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Alejandra Gubinelli

El arte en vidrio como camino de vida

Una artista versátil y prolífera nunca deja enseñar, por eso este próximo 16 de mayo hará vivir a muchas personas la experiencia de crear a partir del vidrio, en CrudemLAB de la Ciudad de Corrientes. Alejandra Gubinelli es reconocida por sus obras de grandes dimensiones como así también, por sus piezas únicas tan pequeñas que se convierten vestidos de diseño.

Alejandra Gubinelli nació en Sáenz Peña (Chaco), y al finalizar la secundaria se trasladó a Corrientes para estudiar Bioquímica en la Universidad Nacional del Nordeste, luego se casó y fueron a vivir durante diez años en Palma de Mallorca (España) y navegar alrededor del mundo. Su vida transcurría entre actividades y compromisos; hasta que un día estando en altamar junto a su familia, apareció esta idea de trabajar el vidrio, primero como un sueño, pero luego cobró fuerza en un momento de cambio personal profundo, y fue entonces cuando el arte en vidrio apareció como un faro en medio del proceso de divorcio.

Eligió luego Corrientes como su centro de vida junto a sus hijas Sara y Verónica Gandini; y así el arte que comenzó como un hobby se transformó, con el tiempo, en un medio de vida y una pasión que la llevó a desarrollar un lenguaje propio, poderoso y transparente, como el material que eligió para expresarse.

Su obra es reconocida tanto a nivel nacional como internacional; participando de exposiciones en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) con la Fundación Exportar, en la muestra ‘Naturaleza’ en el Citi Cultural de Asunción del Paraguay, y en destacadas ferias como ‘Puro Diseño’ en La Rural de Buenos Aires.

En la ciudad de Corrientes, presentó dos muestras en el Museo de Bellas Artes ‘Juan R. Vidal’, ‘Kuña gubinelli oikove rupi’ en 2018, y ‘Sostenible’ en 2022, esta última formó parte del Año Internacional del Vidrio, con el apoyo de la ONU y junto a sus colegas Teresa Llano y Luciano Durante.

Su pieza ‘Tributo de los pueblos originarios’ fue elegida como el premio al lujo sostenible en América Latina, consolidando su lugar como referente en el arte y el diseño con conciencia, para premiar a los artistas artesanos de la madera, textil, cerámica y platería desde el Centro de Estudios del Lujo para Latinoamérica, dirigido por el ingeniero textil Miguel Ángel Gardetti.

Su arte es basto, vitrofusión, vitral y termo modelado, y como era de esperarse, también dejó su huella en el espacio público y en proyectos arquitectónicos, como el de la Iglesia de la Asunción en Paso de la Patria, y el impactante pórtico de vidrio y acero en la Plaza Italia de Goya, ambas ciudades correntinas; y en espacios privados de la provincia de Chaco, como el vitral ‘Progreso’ en el Hotel Gualamba de General Pinedo y las icónicas iguanas de vidrio en el Hotel Gualok de Sáenz Peña.

Cada una de sus obras une técnica, emoción y territorio, en una búsqueda constante por transmitir belleza, memoria y renovación a través de un material que se transforma, "como yo fui aprendido a transformarme con la luz".

Nunca pensó que lo que se inició como hobby podría convertirse en el centro de su vida, pero así fue. "El vidrio me atrapó. Me acuesto y me levanto pensando en vidrio. Estudio su química, su física, su historia. Me fascina saber que la obsidiana, ese vidrio volcánico que la naturaleza nos regaló, fue el primer contacto de la humanidad con este material mágico. Después vino el soplado en el Imperio Romano, esa segunda revolución del vidrio, y hoy estamos en la tercera: el vidrio en todos lados, en las pantallas de los celulares, en las cocinas vitrocerámicas, en los chips de silicio. Es un material que nos permitió vivir en casas luminosas, sanas, desinfectadas por el sol. ¿Cómo no obsesionarse con él?

Siendo una artista prolífera y versátil, creativa y motivadora, no se queda solo en el arte del vidrio, además, le atrae conocer lugares, dedicarle tiempo a su cuerpo y mente. "Me encanta caminar por el Parque Mitre o la Costanera todos los días, hacer pesas en el gimnasio, elongar con yoga y darle flexibilidad a mi cuerpo y a mi mente. Me gusta viajar, sobre todo por Latinoamérica, para conocer culturas, pueblos originarios, su artesanía. Me interesa su cosmovisión, su cosmopraxis. Para ellos, los objetos son sujetos, cuentan historias familiares, hablan de raíces, de dioses y dolores. Veo la naturaleza como un ser sintiente, sin jerarquías, sin palabras que separen plantas de animales: todos sienten, todos aportan".

Alejandra Gubinelli será quien hará vivir a muchas personas la experiencia de trabajar el vidrio en todas sus modalidades, para luego ver los resultados al otro día; la clase de Vitrofusión se realizará el próximo 16 de mayo en CrudemLAB (La Rioja 1339-Corrientes). "Vamos a empezar de a poco a acercarnos al material, aprender a cortar, entender sus cuidados, crear pequeñas piezas de joyería. Va a ser una experiencia muy física y sensorial. El frío del vidrio en las manos, el sonido del cortavidrios marcando su camino, ese ruido seco y único cuando se parte. Y al otro día, la magia de abrir el horno y encontrar esas piezas soñadas, ahora reales, gracias al fuego".

Está organizando su viaje a Italia, convirtiéndose en otro capítulo importante para ella. "Es un regreso a mis raíces, a la tierra de mis abuelos paternos. El lugar donde voy a estudiar está a solo 20 minutos del pueblo donde nació mi abuelo Julio, y cerca de la ciudad de Ancona, la última imagen que él tuvo antes de embarcarse rumbo a Argentina. Allá quiero estudiar más italiano, visitar museos del vidrio, conocer artistas de esa región que siempre fue cuna del vidrio. Es un viaje hacia el pasado, pero también hacia mi futuro".

@alejandragubinelliarteenvidrio

@lucianovitrales

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