Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°
Memorias de Resistencia

Víctor Marchese y la difusión del Fogón de los Arrieros

Ilustró diversos libros y actuó como jurado en numerosos certámenes nacionales e internacionales. Entrañable amigo del Fogón de los Arrieros.

Víctor Marchese.jpg

Nacido en la Capital Federal el 2 de septiembre de 1910, perfeccionó sus estudios en Europa con el maestro Angel Ferrant.
Realizó 29 exposiciones individuales en las principales galerías nacionales e internacionales – Asunción del Paraguay, Río de Janeiro, Lima, Guayaquil, Quito, Caracas, París, Roma y Tel Aviv.

Participó en la Exposición de Arte Contemporáneo de París, en 1961; en la Bienal de Madrid, en 1962, y en exposiciones organizadas por el Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro.

Expuso también, como integrante de la agrupación Arte no Figurativo, en el Riverside Museum de Nueva York.

Entre sus distinciones se destacan el gran Premio de Honor del XVIII Salón de Mar del plata; el Premio Adquisición del Primer Salón de Arte Moderno, en 1959; el Segundo Premio del Salón del Litoral, en el mismo año; el Gran Premio de Escultura en el Salón de Otoño de la SAAP , en 1962; el Tercer Premio del salón Nacional y el Segundo Premio en el Salón La Plata , ambos en 1963, y el Gran Premio de Honor en el LIX Salón Nacional en 1970.  Ilustró diversos libros y actuó como jurado en numerosos certámenes nacionales e internacionales. Creador de la Taberna del escultor (1970), en Buenos Aires.

Víctor Marchese, recordado muchas veces también por ser el que plasmó a un personaje tan querido en Resistencia, el perro Fernando. Entrañable amigo del Fogón de los Arrieros. Sus obras, anécdotas y vivencias quedaron en el recuerdo de todos.

Las actividades del Fogon de los Arrieros de la calle Brown fueron difundiéndose de a poco en la Capital Federal, en general a través de ocasionales visitantes, pero fundamentalmente por obra de los propios invitados, es decir, disertantes o artistas. En este sentido fue importante el rol jugado por el escultor Víctor Marchese quien, habiendo expuesto sus obras en 1952, realizó varias donaciones de las mismas al Fogón de los Arrieros y ofició a la vez de "representante" en Buenos Aires.

Desde hace muchos años la ciudad de Resistencia es conocida en la Argentina como La ciudad de las esculturas. Concretamente, el proceso de colocación de obras escultóricas en lugares públicos de la ciudad se inició a principios de la década del sesenta, más precisamente en 1961. Con el Plan de embellecimiento de la ciudad imaginado por los Boglietti, idearon una proyección de la institución hacia la ciudad consistente en el emplazamiento de cien esculturas en las calles de Resistencia. En esta organización mucho tuvieron que ver el renombrado crítico de arte nacional Cayetano Córdova Itutburu, quien había estado ya en el Fogón en 1956, y los artistas Rodrigo Bonorme y Víctor Marchese, encargados de ponerse en contacto con los escultores en Buenos Aires y de seleccionar las obras que se colocarían en Resistencia.

Más de Memorias de Resistencia+ Ver todas
Te puede interesar