Murió Oscar "El Toro" Fernández, el chaqueño fanático de los autos de lujo
Nacido en Corzuela y radicado en Punta del Este acumuló una colección única en la región y fue ícono fierrero en redes sociales. Dueño de una colección multimillonaria de autos. Este año había comprado un auto Bugatti Chiron 110 Ans que pertenecía a Bad Bunny.
Oscar "El Toro" Fernández, el reconocido coleccionista argentino de autos exóticos, falleció a los 52 años tras una larga lucha contra la leucemia. Convirtió su pasión por los autos deportivos en un estilo de vida: su garaje, con ejemplares únicos de Ferrari, Bugatti y Porsche, fue durante años uno de los más fotografiados por los carspotters de Buenos Aires.

Nacido en Corzuela en 1973, era parte de una familia dedicada al sector maderero, agrícola y ganadero, y con inversiones en logística internacional. Durante más de dos décadas, construyó una de las colecciones más admiradas de Sudamérica, que trasladó en los últimos años a Punta del Este, donde se radicó durante la pandemia.
A Fernández le diagnosticaron leucemia en 2016. Lejos de detenerse, redobló la apuesta: "Le voy a enseñar a la vida cómo se vive", dijo entonces. Comenzó a sumar modelos exclusivos a su garage: McLaren Senna, Ferrari 488 Pista, Porsche GT2 RS, un Tesla Cybertruck y un Bugatti Chiron 110 Ans que había pertenecido a Bad Bunny. Su marca favorita fue siempre Porsche, y su auto más amado, el Carrera GT 2005: "Tuve autos más potentes, pero ninguno fue mejor que ese".


El chaqueño solía definirse con una anécdota de infancia: cuando se negó a ir a la escuela, su padre lo mandó al aserradero a trabajar. Con su primer sueldo, se compró autitos Galgo. "Pasaron los años y la pasión nunca se apagó. Hoy me los sigo regalando, pero en tamaño real", decía.
En sus últimos días, dejó un mensaje que retrata su forma de enfrentar la enfermedad: "Hay que vivir, no sobrevivir. Y yo lo intento todos los días".














