Palmeyro: "Si las provincias se ponen las pilas, en 180 días se puede llamar a licitación para el segundo puente"
Esta semana se cumplieron 28 años desde la firma del tratado de integración entre Chaco y Corrientes, que respaldaba el proyecto de complejo multimodal de cargas, del cual el segundo viaducto tenía un componente privado de financiamiento del 85%.
El agrimensor Julio Palmeyro dirigió, en la década del ’90, los estudios que dieron forma al proyecto de complejo multimodal de cargas, del cual el Segundo Puente ferrovial Chaco-Corrientes era la primera parte.En una entrevista en NORTE TV, repasó los hitos y avances logrados en aquella época, además de los motivos que terminaron por "congelar" el proyecto.

"Hoy están dadas las condicionespara que sólo las dos provincias, Chaco y Corrientes, si se ponen las pilas e inician las gestiones, en 180 días se haga el llamado a una licitación internacional para la ejecución del segundo puente con el proyecto que elaboró Vialidad Nacional", afirmó.
Palmeyro estaba al frente, en aquella época, de la consultora Indesa, la empresa que desarrolló el proyecto de complejo multimodal de cargas, con un formatoferrovialpara el puente Chaco-Corrientes, a diferencia del actual proyecto elaborado por Vialidad Nacional que sólo contempla la alternativa vial. Previo al proyecto definitivo, se elaboraron la prefactibilidad y factibilidad.
Las bases
En el programa ‘Buen Día, Norte’, el agrimensor recordó que todo surgió a partir de un convenio interprovincial rubricado cuando en el Chaco era gobernador Rolando Tauguinas y, en Corrientes, Raúl Rolando "Tato" Romero Feris.Dado ese marco general, el trabajo comenzó "identificando los proyectos de interés común entre las provincias, entre los que estaba el complejo multifuncional de cargas".
Tras esa etapa de enunciación y determinación de prioridades, se concretó un estudio de prefactibilidad del proyecto y se firmó "un tratado de integración" entre las provincias para avanzar en una segunda fase con el estudio de factibilidad técnica y el diseño del complejo multimodal, en base al cual se lanzaría la licitación, y cuya primera obra sería el segundo puente ferrovial e infraestructura de transferencia de cargas.
El viaducto, según recordó, fue diseñado con la misma traza que tiene el proyecto realizado por Vialidad Nacional y vigente hoy, es decir, con cabeceras en la zona de Puerto Vilelas del lado chaqueño, y en cercanías de Riachuelo en el lado correntino.

De esa rúbrica, que fue en 1997, esta semana se cumplieron 28 años, según recordó. Los protagonistas de entonces fueron los gobernadores Romero Feris, de Corrientes, y Ángel Rozas, del Chaco.
Tras ese hito, la gestión del proyecto tuvo "un paréntesis, porque se demoraron las leyes (de ratificación del tratado) en ambas provincias", rememoró el agrimensor.
"Este fue un proyecto concebido con un punto de vista estratégico, porque el manejo de las cargas en un tema de competencia, a nivel mundial, entre los estados, ya que son parte de la logística del transporte, y ésta es parte de la competitividad a nivel nacional para las exportaciones", explicó.
Mencionó, a la vez, que el proyecto incluía además del segundo puente, un "puerto regional, ya que el puerto correntino está confinado en una costanera urbana y el Puerto de Barranqueras tiene dificultades de acceso por el nivel de dragado".
La razón de ser de aquel proyecto es que el único puente interprovincial Manuel Belgrano "estaba obsoleto" ya por entonces, lo que se demuestra con las fechas en que comenzó la gestión y en las cuales avanzó el primer proyecto de segundo viaducto: "Cuando hicimos el estudio de prefactibilidad, en el año ’95, el actual puente tenía proyecciones de saturación hacia el año 2000",indicó.
Cuando hicimos el estudio de prefactibilidad del segundo puente, en el año ’95, el actual puente tenía proyecciones de saturación hacia el año 2000.
Las legislaturas, un problema
Palmeyro planteó que el principal problema que jugó para interrumpir el proyecto "fue político". Al respecto, aseguró que "los legisladores peronistas del Chaco y de Corrientes se opusieron en ambas cámaras a ratificar el tratado de integración Chaco-Corrientes" (N. de R.: en el caso correntino fueron los de otra fuerza política). Y contó: "A mediados del año ‘98, me convocaron a una reuniónprivada con legisladores peronistas de Corrientes y del Chaco, en el hotel Guaraní (de la vecina capital). Me pedían que les explicara el tratado de integración, porque tenían muchas dudas, a las que yo respondí. La reunión terminó cuando un diputado chaqueño me dijo en confianza que a ‘Tato’ y a Rozas, que eran dos ultra-personalistas, no le iban a aprobar un tratado de integración, porque la bandera de la integración era de los peronistas".
En ese sentido, lamentó "los daños que pueden causar las actitudes inconscientes que no tienen en cuenta al interés general".
La ratificación legislativa demoró dos años y medio el proyecto, tras lo cual finalmente el Chaco logró una sanción automática (por la vigencia de una cláusula constitucional) y luego Corrientes, con la intervención federal a la provincia con Ramón Mestre al frente, hizo lo propio. "Es decir, el tratado interprovincial está legalmente vigente hasta hoy", afirmó.

Llamado a licitación y crisis
El recuento histórico de Julio Palmeyro concluye con una instancia relevante: en noviembre del año 2000 se lanzó el llamado a licitación internacional para la ejecución de la obra del segundo puente. "Durante el 2001 hemos viajado varias veces con los funcionarios del Chaco y de Corrientes al Ministerio de Infraestructura de la Nación, en Buenos Aires, para cerrar el esquema de financiamiento, que tenía un componente de 85% privado y solo un 15% de inversión pública complementaria", contó.
"El puente estaba pensado bajo el sistema de concesión de obras públicas, que encaja perfectamente en la filosofía que hoy tiene el gobierno nacional", acotó el agrimensor,
Todo avanzó hasta tener listo para la firma el convenio de financiamiento, que debía rubricarse entre las dos provincias y el gobierno nacional, pero los hechos de diciembre de 2001, y la crisis posterior, terminaron por interrumpir definitivamente proyectos y tratados. "Se achicó la economía un 25% y en una semana hubo cinco presidentes", señaló.

El último intento
El proyecto de segundo puente se reactivó unos cinco años después, durante la gestión de Arturo Colombi en Corrientes."Hizo ingentes gestiones. Lo acompañé a todas las reuniones con el gobierno nacional y con la Corporación Andina de Fomento (ex CAF)", repasó.
Así, mencionó que las gestiones dieron resultados y, cuando estaba "todo listo" para llamar a licitación nuevamente, el gobernador Rozas perdió las elecciones provinciales en el Chaco y asumió su primer mandato Jorge Capitanich.
"Capitanich es el responsable de haber congelado el proyecto siete años, porque subordinó el interés general a intereses partidarios", indicó, y marcó ahí un virtual alejamiento entre las provincias a partir de los posicionamientos de sus gobernadores en torno al conflicto con el campo en los primeros meses de 2008. "El proyecto estuvo congelado durante siete años, el doble del tiempo necesario para construir el puente", concluyó.











