Milei se volvió sin el pan y sin la torta
En Mar-a-Lago el Presidente argetnino se scacó fotos con todos, menos con su colega de EEUU. Confusa explicación desde gobierno.

Javier Milei regresó de su undécimo viaje a EEUU como presidente sin lograr ninguno de los objetivos que habían generado expectativas en la Casa Rosada: no hubo avances con el FMI, tampoco gestiones exitosas sobre los aranceles impuestos por Donald Trump, y ni siquiera se concretó la tan esperada foto con el exmandatario norteamericano.
Durante su estadía en Mar-a-Lago, en el marco de la gala American Patriot organizada por John Rourke, fundador de Make America Clean Again (MACA), Milei recibió el premio "León para la Libertad" y se fotografió con diversas figuras de la derecha internacional. Sin embargo, su encuentro con Trump —uno de los momentos más anticipados del viaje— nunca ocurrió.
Una explicación poco clara
Desde el entorno del Presidente argentino aseguran que el expresidente estadounidense no pudo asistir al evento debido a un "problema técnico" en el helicóptero que suele utilizar, lo que habría afectado su agenda, que incluía una cena en el club de golf Doral, antes de un torneo que se extendería por tres días.
Según esa versión, al enterarse del inconveniente, la comitiva argentina —compuesta por Karina Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo— decidió regresar una vez que Milei recibió su distinción. El vuelo de regreso partió a las 0:39 desde Miami, sin novedades en cuanto a negociaciones con el Fondo Monetario ni anuncios económicos relevantes.
Sin embargo, desde EEUU circuló otra versión: fuentes cercanas al evento aseguran que Trump sí asistió, aunque lo habría hecho más tarde, una vez que la delegación argentina ya se había retirado. Desde el gobierno argentino, en cambio, insisten en que Trump "llegó pasadas las 23" directamente a su residencia y no pasó por la gala.
Solo un premio, muchas fotos y pocos resultados
Más allá de la incógnita sobre el fallido encuentro, el presidente argentino aprovechó la ocasión para reafirmar su alineamiento ideológico: declaró que la Argentina se está preparando para adaptar su sistema legal y comercial a los "requerimientos de la propuesta de aranceles recíprocos" impulsada por Trump. Durante la jornada, también se dedicó a posar con dirigentes y referentes del conservadurismo global.
La visita, sin embargo, dejó un sabor amargo en la Casa Rosada. Internamente, ya se discute la utilidad de estos viajes exprés del mandatario, y crece el debate sobre si tiene sentido recorrer miles de kilómetros solo para recibir premios, sin gestiones políticas o económicas concretas que justifiquen el desplazamiento.












