Los chinos preparan su primer alunizaje tripulado
Antes de que termine 2030 China pondrá dos astronautas en la superficie lunar mediante el lanzador Larga Marcha CZ-10, la nave tripulada Mengzhou y el módulo lunar Lanyue.

China está dando pasos firmes hacia su objetivo de colocar astronautas en la superficie lunar antes de que termine la década. Según detalles recientes filtrados, el programa espacial chino utilizará las misiones CZ-10 Y4 e Y5 del cohete Larga Marcha CZ-10 para llevar a cabo este histórico hito. La misión contará con la nave tripulada Mengzhou y el módulo lunar Lanyue, en un esquema similar al empleado por los Estados Unidos en el programa Apolo.
El calendario de misiones
El plan actual indica que serán necesarios dos lanzamientos del cohete CZ-10 desde el centro espacial de Wenchang, en la isla de Hainan. En el primero, se enviará el módulo lunar Lanyue sin tripulación hacia la Luna, mientras que el segundo lanzamiento transportará la nave Mengzhou con tres astronautas a bordo. Una vez en órbita lunar, la Mengzhou se acoplará con el Lanyue, permitiendo que dos astronautas desciendan a la superficie lunar mientras el tercero permanece en órbita, como ocurrió con las misiones Apolo.
Según una presentación filtrada en foros chinos, las misiones CZ-10 Y4 e Y5 estarán directamente vinculadas al primer alunizaje tripulado. El Y4 lanzará el módulo Lanyue, mientras que el Y5 llevará a la tripulación en la nave Mengzhou. Este último vuelo será considerado el equivalente chino al Apolo 11, que marcó el primer alunizaje humano en 1969.
Ensayos previos: pruebas cruciales
Antes de intentar un alunizaje tripulado, China planea realizar varios ensayos generales para garantizar el éxito de la misión. Un escenario probable sugiere que las primeras misiones del cohete CZ-10 (Y1, Y2 e Y3) servirán como pruebas clave:
• CZ-10 Y1 (2027): Probablemente lanzará una nave Mengzhou no tripulada hacia la Luna.
• CZ-10 Y2 (2028): Podría enviar el primer módulo Lanyue sin tripulación, realizando un descenso controlado a la superficie lunar.
• CZ-10 Y3 (2028-2029): Sería la primera misión tripulada alrededor de la Luna, considerada el "Apolo 8 chino". Los astronautas practicarían el acoplamiento con el Lanyue en órbita lunar, pero sin descender a la superficie.
Estas pruebas incluirán maniobras críticas, como la separación de la etapa de descenso (crash stage) a baja altitud y el encendido necesario para regresar a la Tierra tras completar la misión. Aunque China ya cuenta con amplia experiencia en acoplamientos gracias a sus estaciones espaciales Tiangong y sondas lunares como Chang’e 5 y 6, estas nuevas operaciones requieren precisión absoluta.
Una opción alternativa sería que el Y1 enviara el primer Lanyue y el Y2 una Mengzhou no tripulada, dejando el Y3 como la primera misión tripulada con ambas naves acopladas en órbita lunar. Sin embargo, la primera opción tiene la ventaja de que cada lanzamiento inicial sería independiente, minimizando riesgos en caso de problemas técnicos con el nuevo cohete CZ-10.
Pruebas en órbita baja
Antes de estos vuelos lunares, es probable que la nave Mengzhou sea probada en órbita baja mediante el cohete CZ-10A, una versión más pequeña del lanzador principal. Estas pruebas podrían incluir la primera misión tripulada de la Mengzhou en órbita baja, así como evaluaciones adicionales del módulo Lanyue si fuera necesario.
El gran momento: 2029-2030
Si todo marcha según lo previsto, entre 2029 y 2030, el quinto lanzamiento del cohete CZ-10 (Y5) llevará a tres astronautas chinos hacia la Luna. Dos de ellos descenderán a la superficie lunar utilizando el módulo Lanyue, convirtiéndose en los primeros humanos en pisar la Luna desde la era del Apolo.
Este logro coincidiría con los esfuerzos de la NASA en el programa Artemis, cuya misión Artemis III está programada para 2027, aunque podría enfrentar retrasos. De esta manera, China busca consolidarse como una potencia espacial capaz de competir con Estados Unidos en la exploración lunar.
Retos y margen de seguridad
El programa chino reconoce que pueden surgir retrasos o complicaciones técnicas, especialmente dado que el CZ-10 es un lanzador completamente nuevo y complejo. Por ello, desde 2023, la Agencia Espacial Tripulada de China (CMSA) ha mantenido un discurso cauteloso, asegurando que el primer alunizaje tripulado ocurrirá "antes del fin de 2030", dejando suficiente margen para ajustes. Con este ambicioso plan, China no solo persigue dejar su huella en la Luna, sino también establecerse como líder en la nueva era de exploración espacial tripulada.










