Los argentinos aumentaron su gasto en transporte por aplicación
El uso de aplicaciones de transporte se transformó en uno de los grandes protagonistas de la vida cotidiana en Argentina, y la provincia del Chaco no es la excepción.

Hoy, pedir un viaje a través del celular dejó de ser una rareza capitalina y pasó a formar parte del día a día de miles de chaqueños, que buscan soluciones rápidas, seguras y eficientes para moverse de un lado a otro entre las calles de Resistencia o Sáenz Peña.
De acuerdo a datos compartidos por Maxim —una de las apps de viajes y envíos en el país—, la tendencia no solo crece, sino que modifica la forma en que los argentinos piensan el transporte y su economía personal.

Al momento de la publicación de esta nota, el 45% de los usuarios utiliza estas plataformas no más de una vez al mes, mientras que un 48% lo hace entre dos y ocho veces en el mismo lapso, lo que marca una constancia notable en el uso. Aunque el grupo más frecuente es todavía minoritario (un 7% que recurre a ellas al menos una vez al mes), existe una demanda sostenida y en ascenso.
¿Cuáles son las razones del éxito?
Las respuestas pasan por la facilidad con la que se accede a un viaje, las múltiples alternativas disponibles y la sensación de seguridad en comparación con otros modos de transporte. Para quienes viven lejos de los nudos céntricos o necesitan ahorrar minutos preciosos frente a una agenda cargada, la app en el celular se convirtió en la aliada indispensable.
"Cada vez más personas las eligen para sus traslados diarios, buscando seguridad, comodidad y mayor optimización del tiempo", refleja Celeste Astudillo, referente de Maxim.
Medir este fenómeno también implica mirar la billetera: el 60% de los usuarios destina hasta 10.000 pesos al mes a estos servicios; un 30% incrementa ese rango, invirtiendo entre 10.000 y 30.000 pesos. Para un 6,2%, el gasto trepa hasta 50.000 pesos mensuales, y un 3,8% aún supera esa cifra, lo que evidencia no solo una marcada adopción, sino una dependencia cotidiana que crece junto al costo de vida.

Este cambio de hábitos no se limita a grandes ciudades: el Chaco, con su propio ritmo urbano y necesidades, refleja una adaptación que va en aumento. Las aplicaciones de movilidad prometen seguir abriéndose paso entre la rutina chaqueña, mientras el sector innova y refina sus propuestas para ofrecer viajes cada vez más seguros, convenientes y —con suerte— un poquito más económicos para todos los bolsillos.










