Los "ángeles" que resguardaron un centenar de vidas con su presencia en el puente
Rocío Telechea y Gustavo Almirón contaron el origen de la iniciativa sustentada en la fe pero, sobre todo, en la acción. Y revelaron detalles del proyecto para tener una casa de rehabilitación para afecciones vinculadas a la salud mental.
"La fe sin acción de poco sirve".Esa frase define en gran parte la tarea emprendida hace casi un año y medio por Los Ángeles del Puente, un grupo de personas que decidió dejar de solamente observar una realidad angustiante y pasar a involucrarse, salvando vidas, ni más ni menos, evitando decisiones irreversibles.

"Estamos aportando un granito de arena para darle esperanza a alguien",sostienen durante su visita a NORTE Rocío Telechea, bioquímica de profesión, y Gustavo Almirón, contador público, de la Iglesia Casa de Dios, de Corrientes. Ambos lideran y coordinan, desde 2023, este grupo de voluntarios denominado Ángeles del Puente, que actúan sobre el viaducto interprovincial las 24 horas, cada día del año, buscando con su presencia y su palabra revertir decisiones de personas que llegan al lugar con la intención de quitarse la vida.
Al recordar cómo surgió la iniciativa, contaron que todo comenzó observando una cruda realidad y buscando estadísticas como respaldo, que para 2023 ya eran "alarmantes". "Hubo 4.195 suicidios ese año en el país, según el Ministerio de Seguridad de la Nación. Significa un suicidio cada dos horas. En Corrientes, ese año hubo 74 suicidios (un suicidio cada cuatro días); y en el Chaco el doble, 155 (un suicidio cada dos días)", describió Almirón. "Es un tema que no se aborda, pero nosotros revertimos esas decisiones hablando y escuchando", subrayó.
Frente a ese escenario, fue taxativo: "Las personas no se quieren morir.Todos tenemos por instinto, sobrevivir. Pero alguien que llegó al punto de decir que se terminó la vida es porque perdió la fe, quiere dejar de sufrir, no aguanta el dolor, entonces necesita a alguien que alivie eso". "La única forma es acompañando, escuchando e involucrándose", agregó.
Las personas no se quieren morir. Todos tenemos por instinto, sobrevivir.
122 vidas

Un año y cinco meses después de iniciar la acción sostenida y permanente sobre el viaducto interprovincial que vincula Chaco con Corrientes, Los Ángeles del Puente llevan 122 vidas "salvadas".En grupos, están las 24 horas, todos los días del año "patrullando" el lugar para asistir y contener a personas que llegan con la desesperanza que las lleva a querer poner fin a sus vidas.
"El trabajo no termina en el puente, con los voluntarios caminando. Ahí recién comienza. A cada una de las 122 personas con las cuales intervinimos, les brindamos ayuda con un equipo interdisciplinario de contención, con psicólogos y psiquiatras que se fueron sumando", comentó Almirón. "Esto es más que una religión, es una forma de vivir y de aportar a nuestras sociedades de Chaco y Corrientes", resaltó.
Cuando empezaron, en agosto de 2023, llegaron a tener hasta tres intervenciones por semana. La mayoría, según el registro que lleva la organización, son hombres jóvenes y algunos mayores.
Por aquel entonces, eran 220 voluntarios, y ahora son más de 540, muchos de ellos chaqueños. Los grupos se integran con cuatro personas: dos arriba del puente, caminando en los laterales ida y vuelta, y dos abajo en un sector donde permanecen como apoyo. Se los identifica porque llevan una bandera argentina en la espalda.
"Nos lleva una hora ir y volver; es una extensión de 17 cuadras (1,7 kilómetros). Cuando interceptamos a una persona, le decimos que tenemos una promesa de parte de Dios para darle. Es la manera en que hacemos contacto visual, vemos cómo está esa persona y ahí se producen distintas reacciones. Muchos, al leer el papel que les damos, empiezan a llorar u otros se ponen violentos", relató en NORTE Rocío Telechea.
Cómo notar que la persona necesita ayuda
Para identificar a una persona que llega al puente con intenciones de arrojarse al vacío, los voluntarios ponen atención al tipo de vestimenta y a la actitud. "La gran mayoría no visten ropa deportiva, ya que el lugar es muy usado por quienes hacen deportes", contrastó Telechea.
"La gran mayoría son hombres mayores y jóvenes.De las 122 vidas salvadas, muy pocas son mujeres", reveló.

Quien está al frente del grupo en cada turno, al observar una situación con una persona sobre el puente con las características mencionadas, da aviso a Gendarmería Nacional, fuerza de seguridad con jurisdicción sobre el viaducto, para que sus efectivos se acerquen en un móvil.
"Muchas veces hay gente que solamente necesita hablar.Por eso decimos que el puente se convirtió en un lugar de contención además de prevención", afirmó.
La preparación de los voluntarios para prestar contención en ese momento es una parte crucial, ya que son el primer contacto con la persona que llega al lugar con la intención de poner punto final a su vida. "Vamos caminando lento hasta aproximarnos. Muchas veces llegamos y nos abrazan, buscan hablar y nada más",contó.
Pero también existen otro tipo de situaciones: "Hay veces que no llegamos", reconoció Telechea al comentar algunos cuestionamientos que recibió la organización por "no llegar a tiempo" a salvar una vida, en un puente de semejante extensión. Y por eso subrayó: "Cada persona que atraviesa el puente es un ángel, el que va manejando cada vehículo, y pueden detectar la necesidad de una persona que llegó a ese lugar".
Cada persona que atraviesa el puente es un ángel, el que va manejando cada vehículo, y pueden detectar la necesidad de una persona que llegó a ese lugar.
Cómo contactarse
Este teléfono está disponible las 24 horas, tanto para ayuda como para quienes quieran sumarse como voluntarios: 3794 018700. Otra vía de contacto son las redes sociales de la organización: @angeles.del.puente.oficial
La Iglesia Casa de Dios está ubicada en avenida Raúl Alfonsín 4043, en la ciudad de Corrientes.
Seguir sumando voluntarios

Pese a que el equipo de voluntarios fue creciendo en este casi año y medio de acción, los coordinadores consideraron que "faltan más personas, porque con grupos de dos sobre el puente y dos abajo no alcanza"; y fundamentan: "Lo ideal serían seis personas en total (por turno)".
Sobre la tarea en el puente y los ciclos que atraviesa la misma, explica que "hubo meses en que no pasó nada, no vino nadie; pero en otros tiempos hay varios casos por día".
Según una estadística previa a iniciar las recorridas diarias, sobre el puente se registraba un intento de suicidio por semana. "Cuando empezamos tuvimos hasta tres intervenciones por semana", apuntó Gustavo Almirón. "Luego, cuando empezaron a conocernos y sabían que estábamos ahí, hubo meses en que no tuvimos intervenciones", contó.
De acuerdo con la experiencia en este tiempo, reveló que se presentan más casos durante las fiestas de fin de año, donde "la gente se siente sola y angustiada".
Por otra parte, reveló que el entorno donde desarrollan su acción está conformado por edificios y una universidad privada, donde residen personas "de buen pasar económico; pero incluso de esos departamentos venía gente a hablar con nosotros por situaciones que estaban atravesando".
Además del equipo interdisciplinario de apoyo a las personas "rescatadas", Almirón destacó que se sumaron empresarios y emprendedores "que están ayudando a quienes tuvieron problemas económicos, para que puedan emprender". "También hay gente capacitada para hacer terapia de familia y para abordar adicciones", agregó.
Cada voluntario que se suma para aportar su tiempo a las recorridas sobre el puente, hará esa tarea durante dos horas por semana. "Tenemos siete redes para cubrir los siete días de la semana. En el horario en que estén disponibles, los ubicamos", explicó.
El proyecto de tener un lugar para la contención
El abordaje de situaciones de suicidio requiere múltiples acciones que no terminan solamente en salvar una vida como lo vienen haciendo los voluntarios de esta agrupación. "Hay muchos que no quieren volver a su casa.A una chica del Chaco, que bajamos del puente, la llevamos a la iglesia, pero lo cierto es que no tenemos un lugar para contención", reflejó Rocío Telechea.

De ahí que una de las prioridades sea avanzar en el proyecto para acondicionar una casa de rehabilitación. "El gobierno de Corrientes nos está ayudando en la compra del lugar donde estamos trabajando, que hoy alquilamos. El gobernador se comprometió en que, con el presupuesto de este año, iba a concretar esa compra", revelaron.
El proyecto consiste en reformar una parte de esa construcción para destinar un espacio al trabajo de contención a las personas "rescatadas". "La mayoría tienen problemas de adicciones, por eso es necesario sacar a esa persona del vínculo que tiene y resocializarla", sostuvo Almirón.
Cómo fue el punto de partida
Si bien las acciones sobre el Puente General Belgrano tienen como punto de partida el 6 de agosto de 2023, en realidad todo comenzó mucho antes en la iglesia evangélica Casa de Dios, de Corrientes. "Somos pastores y en la sociedad tenemos una finalidad y un rol espiritual. Empezamos desde muy jóvenes, siendo estudiantes y luego de recibirnos como profesionales. Había un fuerte llamado en lo espiritual", relató Gustavo Almirón.

"Nuestra iglesia está en una zona donde hay un casino, un shopping y lugares de diversión y esparcimiento. Un día amanecimos con la noticia de que un joven había decidido terminar con su vida, fue un caso muy difundido en Corrientes porque ocurrió en un espacio público. Eso nos interpeló sobre qué estábamos haciendo nosotros, porque orábamos y pedíamos a Dios por nuestra sociedad y por la ciudad. Por eso, a partir de 2018, abrimos la iglesia las 24 horas del día para que todo aquel que lo necesitaría, pudiera acercarse", recordó.
El punto de partida fue un 6 de agosto de 2018, cuando comenzó su labor un equipo de tres personas por turno y la difusión de un número de teléfono de contacto para quienes necesitaran respaldo por distintas situaciones complejas que estuvieran atravesando.
"Nos llegaban mensajes de todo tipo. Muchos pedidos que nos llegaban tenían que ver con problemas de depresión y de salud mental en general", reveló Almirón.
"Vimos un tema que no se abordaba tanto y empezamos a buscar estadísticas. Para septiembre de 2022 eran más las muertes por suicidios en Argentina que por siniestros viales, y el foco estaba en el norte del país", reflejó, al tiempo que contó que era dificultoso acceder a estadísticas sobre lo que ocurría en Corrientes.
En esa búsqueda fue cuando comenzaron a observar lo que ocurría con los habituales cortes del puente Chaco-Corrientes, y notaron que los casos más frecuentes eran siniestros viales, vehículos con problemas mecánicos y personas con intenciones suicidas.
"Eran cada vez las personas que llegaban con esas problemáticas que nos tocaban muy de cerca y dijimos ‘algo tenemos que hacer’. La Biblia dice que la fe sin obras es muerte. Seguimos orando, la iglesia sigue abierta las 24 horas del día, pero el 6 de agosto de 2023 dijimos ‘vamos al puente’ porque ahí estaba el foco de nuestra ciudad", contó Almirón.













