Abusos masivos: premier británico respondió a sospechas lanzadas por Musk
El dueño de X señala que, como fiscal, Starmer no impulsó las investigaciones por el accionar de las denominadas "grooming gangs".
Keir Starmer defendió el lunes su trabajo como máximo fiscal de Reino Unido, negándose a mencionar por su nombre al multimillonario estadounidense Elon Musk, pero abordando sus críticas de que, mucho antes de convertirse en primer ministro, no persiguió a las bandas que abusaban sexualmente de niñas.
Musk lleva días publicando mensajes en su red social X en los que acusa a Starmer de lo que, en su opinión, fue un fracaso a la hora de perseguir a bandas de hombres, en su mayoría de origen surasiático, que violaron a niñas cuando él era director de la fiscalía pública (DPP) entre 2008 y 2013. Se trata de un escandaloso caso conocido como "grooming gangs" que operaban en diversas ciudades de Inglaterra y que ahora volvió a ponerse sobre el tapete, a partir del testimonio de varias víctimas.

Starmer declinó abordar otros mensajes de Musk -incluida una encuesta en la que preguntó si EEUU debería liberar a Reino Unido de su "gobierno tiránico"-, pero defendió con firmeza su trayectoria como DPP, al afirmar que superó la resistencia para abordar las acusaciones y reabrir casos.

"Cuando fui fiscal jefe durante cinco años, me enfrenté a ello de frente (...) y por eso reabrí casos que habían sido cerrados y supuestamente terminados. Llevé a cabo el primer procesamiento importante de una banda asiática de captación de menores (...). Cambié por completo el enfoque de la acusación", declaró en rueda de prensa, visiblemente enfadado.
"Los que están difundiendo mentiras y desinformación lo más lejos y lo más ampliamente posible no están interesados en las víctimas, están interesados en sí mismos", agregó.
Starmer se ha abstenido de comentar los cada vez más críticos comentarios de Musk sobre su gestión, pero su impaciencia quedó clara cuando abordó las acusaciones sobre casos relacionados con bandas que captaron y violaron de forma sistemática a niñas durante años, algunos de los cuales coincidieron con su etapa como fiscal general.
Una investigación de 2014 descubrió que al menos 1400 niños fueron sometidos a explotación sexual en Rotherham, entre 1997 y 2013. Una red de abusos similares también actuó en Huddersfield entre 2004 y 2011. Muchos de sus miembros eran de origen pakistaní.










