Sergio Antúnez Rossi: "La aparición de los celulares y las redes les dan una segunda oportunidad a muchas serpientes"
La aparición de especies autóctonas en zonas urbanas suele ser fatal para los animales en la inmensa mayoría de las veces. El médico veterinario y especialista en el comportamiento de los ofidios explica medidas que pueden resguardar a las personas y a la fauna local.
En pleno verano y con una prolongada sequía es bastante común que algunas serpientes se aproximen a las viviendas, mayormente en zonas cercanas a los cordones urbanos más alejados. La cercanía de los jardines, piletas y algunas zonas poco frecuentadas son lugares escogidos por los animales que buscan escaparse huyendo de los desmontes, quemazones y algunas veces buscando agua.
Al respecto del temor de los ciudadanos, muchas veces mezclado con una alta dosis de desconocimiento de la materia, el veterinario es contundente: "No hay ninguna serpiente que vaya a venir a atacarnos". Y añade: "Son todos mitos, son creencias erróneas. Siempre va a intentar huir".

Otra oportunidad para los animales
Como hábil influencer de las redes sociales, Sergio analiza el panorama actual y la relación entre las posibilidades que se crean a partir de la utilización de las plataformas para conectar personas con intereses comunes.
Así, explica que dedicó gran parte de su vida al estudio de los reptiles y a las serpientes en particular. "Eso me convirtió más o menos en un referente en el tema", confiesa.

Sus claros y precisos conocimientos científicos lo ubican en el radar de miles de usuarios de las redes sociales que buscan respuesta a dudas y consultas ante la aparición de serpientes en sus hogares.
"Por suerte las personas hoy en día cada vez más, teniendo un teléfono con una cámara y gracias a la conectividad que hay acuden para saber cómo actuar ante un encuentro con una serpiente. Gracias a eso las serpientes llegan a tener una segunda oportunidad, lo cual es algo muy bueno. Así es que todo el tiempo me mandan muchas fotos, muchos videos", destaca.
Consultado sobre la masiva difusión que tiene el contenido que genera en su cuenta de Instagram @mboi_jagua (que posee al momento de la publicación de esta nota unos 86.500 seguidores) analiza: "Creé este espacio digital para divulgar, a dar conocimiento y tratar de que la gente también sea un poco más amiga de la naturaleza. La verdad que tengo una retroalimentación del público, de la audiencia, muy buena. Es increíble toda esa comunidad que está interactuando con los videos y fotos que comparto".
"Me encanta porque muchísima gente me escribe desde nuestra provincia, de nuestro país, como también de países limítrofes y de otros países de Latinoamérica, de Centroamérica", reconoce.
"De las 138 especies de serpientes que habitan el territorio argentino, aproximadamente el 10% son venenosas"
Desandando algunas creencias bastante arraigadas en la población, acerca del peligro de los ofidios, detalla: "Lo que la gente tiene que entender que aproximadamente si hacemos un número redondo en el país hay más o menos 138 especies de serpientes, de los cuales el 10% aproximadamente son venenosas".
"Esto quiere decir que casi el 80% de las fotos que me mandan son de culebras inofensivas que no revisten importancia médica y ni siquiera son defensivas, ni siquiera muerden", asegura. Y añade: "Por ahí la gente no sabe que hay muchas especies de serpientes que no muerden, que tienen un comportamiento defensivo".
"No hay que salir corriendo, no hay que gritar, no hay que escandalizarse", puntualiza.

Qué no hacer ante un encuentro con una ‘bicha’
Sergio relató en diálogo con NORTE: "En un lugar natural, en un campo, en una quinta, una playa, un parque nacional o en donde sea que esté en la naturaleza, si y vieron a la serpiente, se terminó el riesgo, el potencial riesgo".
"Aclaro que tampoco es un riesgo es cruzarse, tal como dije anteriormente, que el 80% de las serpientes son inofensivas para el ser humano. Si uno ve la serpiente, ya está, se terminó el potencial peligro", refuerza.
El aventurero y especialista afirma sobre el escenario de avistar una víbora: "Lo que tienen que hacer es tomar una distancia de 2 a 3 metros de la serpiente y listo. Ya no está nadie más en riesgo".
¿Qué sucede si el encuentro con una víbora incluye a nuestras mascotas?
"Si tienen una mascota… Por ejemplo: un perro que esté libre agárrenlo porque generalmente va a ir a torear al animal. Esto puede pasar con cualquier animal, no solamente con una serpiente, puede ser con un lagarto overo, un gato montés o un osito melero. De manera instintiva el animal se va a intentar defender y la puede lastimar a nuestra mascota. También el perro va a lastimar la fauna. Así que la mejor recomendación es tomar distancia".
🐍¿Qué hacer ante la aparición de especies autóctonas en zonas urbanas?
Usando las redes para dejar una huella y crear conciencia
Ante la pregunta de este medio sobre lo que el médico veterinario observa de los actuales fenómenos sociales con respecto de la utilización de distintos dispositivos y plataformas, indica: "La conectividad que nos dan las redes sociales es una locura y me parece una herramienta maravillosa. Por eso decidí empezar a hacer videos educativos de este de esta índole, ya que es una información muy valiosa".
Asimismo, desliza una reflexión sobre el mal uso de las tecnologías: "Creo que la gente en general malutiliza un poco las redes sociales o desperdicia esta herramienta. Me refiero a que está bien si uno llena su feed con fotos y cosas habituales de su vida que está bueno, hay gente que lo hace para eso y está perfecto. Pero también estoy convencido que es una herramienta muy buena para comunicar de lo que sea… Si uno sabe de carpintería puede subir algo, o de electricidad, cocina, si sabe tejer, coser o de animales o lo que sea… Me parece que está bueno dejar en el éter informático algo que el logaritmo en algún momento se lo muestre a alguien y cambia. En mi caso, ha cambiado la cabeza de mucha gente, por suerte".
Sobre este punto en particular refiere: "Tengo mucha gente que me manda mensajes o videos. Me dicen…Che, acá la agarré a la serpiente, la barrí con una palita y la llevé afuera. Mismo el caso de muchos jóvenes de zonas rurales que tienen redes sociales y le muestran los padres, discuten los temas que planteo, aprenden sobre la fauna autóctona y ahora ya nos las mata más a las víboras".
"Paso a paso muchos de mis seguidores aprenden cuáles son las características de las serpientes y así descubren que la gran mayoría no hacen daño. Es muy positiva la retroalimentación que tengo, lo cual me impulsa a seguir haciendo más contenido, porque está haciendo un cambio esto, está ayudando a mejorar un poco nuestra vinculación con el medioambiente que nos rodea y del que formamos parte", asegura.
Ante la pregunta de cómo ve a las nuevas generaciones en su relación con la naturaleza, expresa: "Observo un cambio, pero hay un cambio en los chicos o los jóvenes que tienen acceso a Internet, las tablets o celulares".
Profundizando sobre la temática del respeto a la naturaleza y sus consecuencias, asevera: "Cuando uno que recorre…Te vas a El Impenetrable o a la selva amazónica, la gente realmente que está en contacto con los animales, que realmente está inmersa en la naturaleza todavía no tiene tanta información y yo no veo en esas criaturas y en esos jóvenes realmente ese cambio que estamos buscando".
"Todavía andan con las gomeras, matando pajaritos, todavía prenden fuego el sapo. Entonces, en cierta población que vive en el monte profundo, en los lugares más alejados de los centros urbanos no hay ese cambio de mentalidad. Siguen todavía con esas malas costumbres porque no tienen acceso a esta información que estamos hablando", se lamenta.
Sergio Antúnez Rossi elabora la teoría de que la brecha tecnológica afecta la comprensión e intercambio diario con la naturaleza y los pobladores de los lugares más recónditos. "Todavía sigue siendo mala la información que tienen sus ancestros, sus padres, sus abuelos, sus tíos. Que le enseñan a matar o a dañar", manifiesta.
La situación de organismos oficiales sobre el cuidado y preservación de la fauna autóctona
"En este sentido no quiero que nadie se sienta ofendido, que esté en el gobierno o demás, pero en nuestro país (y también en varios países de Latinoamérica y tercermundistas) no hay plata. Como lo dijo Milei, no hay plata y mucho menos hay plata para la naturaleza. Entonces tampoco hay recursos para destinar al cuidado de la flora y fauna", señala.
Yendo al caso puntual de la provincia del Chaco, revela: "La verdad que es bastante malo todo. Es muy malo el sistema que tenemos de fauna. Deja mucho que desear la capacitación que tiene las personas que trabajan en los entes oficiales, ahí generalmente están elegidas a dedo o porque son el sobrino de tal o cual. No hay biólogos, no hay veterinarios, no hay técnicos, en general no hay gente capacitada".
"Todo bicho que se atrapa se lo lleva a Sáenz Peña"
Sobre el paso que sigue al rescate de especies animales autóctonas en zonas urbanas, considera: Si bien tuvo un montón de actos positivos e impactos reales en algunas cuestiones en la historia del zoológico de Sáenz Peña, la verdad que es muy malo en muchas otras cuestiones".
"Caemos en el mismo panorama de quién está en los lugares clave para asegurar un buen cuidado de los animales y su preservación… Tampoco en la segunda ciudad del Chaco hay gente capacitada. En el complejo de Sáenz Peña tampoco hay veterinarios, tampoco hay biólogos, tampoco hay pasantías. Se podrían hacer cosas maravillosas porque hay mucho por hacer, y no pasa eso", finalizó.











