Ácaros en los abrigos guardados: invisibles activadores de alergias
Las bolsas de plástico pueden ayudar a proteger la ropa de la humedad y de los parásitos, pero hay que asegurarse de que estén bien cerradas.

Los ácaros de polvo pueden acumularse en la ropa guardada, especialmente en armarios y cajas donde no hay circulación de aire. Para las personas alérgicas a los ácaros, al usar prendas con mucho tiempo sin usar puede causar síntomas como picazón, irritación de la piel y problemas respiratorios. En la ropa guardada se encuentran ácaros, porque se alimentan de células muertas de la piel y de restos de alimentos.
LAVADO PREVIO
Para evitarlos en la ropa guardada la primera recomendación es lavar la ropa antes de guardarla con agua caliente y jabón, especialmente si es ropa de cama, mantas y otras telas que puedan acumular polvo.
También se aconseja guardar las prendas en lugares frescos y secos, evitando dejarla en lugares húmedos o calurosos, debido a que son ambientes propicios para la proliferación de ácaros.
LUGARES DE GUARDADO
Una de las principales recomendaciones es usar bolsas de plástico para guardar la ropa. La aislación puede ayudar a proteger la ropa, pero hay que asegurarse de que estén bien cerradas.
La ventilación periódica de armarios y cajas además permite que ingrese aire fresco ayuda a evitar que se acumulen. Y la limpieza regular de lugares con aspiradora o con un paño también ayuda a eliminar el polvo y los ácaros muertos. Otra forma novedosa de eliminar los parásitos es congelar la ropa durante 24 horas puede ayudar a matarlos.










