Un caza F-18 de más de 60 millones de dólares se cayó de un portaviones
El buque giró bruscamente para evitar un ataque de los rebeldes hutíes de Yemen y el avión se deslizó hacia el agua.
Un avión de combate F/A-18 cayó desde la cubierta del portaaviones USS Harry S. Truman al mar Rojo el lunes mientras los marineros remolcaban la jet, después de que el buque girara bruscamente para evitar un ataque de los rebeldes hutíes de Yemen.

El F/A-18E Super Hornet "estaba siendo remolcado activamente en el hangar cuando la tripulación perdió el control de la aeronave", informó la Armada en un comunicado. El portaaviones giró bruscamente para evadir el fuego enemigo de los hutíes, según declaró a The Washington Post un funcionario estadounidense, quien habló bajo condición de anonimato para poder hablar sobre las operaciones en curso.
Los tripulantes que estaban en el asiento del piloto del Super Hornet y en el pequeño tractor de remolque saltaron antes de que el avión y el remolcador cayeran al mar. Según un funcionario de defensa -el cual habló a condición de guardar el anonimato para poder declarar sobre el personal- el marinero que saltó del jet de combate sufrió una lesión menor.
"El F/A-18E estaba siendo remolcado activamente en el hangar cuando la tripulación de movimiento perdió el control de la aeronave. El avión y el tractor de remolque se perdieron por la borda", indicó la Armada en un comunicado. El jet formaba parte del Escuadrón 136 de Cazas de Ataque.
Los aviones de combate son remolcados rutinariamente alrededor de la cubierta del hangar con el fin de estacionarlos donde se requiera para cualquier operación de vuelo u otro trabajo. No está claro si se intentará recuperar el avión, que vale unos 60 millones de dólares. El incidente está bajo investigación.
Los portaaviones de la Armada de Estados Unidos, los buques de guerra más grandes del mundo, con casi 335 metros de largo y un desplazamiento de casi 100.000 toneladas, son sorprendentemente maniobrables para su tamaño.










