El Gobierno nacional le solicitó a la Ciudad de Buenos Aires que postergue el inicio de clases
Ante un primer fin de semana de enero con escasa llegada de turistas, el secretario de Turismo, Daniel Scioli, propuso una estrategia controversial: extender la temporada de verano retrasando el inicio del ciclo escolar.
Con la preocupación por una temporada con indicadores iniciales muy bajos —menor consumo y fuga de turistas al exterior—, Scioli sugirió que la Ciudad comience las clases luego de los feriados de Carnaval, el 3 y 4 de marzo. Sin embargo, la respuesta desde el Ministerio de Educación porteño fue categórica: "No es una posibilidad, ni siquiera remota".
Laura Alonso, vocera del gobierno porteño, calificó la iniciativa como una "propuesta particular" y destacó que "el inicio de clases no es negociable". Por su parte, la ministra de Educación de la Ciudad, Mercedes Miguel, subrayó: "Entendemos la importancia del turismo, pero nuestra prioridad absoluta es el aprendizaje".
En la Ciudad, las clases comenzarán el 24 de febrero para inicial y primaria, mientras que el secundario arrancará el 5 de marzo. En este contexto, desde el oficialismo porteño consideran que el planteo de Scioli les dio una oportunidad para diferenciarse ante el electorado.
En declaraciones a una radio, Scioli explicó: "Ayer hablé con el secretario de Turismo de la Ciudad, Valentín Díaz Gilligan. Le expresé mi preocupación y me aseguró que hablaría con el jefe de Gobierno". El ex candidato presidencial argumentó que su propuesta busca aplicar "sentido común" y lograr una armonización nacional del calendario escolar, similar a lo implementado en la provincia de Buenos Aires.
Desde el gobierno porteño, en cambio, señalaron su malestar: "No hubo consulta previa ni un pedido formal. Para nosotros, el tema está cerrado: la fecha de inicio de clases es la que ya se anunció".
Mientras tanto, desde Mar del Plata, Scioli buscó transmitir optimismo sobre la temporada con publicaciones en su cuenta de X: "La temporada 2025 en Mar del Plata avanza con fuerza y esperanza por una Argentina próspera", escribió junto a una foto de Playa Bristol aparentemente llena de gente. Sin embargo, cientos de usuarios respondieron con imágenes del mismo lugar en el mismo momento, mostrando una realidad diferente: playas semivacías y carpas desocupadas.
Los datos de ocupación confirman la baja afluencia de turistas en los principales destinos del país, especialmente en la costa atlántica. Agentes turísticos advirtieron que el nivel de visitantes es "notoriamente menor" que el año pasado, que ya había sido considerado malo. Las cifras actuales oscilan en el 60% de ocupación.
Según el gobierno nacional, el primer fin de semana de enero dejó una ocupación del 77% en Pinamar, 85% en Villa Gesell y 64% en Mendoza, entre otros destinos. Sin embargo, todos los indicadores son inferiores a los de 2024, tanto en cantidad de turistas como en gasto promedio por persona.












