Vivas nos queremos: una década de gritos que no se callan
El pasado 3 de junio se cumplieron diez años de la histórica movilización bajo la consigna Ni Una Menos, que cambió para siempre el modo en que la sociedad argentina mira —y denuncia— la violencia machista.
En este contexto, el Observatorio Nacional de MuMaLá – Mujeres de la Matria Latinoamericana – publicó un nuevo informe con un registro exhaustivo de femicidios, trans-travesticidios y otras formas de violencia de género ocurridas entre 2015 y 2025.

Convocadas inicialmente por periodistas, escritoras, artistas y activistas, las movilizaciones se replicaron en todo el territorio, señalando por primera vez de forma masiva que los femicidios no eran "hechos aislados", sino el resultado de un sistema de desigualdades y violencias profundamente arraigado. Nacía entonces un movimiento social transversal, intergeneracional y federal que logró instalar el reclamo por una vida libre de violencias como una cuestión urgente y política.
El informe da cuenta de 2.590 femicidios, femicidios vinculados y trans/travesticidios registrados en todo el país en esta década. La provincia de Buenos Aires encabeza el ranking con 970 casos, seguida por Santa Fe, Córdoba y Salta. Según el análisis, el año más violento fue 2017, con un femicidio cada 29 horas.

En cuanto a los victimarios, el 62% eran parejas o exparejas. Además, el 9% eran miembros de fuerzas de seguridad, y más de la mitad utilizó su arma reglamentaria. El 20% de los femicidas se suicidó tras cometer el crimen.
Uno de los datos más contundentes del documento es que el 64% de los femicidios ocurrieron dentro del hogar de la víctima, reforzando la idea de que la casa no siempre es un lugar seguro. También se destaca que más de 830 niñas, niños y adolescentes podrían acceder a la Ley Brisa, por haber perdido a sus madres víctimas de femicidio.
El informe, elaborado a partir del monitoreo de medios de comunicación y actualizado hasta mayo de 2025, ofrece un panorama detallado de las violencias más extremas que atraviesan a las mujeres y disidencias en el país, y alerta sobre el actual retroceso en las políticas públicas de género.
Los números de una década
Entre el 3 de junio de 2015 y el 1 de mayo de 2025 se contabilizaron:
- 2.590 víctimas de violencia letal por razones de género.
- De ese total, el 86% fueron femicidios directos,
- El 11% femicidios vinculados (personas asesinadas para causar daño a la víctima principal)
- Y el 3% fueron trans/travesticidios.
La cifra impacta aún más cuando se traduce en tiempo: en promedio, una mujer o persona LGBTIQ+ fue asesinada cada 35 horas en Argentina durante los últimos diez años.

Radiografía de la violencia
El informe de MuMaLá permite trazar una radiografía social y judicial del fenómeno:
· Lugar del crimen: el 64% de los femicidios ocurrieron en el hogar de la víctima o compartido con el agresor.
· Vínculo con el agresor: en el 62% de los casos, el femicida era pareja o expareja.
· Edad de las víctimas: el grupo más afectado fue el de mujeres de entre 31 y 50 años (40%), seguido por el de 19 a 30 años (27%).
· Edad de los agresores: el 65% tenía entre 19 y 50 años.
· Método utilizado: el 29% de las víctimas fueron asesinadas con arma blanca, el 21% con armas de fuego, y el 17% fueron golpeadas hasta morir.
· Femicidas con antecedentes: el 22% tenía denuncias previas, y el 8% contaba con medidas de restricción que no impidieron el crimen.
· Agresores pertenecientes a fuerzas de seguridad: el 9% eran policías o militares; el 57% usó su arma reglamentaria.
También se contabilizó que el 20% de los femicidas se suicidaron después de cometer el crimen.
Las infancias que deja el femicidio
El informe destaca que más de 830 niños y adolescentes quedaron huérfanos de madre durante esta década, con derecho a acceder a los beneficios de la Ley Brisa, que prevé una reparación económica mensual. No obstante, su implementación aún presenta serias dificultades en varias provincias.
Las provincias más afectadas
En términos absolutos, las provincias con mayor cantidad de femicidios y crímenes por odio fueron:
Buenos Aires: 970 casos
Santa Fe: 243
Córdoba: 167
Salta: 119
Chaco: 118
Tucumán: 115
Mendoza: 114
Misiones: 96
Corrientes: 80
Santiago del Estero: 71
También se registraron casos en CABA (63), Jujuy (60), Entre Ríos (59), Formosa (53), Río Negro (45), La Rioja (38), San Juan (36), San Luis (32), Catamarca (29), Neuquén (26), La Pampa (23), Tierra del Fuego (6) y Chubut (5).
La violencia trans/travesticida: una deuda persistente
Desde 2015 hasta hoy, 79 personas trans y travestis fueron asesinadas por odio en Argentina. Si bien representan un porcentaje menor dentro del total de crímenes de género, estos casos son indicativos de una violencia estructural, sistemática y socialmente tolerada. La expectativa de vida travesti-trans en el país sigue siendo de apenas 35 años.
Retrocesos y ajuste: una alerta nacional
Bajo el título "El Estado es responsable", MuMaLá advierte sobre el impacto del ajuste económico y el desmantelamiento de políticas públicas de género en los primeros meses del gobierno nacional actual.
Entre los retrocesos más graves se enumeran:
- Eliminación del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación
- Cierre del INADI
- Desmantelamiento de programas como Acompañar, Igualar, Menstruar y Ley de los Mil Días
- Reducción de equipos técnicos en provincias
- Falta de continuidad en la capacitación de Ley Micaela
- Recorte y vaciamiento de la Línea 144
- Prohibición del lenguaje inclusivo
- Avance legislativo para eliminar el agravante por femicidio del Código Penal
Desde MuMaLá señalan que este contexto pone en riesgo no solo la prevención y el acompañamiento, sino también el derecho básico a una vida libre de violencias.

Diez años después: más memoria, más calle
El informe cierra con un llamado urgente a las autoridades y a la sociedad en su conjunto: "Reafirmamos nuestro grito de lucha colectiva y sorora. El Estado es responsable. Exigimos que se declare la Emergencia Nacional en Violencia de Género".
En todo el país, organizaciones sociales, feministas y de derechos humanos volvieron a movilizarse, como lo hicieron hace una década, para que la consigna "Ni una menos" no sea solo un reclamo, sino una política de Estado.
A 10 años del primer #NiUnaMenos, los feminismos vuelven a las calles con más dolor, pero también con más organización y más memoria. Porque las cifras no son números: son nombres, son vidas, son historias que no deberían haberse interrumpido. Y porque el grito sigue vigente: Ni una menos. Vivas, libres y desendeudadas nos queremos.
El caso Chaco: cifras que preocupan

La provincia del Chaco registra 118 femicidios en los últimos diez años, lo que la ubica entre las cinco provincias con mayor cantidad de crímenes por razones de género.
En Chaco, también se han documentado situaciones preocupantes en relación al acceso a la justicia, demoras en la implementación de medidas de protección, y dificultades en el funcionamiento de dispositivos como los botones antipánico. La falta de articulación entre organismos y el desmantelamiento de áreas clave, tanto a nivel nacional como provincial, profundiza la situación de riesgo para muchas mujeres chaqueñas.
Desde MuMaLá Chaco y otras organizaciones locales se insiste en la necesidad de fortalecer los Centros de Atención Integral, capacitar en perspectiva de género al personal judicial y de seguridad, y garantizar la aplicación efectiva de la Ley Micaela, hoy con escasa presencia real en algunos municipios.
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