Digitalización bancaria, un problema para personas mayores
GENERAL SAN MARTÍN (Agencia). La evolución de la tecnología permitió agilizar infinidad de trámites, pero también está cambiando la manera de las relaciones entre las personas.

En este contexto, el año que termina demostró una situación real problemática, enigmática y hasta confusa. Sin ayuda, el sector comprendido por la tercera edad continúa siendo una brecha digital generacional que se hace cada vez más notable en cuanto a sentir el caso de la digitalización bancaria.
Probablemente una de las formas más acertadas de describir cómo vive la tercera edad la actual digitalización bancaria es la suerte de abandono que soportan muchos jubilados, esencialmente aquellos mayores de 90 años y otros con problemas de salud. Resulta incierto y precario mantener a la tercera edad al margen de los cambios predominantes.
ALUVIÓN DE DIFICULTADES
Dificultades para manejar una tarjeta de débito, incapacidad física para hacer cola en los cajeros automáticos y otros son monedas corrientes en el marco de una auténtica catarata de inconvenientes.
A no dudar que desde el momento en el que se limita la ayuda a la tercera edad en la realización de estos trámites rutinarios algo está fallando en el sistema y en la sociedad.
De este modo, se puede afirmar que la discriminación se ha instalado en la digitalización bancaria. Pero el problema no es solo que las entidades financieras se hayan olvidado de las personas mayores, sino que también lo hace el propio gobierno como ente pagador de una jubilación.
Así en General San Martín y con seguridad en otros lugares son muchos los jubilados que deben cobrar en sus propios domicilios atendiendo la situación especial por la que atraviesan.










