Una despedida histórica para el papa Francisco
El funeral se celebrará a las 10 de la mañana en Italia de este sábado (5 en la Argentina), y marcará un hecho inédito en un siglo

Sucede que sus restos mortales serán trasladados fuera del Vaticano, recorriendo por última vez la ciudad de la que fue obispo. El cortejo pasará por los Foros Imperiales y el Coliseo, hasta llegar a la basílica de Santa María la Mayor, donde será enterrado alrededor de las 14 (9 en la Argentina).
Este viernes se cerró la capilla ardiente tras recibir a unas 250.000 personas en la basílica de San Pedro. Para este sábado se espera otra multitud: unas 200.000 personas en la plaza y muchísimas más en las calles de Roma, que ya registra más de un millón de visitantes. La despedida popular contrasta con funerales papales del pasado, como el de León XIII en 1924 o Pío IX en 1881, que se realizaron de forma discreta, incluso clandestina.

La jornada estará marcada por un enorme operativo de seguridad: 4.000 agentes y otros 4.000 voluntarios desplegados en una ciudad prácticamente paralizada, mientras continúan arribando delegaciones de 146 países. Este viernes, una alerta de Protección Civil enviada a todos los teléfonos móviles advirtió sobre el cierre de accesos a San Pedro a partir de las 17.
El funeral será solemne, pero austero. Diego Ravelli, maestro de ceremonias del Vaticano, explicó que fue diseñado según la voluntad del propio Francisco: "El funeral de un pastor, no de un soberano". Aun así, tendrá una dimensión monumental: costará 1,5 millones de euros, aunque lejos de los 5 millones que costó el de Juan Pablo II en 2005. La tumba fue donada por un benefactor anónimo, como consta en su testamento.

Asistirán líderes de todo el mundo, incluidos los Reyes de España, otros diez monarcas, el presidente estadounidense Donald Trump, Ursula von der Leyen, Volodímir Zelenski, Emmanuel Macron y Javier Milei. Se acreditaron 2.700 periodistas. En total, 110 jefes de Estado o de gobierno estarán presentes.
La ceremonia reflejará el estilo de Francisco, un pontífice cercano a los más vulnerables. En la explanada de San Pedro se reunirán tanto los poderosos del mundo como personas pobres, migrantes y necesitados, a quienes el Papa acompañó durante su pontificado.
En las últimas horas circularon rumores sobre encuentros bilaterales improvisados entre Trump, Zelenski y Von der Leyen. Trump insinuó una posible reunión con el mandatario ucraniano antes de partir, aunque solo confirmó una con Giorgia Meloni. Zelenski, por su parte, puso en duda su asistencia a último momento por motivos militares. Macron descartó reuniones.

Hasta el cierre de la basílica, miles de personas siguieron haciendo fila para despedirse del pontífice, aunque muchos no lograron ingresar. A las 20 (15 en la Argentina), se realizó el cierre del féretro según el protocolo vaticano: se colocó un velo de seda sobre su rostro, y se introdujeron dos objetos en el ataúd —una bolsa con las monedas y medallas acuñadas durante su pontificado y un tubo metálico sellado con el "rogito", un escrito en latín que resume su vida y obra.



Finalizada la ceremonia, el cortejo saldrá del Vaticano por la antigua Via Papalis —la ruta medieval de los papas hasta la basílica de San Juan de Letrán— atravesando el centro histórico romano hasta llegar a Santa María la Mayor. El recorrido, de seis kilómetros, culminará en un acto íntimo: estarán presentes sus familiares, colaboradores cercanos y unas 40 personas sin recursos, inmigrantes y necesitados que Francisco ayudó personalmente. Cada uno le rendirá homenaje con una rosa blanca.
Será enterrado en una nave lateral de la basílica de Santa Maria Maggiore, "en la tierra desnuda", como había pedido, bajo una lápida de mármol de Liguria, región de origen de sus abuelos. La tumba, que llevará grabado simplemente Franciscus, podrá visitarse ya desde el domingo.















