Los más elegantes de la alfombra hollywoodense
El pasado domingo en el Dolby Theatre de Hollywood en la ciudad de Los Ángeles (California, EEUU), tuvo lugar la gala más esperada por el mundo del cine para celebrar la 97° edición de los Premios Oscar 2025. La ceremonia, conducida por el comediante Conan O’Brien, reunió a las máximas estrellas de la industria y premió a lo mejor del cine del último año.
Los Premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas dejó una indiscutida ganadora, ‘Anora’ de Sean Baker, que se llevó las estatuillas a mejor película, dirección, guion original, edición y el de actriz protagónica que fue para Mikey Madison.
Durante esa noche inolvidable, para los que se llevaron las estatuillas por los 23 rubros premiados, no pasó desapercibida la moda masculina; desde Timothée Chalamet en traje amarillo a los clásicos smoking.
El 2024 fue un año increíble para el cine con titulares como Anora, The Brutalist, The Substance, Conclave, Sing Sing, Complete Unknown, Wicked, Emilia Pérez y Nickel Boys; y la noche de la premiación de los Oscar fue una gran fiesta donde se reunió tanto talento que era de esperar que los looks estuvieran a la altura de los acontecimientos.









Los hombres mejor vestidos apostaron sin temor a equivocarse por la sofisticación; tan es así, que por la alfombra roja pasaron trajes impecables, accesorios sin exagerar y cada detalle sumó para convertirlos en referentes de estilo.
Quién no pudo hacerse con el Oscar a mejor actor fue Timothée Chalamet, pero él sí sabe cómo convertir cada alfombra en un desfile de moda. Su look de Givenchy, con traje amarillo manteca sobresalió entre sus compañeros de nominación, Adrien Brody, Colman Domingo y Sebastian Stan, entre otros, quienes optaron por una elegancia más bien clásica.
Este diseño monocromático de Chalamet que fue elogiado por toda la prensa, estuvo compuesto por una chaqueta de solapas anchas, un pantalón de corte recto y una camisa en el mismo tono, creando una silueta moderna rompiendo con lo clásico. El look sin corbata ni moño, refuerza la estética desenfadada que lo convirtió en un ícono de la moda masculina.











