Leer como "terapia" para relajar y descargar tensiones
"Busco armarme de tiempos de lectura específicos de literatura, para que me saquen del día a día", contó la periodista. También cuenta cuáles son sus textos prioritarios para el año que comienza.
Los libros quizás sean solo puertas abiertas que necesitan de manos urgentes, del tacto suave de quien abre sus páginas para aventurarse a nuevas historias. Un texto puede ser un colectivo donde van varias personas con sus historias. ¿Nos subimos o lo dejamos pasar?

Por estos días entrevistamos a Andrea Bonnet, periodista, especialista en comunicación social y podría amplificarse su currículum con otras varias tareas en las que siempre está embarcada.
Andrea, además, es una lectora y una referente de la lectura para quienes la rodean. Comparte, presta y recibe libros prestados. En esta ocasión abrió la puerta de esa intimidad para contarnos qué estuvo leyendo, por qué lee y otras cuestiones.
NORTE: Vamos a comenzar quizás por lo más sencillo, ¿por qué lees?
Bonnet: Principalmente leo porque es una actividad que me ayuda mucho a relajar y a descargar tensiones. Quizás por eso me gusta mucho leer literatura, trato de leer en algunos momentos cosas que no tengan que ver con el trabajo o el estudio. Busco armarme de esos tiempos de lectura específicos de literatura. Son tiempos especiales, donde busco crear para que, de alguna manera, me saquen del día a día.
— ¿Cómo llegan los libros a vos?
— Me llegan de muchas y diferentes maneras. Últimamente me estoy guiando bastante por redes sociales, principalmente en X. En esta red sigo a personas que están vinculadas con el tema de lecturas y escrituras, entonces cuando hacen recomendaciones las sigo. En ocasiones guardo algo que me interesa y cuando tengo oportunidad de ir a comprar libros reviso esa lista. Lo mismo hago con la Feria del Libro, antes de ir me armo una lista con prioridades y trato de comprar puntualmente esos libros.
— ¿En este último tiempo cómo te fue? ¿Cuáles fueron tus lecturas del 2024?
— Este año leí bastante poco a diferencia de otros años en que estuve más abocada a la lectura. En los primeros meses comencé releyendo un libro que me gustó en su momento y decidí volver a leerlo este año. El libro es Poeta chileno, de Alejandro Zambra. Me encantó volver a sus páginas. Ahora estoy leyendo Plano Americano, de Leila Guerriero, me parece genial y estoy cuidando su lectura porque no quiero que se termine. También leí un libro que se llama Cuesta abajo, de Juana Libedinsky, que está basado en un hecho real que le pasó a ella y a su familia. Normalmente no leo libros basados en hechos reales, pero este me pareció interesante porque ella piensa a través de la lectura cómo salir, cómo superar o evadir una situación bastante trágica que le toca atravesar.
El teléfono, una distracción
— ¿Qué haces con el celular en ese tiempo que tus ojos reposan en las hojas de papel?
— El teléfono es una gran distracción en los momentos de lectura. En mi caso, ese tiempo de lectura necesita de una atención única. No puedo leer donde hay ruido, donde están ocurriendo cosas, para leer necesito un espacio y un momento del día especial. Durante la semana laboral es difícil, así que elijo en ocasiones los sábados o los domingos por la mañana. También un momento para leer es antes de dormir, aunque no es lo más habitual. No pongo el teléfono en silencio, pero sí trato de ignorarlo por completo en ese tiempo que dedico a la lectura. Hago ese esfuerzo de alejar por un momento el teléfono para conectar con la lectura; sino me es imposible llevar adelante la lectura.
Ahora tengo algunos libros prioritarios que quiero leer, como uno de cuentos de Roberto Bolaño. Otro pendiente es La amiga estupenda, de Elena Ferrante.
Libros para comenzar el 2025
- ¿Con qué lecturas vas a comenzar el 2025?

- Tengo muchos libros pendientes porque cuando hay una promoción o en la Feria del Libro que podés comprar a mitad de precio, elijo tres, cuatro o hasta cinco libros para tener para leer el resto del año. Ahora tengo libros que todavía no leí. También entran en juego otros factores a la hora de dedicarme a leer, por ejemplo, cómo estoy de ánimo y cuánto tiempo tengo para dedicarme a leer. Le doy prioridad a lo que realmente tengo ganas de hacer y de leer, en función de estas cosas voy sacando libros. Pero ahora tengo algunos libros prioritarios que quiero leer, como un libro de cuentos de Roberto Bolaño y otro libro pendiente es La amiga estupenda, de Elena Ferrante.
Intercambio de libros
En la misma sintonía que cuenta que compra libros, Andrea Bonnet revela que presta muchos libros, además de recibir otros prestados. Comenta que tiene muchas amigas lectoras y que, gracias a esa comunidad, los libros circulan mucho.
"A veces, cuando leo algo, pienso que tal libro le puede gustar a una amiga y este amiga u otra también piensa en mí en función de lo que está leyendo. Hago intercambio de libros y esa experiencia resulta gratificante – desliza –. Es lindo lo que sucede porque que vamos encontrando el gusto de personas que gustan de lo que vos también gustas y eso es hermoso, poder intercambiar y hacer que los libros circulen y giren me parece algo hermoso".
Por último, Andrea cuenta que le gusta profundizar la escritura de ciertos escritores o escritoras. Le ha pasado con autores como Alejandro Zambra, Pedro Mairal, Emmanuel Carrere, entre otros. "Ahora viene a mi memoria Aurora Venturini. Leí de ella Las primas y pienso ir por otros libros suyos porque me gusta su estilo, su forma narrativa".
Su voz se amplifica en ese tono que pone al nombrar autores, autoras y tiempo para leer. Nace así una transformación que va de quien escribe, de quien lee y de ella misma cuando cubre una hoja en blanco con tinta para ser mirada, leída y cobijada por otro lector o lectora. El lenguaje vivo.










