"Es difícil que el FMI ponga plata fresca para financiar la salida de capitales"
El economista estimó que, para este nuevo acuerdo, es probable que el organismo "establezca condiciones al régimen cambiario" argentino, con la idea de bandas flotación que implicarían una devaluación. Marcó la relevancia de que el esquema sea creíble y recordó lo ocurrido en 2018.
Hoy será para el país un día clave, ya que, por un lado, el Indec informará la inflación de marzo y, por otro lado, se espera que el Fondo Monetario Internacional (FMI) oficialice la aprobación del acuerdo con Argentina por un nuevo préstamo. "En un contexto de gran incertidumbre, lo más importante será saber qué resulta para el sistema cambiario argentino", definió en diálogo con NORTE Lucas Ferrero, doctor en Economía y profesor de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNNE.

El docente en las materias Macroeconomía Avanzada, Economía Monetaria y Economía del Sector Público de la universidad, analizó la incidencia que podría tener el nuevo acuerdo con el organismo en el valor del dólar, a partir de un posible giro en el esquema cambiario, vinculando ese escenario con el nuevo orden comercial mundial a partir de las decisiones proteccionistas adoptadas por EE.UU., y las consecuencias que podrían tener para el país y en el NEA.

"Es difícil que el FMI ponga plata fresca, más allá de los vencimientos futuros de deuda, para financiar salidas de capitales en un contexto de atraso cambiario como ya se venía dando", estimó el doctor en Economía por la Università Bocconi, de Italia.
Así, a la hora de comparar lo que ocurre ahora con otras épocas, recordó lo sucedido en 2018, cuando el acuerdo "no terminó bien, porque el FMI rescató al país con cerca de 50.000 millones de dólares, hubo un gran salto cambiario posterior y se regalaron dólares baratos a inversores que modificaban sus portfolios financieros".
En ese sentido, consideró que "lo más probable es que el FMI establezca algunas condiciones al régimen cambiario, con la idea de bandas flotación que, dadas las presiones y el shock internacional que acentúa el problema cambiario de Argentina, en una primera instancia implicaría un movimiento cambiario ascendente; una devaluación de hecho".

Un sistema creíble
Para Ferrero, "si hay bandas cambiarias, habrá que ver las características específicas, es decir, cuál es el techo y el piso (de valores del dólar)". "Si el techo es muy bajo, el valor del dólar irá rápido hacia allí y quedaremos como si estuviéramos en un régimen de tipo de cambio fijo. Si no es creíble, como pasó en 2018, puede darse más presión a la corrida cambiaria", resaltó.
Aclaró, sin embargo, que el contexto actual es diferentepor las regulaciones financieras más severas y el cepo, junto con un mejor orden fiscal que hace siete años. Por eso marcó que será necesario observar "cómo la macroeconomía reacciona a ese movimiento cambiario, que sin dudas repercutirá sobre la inflación, aunque no tanto como en otras oportunidades dada la estabilización de las expectativas".
Repunte inflacionario
Más allá del dato del IPC de marzo de 2025 que el Indec dará a conocer hoy -y que marcaría un repunte con respecto a febrero-, Ferrero hizo foco en que "las estructuras de costos de las empresas han subido muchoy forman parte de los problemas de competitividad que está teniendo Argentina".
"Aquí aparece otra pregunta acerca del acuerdo con el FMI: qué ocurrirá con el cepo y si las empresas podrán remitir al exterior parte de sus dividendos, porque eso afectaría los patrones de inversión en el futuro", planteó como uno de los temas relevantes a dilucidar a partir de conocer más detalles sobre lo que el organismo requiere al país.
Asimismo, el docente de la UNNE resaltó que "estar en un régimen inflacionario es costoso en lo económico y en lo social". Y explicó: "Por lo general se van acumulando problemas y terminás siendo más pobre en el agregado. Resolver el problema de inflación, por la inercia y por problemas de expectativas y muchas dinámicas entre las variables macro, no es fácil y requiere de una recesión. Eso no se ha dado por las apuestas de este gobierno -más en un año electoral- al atraso cambiario y a distorsionar precios relativos, algo que la evidencia empírica señala que no es lo adecuado para abordar el problema. Siempre en Argentina aparecen estos incentivos electorales de tratar de ocultar bajo la alfombra estos problemas".

Las devaluaciones de otras monedas
En otro punto de la charla, precisó que al hablar de atraso cambiario, la referencia es a un indicador denominado tipo de cambio real, que marca cómo queda el país en términos de costos y precios con respecto a los socios comerciales.
"Existe la posibilidad de que nuestros socios comerciales, incluido China, floten con sus monedas frente al dólar y, de hecho, ya han venido depreciándolas. Una forma de absorber los shocks internacionales es la depreciación", indicó.
Al respecto, consideró que "este shock internacional requiere por parte de Argentina una mayor corrección, por lo cual hay que ver qué resulta del acuerdo con el FMI, aunque lo ideal sería no depender de eso sino que tengamos nuestras propias capacidades técnicas para definir una estrategia sostenible y que minimice el impacto de estos shocks".
Un movimiento cambiario, sin dudas, repercutirá sobre la inflación, aunque no tanto como en otras oportunidades, dada cierta estabilización de las expectativas.
El impacto del nuevo escenario global en el país y en el NEA
Acerca de las principales amenazas y las oportunidades para Argentina en el contexto mundial de la suba de aranceles dispuesta por EE.UU., Ferrero habló de un escenario de "alta incertidumbre", lo cual "se traduce en mucha aversión a asumir riesgosen los mercados financieros y en la economía internacional".
"Es difícil que el FMI ponga plata fresca para financiar la salida de capitales"
Pero principalmente alertó acerca de un contexto que generará "presiones globales sobre la inflación, a lo que la Reserva Federal de EE.UU. (el equivalente al Banco Central argentino) reaccionará tratando de contener los efectos negativos; y caída de los precios de los commodities que exporta Argentina (petróleo, soja y otras materias primas)".
En ese sentido, explicó que el nuevo escenario global "encuentra a Argentina con vencimientos de deuda hacia adelante, lo que será crítico para el acceso al financiamiento y refinanciamiento necesario para mejorar su desempeño macroeconómico".

Por otra parte, marcó con preocupación "las apuestas hechas a la estabilidadmacro, en el marco de las exportaciones de petróleo de Vaca Muerta, una actividad muy sensible a las oscilaciones del precio del petróleo, ya que para hacer viable ese tipo de extracción son necesarios costos elevados y precios elevados".
Dado ese escenario mundial, el economista habló sobre las oportunidades de los países para reorientar sus políticas, lo cual –dijo- depende "de cómo cada gobierno reaccione, aunque el de Argentina no parece ser el caso en términos de alineamientos estratégicos geopolíticos globales, dado su alineamiento con EE.UU., versus tener un bloque latinoamericano más firme y más estratégico de cara a esta multipolaridad global que hoy se desata".
Impacto en el NEA

Teniendo en cuenta que el NEA exporta, mayoritariamente, productos primarios y en volúmenes no tan relevantes a EE.UU., Ferrero explicó que los principales impactos por el nuevo contexto internacional pueden llegar a partir del sistema cambiario argentino, en un escenario de "presiones devaluatorias por parte del mercado, presiones sobre la brecha (entre el dólar oficial y los financieros) y pérdida de reservas del BCRA".
De ahí que consideró clave "lo que resulte del acuerdo con el FMI", para determinar si el programa económico "se estaciona en la idea de rigidez cambiaria", lo cual advirtió significará para el país "impactos más adversos, porque al bajar los precios de los commodities, el valor de lo que vende Argentina al mundo caerá, y por lo tanto se generarán menos divisas y podrá comprar menos productos al mundo, aumentando las tensiones económicas, sociales y cambiarias".
"La transparencia de las cuentas nacionales decayó"
Más allá del saneamiento de las cuentas públicas nacionales y del promocionado superávit fiscal y financiero, las provincias argentinas, y especialmente las del NEA, presentan múltiples inconvenientes y algunas de ellas mantienen cuadros deficitarios, como el Chaco.
"Pongo en duda el superávit financiero a nivel nacional, e incluso la transparencia de las cuentas nacionales, que decayó mucho.Pero sí existe una caída del gasto global y, en general, con el atraso cambiario hay presiones deficitarias externas y fiscales agregadas en todos los niveles de gobierno", analizó Ferrero.
Así, explicó algunas razones de ese cuadro: "Las provincias vienen con mucha masa salarial y expectativas de recomposición salarial. Además, en el proceso de estabilización inflacionaria, los ingresos empiezan a desacelerar, por lo cual las decisiones de calzar las velocidades entre gastos e ingresos es más difícil para una provincia, sobre todo para una periférica como la nuestra".












