Jorge Palarich, un personaje de aquellos
Nació en Rosario, pero de muy niño se afincó en Reconquista, donde conoció y se casó con Aída Maria Bouvier. Estudió en la Escuela de Aeronáutica, y como oficial su primer destino fueron los Estados Unidos, precisamente en Washington DC, donde nuevamente contrajo matrimonio con Aída y nació su primera hija Judith.
De regreso a la Argentina, su nuevo destino fue Resistencia, trasladado a la RANE para la diagramación de los Aeropuertos de Corrientes y Resistencia. Aquí nacieron Débora, Sandra y Lisandro. A quien más conozco es a Sandra, la más parecida a la flaca Judith, pero con mayor vuelo artístico, con una excentricidad y una provocación en su vida y en sus telas, que de lejos se nota que está presente. Todo en su vida es a full, tanto en lo artístico como en la política, desenfada y al límite. Así es Sandra, como un tornado que te envuelve y te lleva hasta donde quiere.
Don Jorge, como yo lo llamaba, fue muy amigo de mi viejo y juntos planearon aquella inolvidable primera Fiesta Nacional del Dorado en la Isla del Cerrito, en 1970. Jorge Palarich como secretario de Turismo de la provincia y mi viejo Osvaldo Pérez como presidente de la Federación Chaqueña de Pesca. En ese año los correntinos muy enardecidos porque la fiesta no se hacía en Paso de la Patria, pintaron una consigna en la costanera correntina: "Haga patria mate un chaqueño". Don Jorge con su sagacidad e inteligencia contesto al agravio con una sutileza de aquellas y escribió una consigna en una boya, en medio del rio: "haga patria eduque un correntino".
Jorge Palarich se hacía notar donde estaba, y uno de sus lugares preferidos era el Club Social, donde desplegaba su magia sobre el piano.
De haberse dedicado seguramente hubiera sido un concertista de primer nivel. Estudió piano en la academia «Gamba» de Reconquista y con los Gamba formaron una orquesta de jazz. Su conocimiento se amplió cuando vivió en los Estados Unidos y estudió jazz y blues). Sentado en la butaca frente al piano, sacaba notas y melodías que te hacían vibrar. Y cuando se juntaba con Adolfo"Nuny"Torresagasti a tocar a cuatro manos, era simplemente sensacional.
Como anécdota de mi vida tengo que cuando tenía 19 años abandoné los estudios de Agronomía y mi viejo me dijo claramente:"Estudiás o te vas de la casa". Me fui de mi casa; había conseguido un laburo de viajante, a la postre mi profesión de siempre. Compre un maletín y a la ruta; estuve una semana en el interior del Chaco, y a mi regreso mi vieja me buscaba desesperadamente y le encargó a mi hermano "Neco" que me convenciera de mi regreso al hogar. Éste salió a buscarme con don Jorge y me encontraron donde me tenían que encontrar, en La Biela. Cuando me vio, don Jorge me llamó con su vozarrón y me dijo sutilmente:"Pendejo de mierda, volvé a tu casa o te cago a trompadas". Lógicamente, por las buenas, me convenció.
Don Jorge era de esas personas entrañablemente queribles con una cáscara de malevo.
Temas en esta nota

San Fernando Rey
Memorias de Resistencia

Tararira, un personaje de la ciudad
Memoria de Resistencia

¿Qué fue del Servicio Nacional Integrado de Salud?
Memorias de Resistencia

Hace 58 años el Coro Polifónico de Resistencia triunfaba en Arezzo
Memorias de Resistencia

Mario Nestoroff, el poeta bohemio y lírico
Memorias de Resistencia

Doctor Arturo Lestani
Memorias de Resistencia

Para Simón Strugo, el cliente siempre tenía razón
Memorias de Resistencia










