El consumo en mayoristas desciende y la baja se nota aun en productos básicos
"Estamos en un momento muy complicado", describió el gerente de un comercio de resistencia. Señaló que ni el aguinaldo impulsó la demanda.

La caída del consumo masivo, especialmente de alimentos y productos de primera necesidad, se profundiza en el nordeste argentino y preocupa tanto a comerciantes como a distribuidores. En el Chaco, la situación se repite con fuerza. "Estamos viviendo un momento muy complicado. El consumo está muy caído y no es bueno para nadie", afirmó Roberto García, gerente del mayorista El Indio, en declaraciones NORTE.
Según García, lo que se vive hoy en Resistencia es un reflejo del escenario nacional, donde la pérdida del poder adquisitivo de los salarios impacta de lleno en la demanda. "Antes la gente compraba para guardar, se estoqueaba. Hoy no hay más stock porque no hay efectivo. Lo que te pasa a vos como consumidor, nos pasa a todos", expresó.
Incluso en un contexto de precios relativamente estables, el consumo no se reactiva. "Algunos precios bajaron, pero los sueldos no están. Y si no hay plata en la calle, no hay movimiento", sentenció.
RETRACCIÓN GENERALIZADA
Un informe reciente de la Cámara de Distribuidores Mayoristas del NEA alertó que durante mayo la retracción del consumo osciló entre un 10% y un 12%, afectando productos de primera necesidad como pan, carne, pollo, aceite y congelados.
Maximiliano Beigbeder, titular de la cámara, explicó que esta caída golpea incluso a grandes cadenas y se evidencia en un cambio drástico en las góndolas: "Hoy ves segundas, terceras y hasta cuartas marcas. Aparecen productos desconocidos. Las góndolas se vacían rápido, pero no porque se venda más, sino porque se reduce el stock y no hay consumo".
Desde Santiago del Estero, Daniel Occhionero, presidente del Mercado Frutihortícola y de la cooperativa Comeco, coincidió en el diagnóstico. "El país entero está atorado de mercadería. Hay precios accesibles en verduras como papa o zapallo, pero aún así, no se vende", aseguró.
"Hay una recesión bien marcada y poco circulante. El poder adquisitivo está bajísimo. Por más que se bajen los precios, el consumo es poco", lamentó Occhionero, en sintonía con lo que ocurre en Corrientes, Jujuy y Catamarca, otras provincias que también encendieron las alarmas.
En el caso chaqueño, García también observó que el aguinaldo, que históricamente significaba un leve repunte estacional, no está teniendo impacto. "Ya se gastó antes de que llegue, el medio aguinaldo, claramente, no tracciona ventas como antes", explicó.
García también cuestionó el uso de indicadores como la inflación o la deflación para evaluar el estado de la economía. "Una deflación del 0,3% sobre un producto que cuesta 5.000 pesos representa 15 pesos. ¿Eso mueve algo? No. Y si esa baja se da en un contexto de estancamiento, no es una buena noticia", aseguró.
En ese marco, resumió: "El consumo masivo es mágico. Vos metés plata en la calle y se motoriza. Pero esa plata hoy no está. Y si no hay consumo de alimentos, no estamos hablando de un problema comercial, estamos hablando de un problema social".












