Bonos de carbono: el Chaco frente a un nuevo modelo de desarrollo
El asesor legal de la firma Unitan, Gustavo Ferrer, se expresó sobre el rol que puede jugar la provincia en el esquema de los bonos de carbono, un mercado que crece.
SÁENZ PEÑA (Agencia). El debate global sobre el cambio climático y la necesidad de generar mecanismos de compensación ambiental abre nuevas oportunidades que también alcanzan al norte argentino.

El asesor legal de la firma Unitan, Gustavo Ferrer, reflexionó sobre el rol que puede jugar el Chaco en el esquema de los bonos de carbono, un mercado que crece en relevancia y que ya cuenta con experiencias concretas en la provincia, dijo en declaraciones al sitio Agroperfiles.
Manifestó, en este tren, que Unitan fue la primera empresa en Argentina en certificar bonos de carbono sobre especies nativas, a través de una certificadora internacional, y que ahora, avanzan con un segundo proyecto que busca integrar reforestación y biodiversidad, para ampliar el impacto positivo en los territorios donde se desarrollan las iniciativas.
Como balance de la etapa que se está viviendo, sostuvo que "viene creciendo mucho el tema de los bonos de carbono. Ya en la Argentina se constituyó una mesa de carbono que está integrada por diversos sectores. Hace poco tiempo también se habilitó lo que es un sistema digital de comercialización de bonos de carbono".
TRASFONDO ESTRATÉGICO
Más allá de la cuestión técnica, destacó el trasfondo estratégico del tema: "El Chaco está en un punto de inflexión en cuanto a su modelo productivo y la articulación público-privada. Tenemos las condiciones para crecer, pero necesitamos revisar y acompañar con nuevas medidas que potencien lo que ya tenemos", señaló.
MODELO DE INTEGRACIÓN
Una de las claves de esta alternativa de bonos carbono parece estar en la posibilidad de generar una integración entre distintas actividades productivas.
Luego de participar en actividades empresariales vinculadas a su rubro, Ferrer cuenta cómo "se puede integrar ganadería, miel, cucurbitáceas, se puede generar bono de carbono. Ayer veía el modelo correntino donde ellos tienen casi un 50% de su modelo de forestación integrado a la ganadería. Entonces uno ve cómo crecen, se desarrollan y la potencialidad que van marcando".
Para el dirigente el desafío está en cómo las provincias, y particularmente el Chaco, logran integrarse a estos procesos: "Necesitamos una revisión de las estructuras estatales y de las políticas de acompañamiento. Hay que bajar el debate político a lo que realmente somos y tenemos. El desarrollo de los pueblos, la ocupación de mano de obra y el arraigo dependen de que aprovechemos estas oportunidades".
UNA MIRADA REGIONAL
Como potencialidades del Norte argentino, Gustavo Ferrer expuso lo que sucede en provincias vecinas, donde se consolida una modelo de integración entre el sector público y el privado.
Como parte de su recorrido constante por la región, destaca lo visitado: "Formosa, Corrientes y Misiones se consolidan a partir de lo que tienen. Desde allí avanzan hacia nuevos escalones de desarrollo. Creo que nosotros tenemos que hacer esa revisión de dónde estamos parados, en esa cuestión público-privada, revisar estructuras también estatales que necesitarán su revisión, su reformulación para que nos sirva a todos".
UNA AGENDA ESTRATÉGICA
La cuestión de los bonos de carbono aparece no solo como una alternativa económica, sino como una agenda estratégica para la provincia. La posibilidad de captar inversiones, generar empleo y dar valor a los recursos naturales requiere de una articulación más profunda entre Estado y sector privado.
"El potencial está, pero necesitamos coordinación y decisión política para transformarlo en una realidad que beneficie a todos", concluyó.














