Les entregaron viviendas en 2023 como terminadas y aún esperan respuestas
Son casas con ejecución discontinuada durante la gestión anterior. Al día de hoy no hay precisiones sobre la fecha estimada de su finalización.
Aferrados a la esperanza como último refugio de la ilusión de contar con la casa propia, unas 300 familias radicadas antes del cambio de gestión provincial en diciembre de 2023 continúan esperando la conclusión de sus viviendas, ubicadas en lo que se conoce como la Chacra 137, en la zona de Hernandarias y canal Quijano, en Resistencia.

PENURIAS REITERADAS
Lo ocurrido en la Chacra 137 expone varios rasgos de una política en la que sobran los vicios. En primer lugar, las familias recibieron las viviendas sin terminar, en un acto que se realizó sobre el cierre de la gestión que supo conducir Jorge Capitanich en la provincia.
A partir de allí, a los vecinos no les quedó más que afrontar todo tipo de penurias. Uno de los damnificados se acercó a NORTE y relató solo algunas de las desavenencias que tuvo que sortear en poco más de un año de tomar posesión del inmueble.
"La mayor parte de las viviendas fueron entregadas sin terminar y, entre ellas, seis quedaron a un 60 o 70%", contó el vecino, quien prefirió la reserva de su nombre. Y agregó que "el barrio tampoco contaba con la infraestructura básica".
De todas maneras, los ocupantes de las casas valoraron los trabajos realizado durante 2024 por parte del Ipduv, Vialidad Provincial y el Municipio de Resistencia para superar esas falencias. De hecho, en octubre del año pasado, en un acto que tuvo al gobernador, Leandro Zdero, como orador, quedaron habilitadas veredas peatonales, la red de baja tensión y alumbrado público, 136 columnas de hormigón y postes de eucalipto; además de la instalación de las redes de baja y media tensión.

Asimismo, las calles principales del barrio están siendo preparadas para el ripio, lo que mejorará considerablemente el acceso y la transitabilidad, según las palabras del mandatario chaqueño.
ESPERANZA
Aun así, los vecinos esperan respuestas sobre los plazos y la fecha de finalización de las obras. Las más urgentes son las seis casas con apenas más de la mitad de la ejecución concluida, pero las falencias son generalizadas.
Las proyecciones, en rigor, son poco alentadoras. El retiro del gobierno nacional de los planes que se ejecutan en el interior obliga a la provincia a hacerse cargo de las obras, pero el financiamiento no abunda.
En la última reunión con los vecinos, el vocal del Ipdu , Diego Domínguez, alentó a "no perder la esperanza", según el relato de algunos participantes del cónclave, y subrayó que la llegada de los recursos dependía de la administración central.
La noticia de la disolución del Fondo Fiduciario para la Vivienda Social (ver página 4) confirma que será Provincia la encargada de reactivar las obras. "Nos pidieron paciencia y esperanza, pero pasan los meses y acá en el barrio no tenemos novedades", contó el vecino, con preocupación.











