Resistencia22°Min. 18° • Max. 23°
Acindar: despidos y huelga

Crece el conflicto en Villa Constitución

La tensión en la planta siderúrgica se intensificó tras el despido de 130 trabajadores de la cooperativa "Cooperar 7 de Mayo". Desde el lunes 27, los trabajadores sostienen una huelga por tiempo indeterminado en rechazo a la eliminación de sectores operativos y la exclusión de empleados bajo el argumento de que son "monotributistas", figura que el sindicato considera fraudulenta.

asamblea seccion acindar.jpg

   La seccional local de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) denunció que Acindar desconoce el vínculo laboral de larga data con estos trabajadores, tercerizados a través de la cooperativa, y sostiene que esta modalidad la utilizó para evadir responsabilidades legales, negando derechos laborales básicos como la estabilidad, las vacaciones y los aportes previsionales.

   El conflicto escaló aún más el miércoles 28 de mayo, cuando la empresa —propiedad del Grupo ArcelorMittal— comunicó la eliminación del acopio y despacho de alambrones en la playa río, el principal espacio de trabajo de la cooperativa. También anunció el despido de nueve trabajadores que operaban en el Tren S.B.Q., donde Cooperar 7 de Mayo mantenía actividad en tres turnos. Estas medidas fueron interpretadas por los trabajadores como un intento de vaciar funciones y avanzar con más despidos.

   Pero la tensión no es nueva, ya en abril hubo señales de conflicto. Durante los días 28, 29 y 30, se realizaron manifestaciones en los accesos a la planta en reclamo por diez meses de atraso salarial y para denunciar "aprietes" y presiones por parte de la empresa. El 30 de abril, la planta detuvo sus actividades entre las 12 y las 15 para una asamblea masiva, que derivó en la convocatoria a una huelga por tiempo indeterminado a partir del 5 de mayo.

   Frente a la contundente respuesta obrera, Acindar convocó a una reunión el mismo 5 de mayo, lo que postergó temporalmente el inicio del paro. Durante seis horas de negociación, se alcanzó un acuerdo de carácter no remunerativo, que implica un incremento del 26,4 % a cuenta de futuras paritarias. 

   Este aumento permitió a los trabajadores, según la UOM local, "empatarle" a la inflación acumulada entre julio y abril, rompiendo el techo paritario que la Cámara Argentina del Acero y el gobierno intentaron imponer desde mayo.

   El conflicto en Villa Constitución no se limita a una disputa salarial: lo que está en juego, aseguran desde la UOM, es la defensa integral del trabajo registrado y la dignidad laboral en una industria clave como la siderurgia. Para muchos obreros, el caso Acindar visibiliza una problemática estructural: la precarización a través de tercerizaciones encubiertas, la desprotección de trabajadores cooperativizados y el debilitamiento del convenio colectivo.

   La seccional de Villa Constitución ha sido históricamente un bastión de lucha metalúrgica, y vuelve a marcar el pulso del reclamo nacional. Desde su conducción se plantea como objetivo inmediato elevar el salario de convenio para que el puesto ingresante cubra, al menos, el valor de la canasta familiar, constituyendo una base sólida para el resto de las categorías.

   Sin embargo, desde la seccional advierten que esta pelea no puede ser sostenida en soledad. Hacen un llamado a la unidad nacional del gremio, al debate en todas las seccionales y a la organización de autoconvocatorias que permitan avanzar más allá de los acuerdos limitados firmados por la conducción nacional de la UOM.

   En este escenario de tensión creciente, el conflicto en Acindar podría ser apenas el primer capítulo de nuevas confrontaciones obreras en defensa del salario, los puestos de trabajo y los derechos laborales.

Notas relacionadas
Más de Acindar+ Ver todas
Te puede interesar