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Hace diez años pagaron por una propiedad

Aguel: "Esperamos poder acceder a nuestra vivienda"

Dos damnificados por la construcción de viviendas Aguel insisten en su reclamo

Pasaron diez años desde que Paola Castillo y Leandro Saavedra, junto con otras decenas de familias, compraron terrenos con la promesa de acceder a una vivienda digna. Sin casa y sin título, persiste en ellos la sensación de estafa y abandono.

Todo comenzó en 2015 con un plan de 80 viviendas promovido por el gremio legislativo Aguel, en convenio con el Instituto Provincial de Desarrollo Urbano y Vivienda (Ipduv). El plan se amplió luego a 100 viviendas, bajo el nombre Plan Nacional 100 Viviendas, y fue confiado a la constructora BASA. La venta de terrenos se activó, se colocaron carteles, se hicieron mensuras, y muchos, como Paola y Leandro, apostaron al sueño de la casa propia.

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Paola Castillo y Leandro Saavedra, estafados en el plan de viviendas Aguel (foto: Fabián Maldonado).

"Compramos confiando en el gremio, pero al año y medio la obra se paralizó", recuerda Paola, empleada legislativa. "Decían que no llegaba el dinero de Nación, después que era un tema judicial. Pasamos gestiones, hicimos de todo: marchas, notas, reuniones. Hasta una mujer mayor con discapacidad tuvo que encadenarse en Casa de Gobierno para visibilizar nuestra situación".

El gremio entró en un proceso judicial que duró años y, según afirman, eso frenó todo intento de reactivación del plan. Sin embargo, las familias no bajaron los brazos. "Nos cansamos de pedir un interventor y que el Ipduv tome cartas en el asunto. El interventor se designó, pero igual seguíamos sin respuestas claras", explica Paola.

Leandro Saavedra, docente, también apostó por el plan. "Nos sumamos trabajadores de distintos sectores. Mi esposa es administrativa en Casa de Gobierno. Al principio, había un cartel que decía que en 14 meses tendríamos las viviendas. Ya pasaron 10 años. La palabra estafa no queríamos usarla, pero no nos queda otra", afirma con visible desilusión.

El temor de que los terrenos fueran usurpados creció con el tiempo. "Hicimos vigilias, recorridas, veíamos cómo vandalizaban el lugar, se robaban materiales. En dos ocasiones hubo intentos de toma y tuvieron que intervenir autoridades municipales para desalojar", cuenta Leandro. Los terrenos, ubicados entre las calles Edison, 26, 27 y 28, quedaron expuestos al abandono y a la inseguridad jurídica.

La esperanza renació hace un año y medio se reunieron con el vocal del Ipduv Diego Gutiérrez y firmaron recientemente un acta compromiso para entregar los títulos este mismo año.

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El compromiso que los reclamantes firmaron recientemente con el vocal del Instituto Provincial de Vivienda Diego Gutiérrez (foto: gentileza).

"Solo pedimos lo que es justo. Hicimos todo como debía hacerse. Somos trabajadores, queremos un papel en la mano que diga que ese terreno es nuestro", concluyen.s

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