sostenían que el glifosato carecía de efectos carcinogénicos.
Sin embargo, existen múltiples investigaciones independientes que contradicen esa conclusión. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) clasificó en 2015 al glifosato como "probablemente carcinogénico para humanos", basándose en evidencia limitada de linfoma no Hodgkin en poblaciones expuestas, evidencia suficiente en animales y pruebas de genotoxicidad.
Estudios del Ramazzini Institute, publicados en 2025, observaron tumores raros en ratas expuestas tanto a glifosato puro como a formulaciones comerciales, con mayor riesgo asociado a estas últimas. Un meta-análisis de 2019 encontró un 41% más de riesgo de linfoma no Hodgkin entre trabajadores altamente expuestos.

En contraste, agencias como EPA (EEUU) y EFSA (Europa) concluyen que el glifosato no es probablemente carcinogénico en humanos "bajo usos autorizados", apoyándose en estudios industriales no publicados que la IARC no consideró. Críticas recientes destacan que esas evaluaciones pueden estar sesgadas por la inclusión de datos generados por la propia industria.
La retractación de RTP no modifica de inmediato las decisiones regulatorias, pero representa un hito simbólico y metodológico: cuestiona un estudio que tuvo un peso desproporcionado en el debate mundial y expone cómo la influencia corporativa puede moldear la producción de evidencia en campos donde están en juego intereses económicos y sanitarios de enorme escala.










