Rolando Canepa, uno de los grandes hacedores culturales del Chaco
Nació el 9 de marzo de 1936 en General Paz, Corrientes. Estudió en el Colegio Nacional de la capital correntina, donde se radicó; siendo estudiante universitario publicó sus primeras notas de crítica literaria en el diario La Provincia.
Rolando siempre me contaba algo sobre nuestra provincia: "Del Chaco el primer recuerdo que tengo es cuando era chico y mi viejo, mirando el Río Paraná hacia el Oeste, veía el cielo gris, nublado, y decía: "está lloviendo en el Chaco". Su primera vez en tierra chaqueña fue cuando "tenía 17 años, estaba en quinto del Colegio Nacional y vinimos a bailar a una pista que estaba en avenida Lavalle y Mitre y ahí conocí a una chica que se llamaba Alicia Moguillani, Nunca más la vi, pero me quedó el nombre para siempre".

"En el año 1955 militaba en política en la UCRI y por ese lado tenía posibilidades de conseguir trabajo o un buen "conchavo", como dice el correntino".
El día en que le ofrecen un contrato para estudiar Meteorología en Buenos Aires, Rolando contaba: "al finalizar los estudios en el año 1958 comienza el Año Geofísico Internacional y necesitaban tomar personal del Chaco y Corrientes para trabajar en Resistencia, y se vino con contrato para trabajar en el Aeroclub Chaco, que ya era Aeropuerto, en la intersección de las avenidas Las Heras y Castelli" y continuaba diciendo: "y así fue como empecé a venir al Chaco en viajes diarios en vaporcito o balsa a Barranqueras, hasta el año 1966 cuando me establecí en Resistencia definitivamente, poco después de la gran inundación. Mis horarios en el trabajo eran de 6 a 13, de 13 a 21 y de 21 a 6, cuando me tocaba de 13 a 21, al otro día entraba a las seis de la mañana y me quedaba en los bares y boliches o dormía en lo de algún amigo, y empecé a conocer gente y me fui ambientando al Chaco, me gustaban el clima y su gente". En Meteorología trabajó durante 35 años y se retiró creyendo que ese fue su mejor trabajo.
Con el regreso de la democracia, en 1983, hace el curso de taquígrafos y entra por concurso en la Cámara de Diputados y luego en el Concejo Municipal de Resistencia.
En el segundo año de la escuela secundaria comienza a jugar al ajedrez y se torna una pasión a tal punto que fue campeón provincial en 1974. Su gran espaldarazo fue cuando nos visitó "Bobby" Fischer campeón mundial por aquel entonces que ofrecía 20 partidas simultáneas". Que se realizaron en el Club Villa San Martín y Rolando logro sacarle tablas al mismísimo campeón y relataba aquel momento: "Cuando Bobby Fischer me ofrece tablas, los concurrentes estallaron en una ovación y los abrazos fueron interminables".
Fue una partida de ajedrez que quedó en la memoria colectiva de la ciudad. Escribió sobre ajedrez con el seudónimo de Canopus en Norte de Resistencia.

Colaboró con distintas columnas de opinión en diarios de Corrientes y de Resistencia, sobre todo El Territorio y desde 1978 lo hacía regularmente en NORTE. Se especializaba en crítica literaria y comentarios de libros; dictaba conferencias en escuelas, instituciones y en actos culturales. Era miembro de jurados en concursos literarios y de escultura.
Recibió el Premio del Concurso Cultural de la SADE (1995) y el Félix Wandelow del Sindicato de Prensa del Chaco (1999). En el año 2000 fue homenajeado en la Cámara de Diputados del Chaco. Era miembro de la filial Chaco de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE). Publicó los libros Crónica de una pasión chaqueña (1996), Al paso (2000), Cartas a Cecilia (2002), Chaco XXI (2004), Juntos. Siete autores chaqueños (2008) y Las voces del Gualamba. Un viaje al país de la cultura chaqueña (2015).
Siempre lo recuerdo porque me acompañó en la presentación de mi libro "Resistencianos, personajes de la ciudad" y con un gran don de ser humano presentaba magistralmente al libro y a mí. Era uno de los personajes del libro, quién mejor él para presentarlo, un gran crítico literario.
La lectura, la escritura y los libros fueron otra de sus pasiones, junto con el periodismo que lo ejerció muchos años.
El 8 de junio de 2018 falleció en Resistencia, a los 82 años. Tuvo tres hijos de su casamiento con Elena: Patricia, Laura y Juan, a quienes se brindaba por entero y los nietos eran su orgullo. Al enviudar se unió con Eva Ciacovschi.











