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Respuestas de un sommelier

¿Cuál es el mejor recipiente para tomar mate? y ¿una yerba sin palo dura más?

Esta tarde el especialista Martín Gómez responderá preguntas e inquietudes de mateadores tradicionales y recién llegados.

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El sommelier de mate Martín Gómez es uno de los expositores invitados en la feria Emprendepuey que este domingo cumple su segundo día de 15 a 21 en Pellegrini 804 de Resistencia.

Consultado sobre si un mate de calabaza o porongo es mejor que uno de vidrio o metal, respondió que depende el uso.

Recordó que, en el pasado, las opciones de yerba eran limitadas y la costumbre era utilizar siempre el mismo mate, generalmente de calabaza o de madera, que se curaba y cuidaba con esmero.

"Había una pertenencia a ese elemento, tenía personalidad y un sabor especial. Incluso existe lo que llamamos maridaje, una combinación entre el sabor que aporta el mate y la yerba que se utiliza", explicó.

Sin embargo, con la llegada de una amplia variedad de yerbas, moliendas y procesos de secado, el especialista destacó la utilidad de los materiales inertes, como vidrio, acero inoxidable, aluminio o jarros enlozados, que no interfieren en el sabor y permiten apreciar mejor las características propias de cada yerba.

Según Gómez, los mates de calabaza, palo santo o madera son ideales para el ritual diario y aportan un vínculo emocional con la tradición, incluso si presentan desgaste con el tiempo. En cambio, los de materiales inertes son recomendables para quienes desean degustar distintos tipos de yerba sin que el recipiente altere el gusto.

Como consejo práctico, sugirió tener más de un mate, sobre todo si se comparten cebadas con personas que endulzan y uno prefiere los amargos.

Por lo que resumió que no existe un recipiente perfecto, sino que el ideal es el de cada uno."Lo importante es que el mate sea el que a vos te guste y te dé la experiencia que buscás", redondeó.

Con y sin palo

Ante la consulta sobre si una yerba mate dura más cuando no contiene palo, el sommelier explicó que, al llenar el recipiente con una íntegramente por una íntegramente de hojas, se puede prolongar el sabor, ya que concentra mayor cantidad de materia con potencial de infusión.

Gómez señaló que el tamaño de la molienda también es un factor clave. Cuando la yerba es más gruesa, ocupa más espacio por volumen y, en consecuencia, se colocan menos gramos dentro del mate.

"Esto puede hacer que resulte más suave, ya que las hojas grandes dificultan el paso del agua", dijo. Por el contrario, la molienda fina ofrece una intensidad inicial más fuerte, aunque disminuye rápidamente.

Para ilustrar la diferencia, el especialista comparó el proceso con la disolución de sal en el agua: la sal gruesa se asienta y libera su sabor de forma gradual, mientras que la sal fina se dispersa de inmediato.

Algo similar sucede con la yerba: la molienda gruesa libera el sabor lentamente, es menos intensa al principio y mantiene el gusto por más tiempo, aunque con menos cantidad de yerba en cada cebada.

Como ventaja adicional para los que toman solos, las yerbas de molienda gruesa retienen menos agua, lo que facilita recuperar el mate tras dejarlo reposar por un tiempo. Además, rinden más porque requieren menos gramos por mate, y son ideales para quienes prefieren un sabor más suave o acostumbran a agregarle azúcar.

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