"Kicillof sigue las pautas inflacionarias de Milei"
Las seccionales Marcos Paz, Bahía Blanca y Tigre del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de la provincia de Buenos Aires (SUTEBA) rechazaron el acuerdo paritario de Baradel con el gobierno provincial.

Un sector del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA), con seccionales en Marcos Paz, Bahía Blanca y Tigre, rechazó el acuerdo salarial negociado por el líder gremial Roberto Baradel con el gobierno de Axel Kicillof.
El pacto, firmado con el Frente de Unidad Docente Bonaerense (que incluye a SUTEBA, FEB, Sadop, Amet y Udocba), establece un aumento del 9% en dos cuotas (7% en marzo y 2% en abril) sobre el salario base de enero, lo que según los críticos equivale a un 2% mensual para cubrir el período de diciembre a marzo.
Los puntos clave del conflicto se centran en que los aumentos son insuficientes y retrasos, ya que los docentes no recibieron actualizaciones en diciembre y enero, y el 9% acordado se aplica sobre un salario compuesto por "sumas no básicas" (en negro), no sobre el salario base formal.
De esa forma, en abril, un preceptor de secundaria inicial percibirá $505.530 mensuales, mientras una maestra de grado recibirá $602.998 por cargo.
Salarios bajo la línea de pobreza
Según Angélica Guidot, secretaria general de SUTEBA Marcos Paz, estos montos "obligan a las docentes a trabajar tres turnos o más de 30 módulos para acercarse al valor de la canasta familiar". Guidot criticó que Kicillof "replica el ajuste de Javier Milei", alineándose con una política que profundiza la precarización.
Temas estructurales
Además, Guidot recordó que "cuestiones como el Nuevo Régimen Académico para las secundarias, las condiciones laborales, el estado de las escuelas y el funcionamiento de la obra social quedaron excluidos de las negociaciones".
Guidot denunció que "Las asambleas para votar el acuerdo se convocaron con solo 12 horas de anticipación, limitando la participación de las bases. Solo en Marcos Paz, Bahía Blanca y Tigre se realizaron asambleas masivas, donde se rechazó la propuesta y se discutió un paro al inicio del ciclo lectivo. Los docentes exigimos un salario mínimo igual al costo de la canasta familiar por cargo y preparamos un plan de lucha para presionar por todas las demás mejoras".
El conflicto refleja la tensión entre el gobierno provincial que aplica recortes en línea con la lógica de ajuste nacional y los docentes que exige salarios dignos y discusión de políticas educativas integrales, con el agravante de que la sombra de las medidas de Milei sobre las paritarias provinciales agudiza el malestar.













