"La Tigra, Chaco": la película que nació en un pueblo y llevó a la provincia por el mundo, cumple 16 años
Estrenada el 26 de noviembre de 2009 en el Guido Miranda, la obra de Federico Godfrid y Juan Sasiain convirtió a un pequeño pueblo chaqueño en escenario internacional. Con actores locales, historia simple y alma propia, el film recorrió festivales de Europa, Asia y América, cosechó premios y dejó una huella imborrable en la memoria cultural de la provincia.

Hace 16 años, una noche de noviembre de 2009, el espacio INCAA Km 1020 del Complejo Cultural Guido Miranda vivía un acontecimiento inesperado para el cine chaqueño: el estreno de La Tigra, Chaco, una película pequeña en presupuesto pero enorme en sensibilidad, que había sido filmada íntegramente en ese pueblo de apenas veinte cuadras y que pronto se transformaría en embajadora cultural de toda la provincia.
Dirigida y escrita por Federico Godfrid y Juan Sasiain, y producida por Sudestada Cine, la cinta llegó a Resistencia después de su primera proyección en La Tigra, donde nació y cobró vida. Allí no solo transcurre la historia: de allí también provienen varios de sus protagonistas, actores y no actores que aportaron autenticidad a cada escena. Esa mezcla de profesionalismo y espontaneidad se convirtió en uno de sus mayores sellos.
El elenco estuvo encabezado por Ezequiel Tronconi y Guadalupe Docampo, acompañados por Ana Allende, Federico Ibáñez, Roger Grancic, Orlando Reinoso, Peti Fernández, Pirika Juárez, Mariángeles Iván, Alejandra Jiménez, Elcida Villagra y Juan Carlos Aguirre. La Tigra, Chaco narra el regreso de Esteban al pueblo donde pasaba los veranos en su infancia. Vuelve para hablar con su padre, Cacho, eterno camionero de ruta, siempre ausente. Mientras espera un encuentro que nunca llega, la vida lo sorprende con un reencuentro distinto: Vero, la amiga que quedó, que creció, y que se ilumina en un entorno donde el tiempo parece moverse distinto.
Un fenómeno inesperado
Lo que comenzó como una historia íntima y tranquila terminó convirtiéndose en un fenómeno. En Mar del Plata, el filme obtuvo el Premio FIPRESCI a la Mejor Película Argentina y el Premio Carlos Carella para Guadalupe Docampo como Mejor Actriz. En Karlovy Vary, uno de los festivales más prestigiosos de Europa del Este, recibió una mención especial del jurado.
Críticos y programadores coincidían: con frescura, ritmo sereno y actuaciones de enorme naturalidad, La Tigra, Chaco demostraba cómo una producción sin grandes recursos podía alcanzar un cine pleno, honesto y profundo. Y revelaba, además, el potencial de una nueva generación de realizadores formados en escuelas de cine del país.
Un viaje alrededor del mundo
Después del estreno, la película emprendió un recorrido internacional impensado para una historia nacida en un pueblo chaqueño. Participó en festivales de la República Checa, India, Bélgica, Inglaterra, Francia, Alemania, Estados Unidos, Cuba, Perú y en importantes citas del cine argentino como Mar del Plata y Tucumán.
Cada proyección en el exterior era, de algún modo, una ventana al Chaco. La Tigra, sus calles calurosas, su siesta eterna y su gente aparecían en pantallas de ciudades lejanas, sorprendiendo a públicos de distintas culturas.
Hoy, a 16 años de aquel estreno que llenó de orgullo a La Tigra y a toda la provincia, la película se recuerda como una de las joyas del cine independiente argentino de los 2000. Un film que demostró que desde un pequeño pueblo pueden nacer historias capaces de cruzar fronteras. Una película que dejó una marca: en la gente que participó, en quienes la vieron, y en la certeza de que el Chaco puede contar sus propias historias y llevarlas tan lejos como quiera.
Fuente: Eduardo López











