A salvo: las probabilidades de choque del asteroide ya son casi nulas
Las mediciones a partir del seguimiento del 2024 YR4 y sus chances de impacto se han desplomado, según las principales agencias.
El asteroide 2024 YR4, considerado la semana pasada el más riesgoso registrado, ahora tiene casi 0% de posibilidad de impactar en la Tierra en 2032, según la NASA y la Agencia Espacial Europea.

La NASA estima que la roca espacial tiene un 0,0017% de probabilidad de chocar contra la Tierra en diciembre de 2032, mientras que la ESA tiene una evaluación de riesgo similar de 0,002%.
Eso significa una posibilidad de 1 en 59.000 de impacto, lo que significa que hay un 99,9983% de probabilidad de que el asteroide pase de manera segura al lado de la Tierra en siete años, según la NASA. La agencia también compartió que los nuevos datos sugieren que el asteroide tiene 1,7% de probabilidad de chocar con la Luna.
"Cuando fue descubierto por primera vez, el asteroide 2024 YR4 tenía una probabilidad muy pequeña, pero notable, de impactar con nuestro planeta en 2032", compartió la agencia este lunes.
Las observaciones realizadas durante los cielos oscuros -que son necesarios para que los telescopios terrestres rastreen asteroides pequeños y tenues- después de la luna llena de febrero, que brilló intensamente en el cielo nocturno el 12 de febrero, ayudaron a los astrónomos a reducir rápidamente la evaluación de riesgo para 2024 YR4.
Los telescopios clave han incluido el telescopio Canadá-Francia-Hawai, el telescopio Subaru y el telescopio Haleakala-Faulkes Norte, todos ubicados en las islas Hawai, así como el observatorio Magdalena Ridge de Nuevo México, el observatorio Gemini Sur en los andes chilenos, el telescopio de descubrimiento Lowell de Arizona y el telescopio óptico Nórdico en las islas Canarias.
"La atmósfera sobre Maunakea tiende a ser muy estable y permite que los telescopios produzcan imágenes muy nítidas, más nítidas que la mayoría de las otras ubicaciones de observatorios", dijo en un comunicado David Tholen, astrónomo del Instituto de Astronomía de la Universidad de Hawai.
La probabilidad de impacto de 2024 YR4 ha disminuido justo a tiempo. Los astrónomos estaban preocupados porque la trayectoria de la roca espacial, alejándola de la Tierra en línea recta, significaba que el asteroide estaría fuera del alcance de los telescopios terrestres en abril y no reaparecería hasta junio de 2028.
Sin embargo, los astrónomos planean permanecer vigilantes en la observación de la roca espacial para asegurarse de que 2024 YR4 no represente ningún riesgo, y se espera que el telescopio espacial James Webb observe el asteroide a principios de marzo para precisar más detalles sobre su órbita y tamaño exacto.
El asteroide es lo suficientemente grande y veloz como para presentar una oportunidad única de observación e implementación de protocolos de defensa planetaria.
Según el plan de defensa planetaria iniciado por la Organización de las Naciones Unidas, es necesario organizar una última reunión con el Grupo Asesor de Planificación de Misiones Espaciales para establecer las medidas de mitigación contra el asteroide. Aunque ahora las posibilidades de choque de 2024 YR4 son prácticamente nulas, se requiere concluir el procedimiento. La sesión podría llevarse a cabo en cuanto el asteroide deje de ser visible, en abril o principios de mayo de 2025.
En el remoto caso de que el asteroide impacte la Tierra, podría hacerlo a 17.32 kilómetros por segundo, mientras que la energía que liberaría sería de 7.8 megatones, el equivalente a 520 bombas de Hiroshima.










